Las nuevas tendencias que modernizan la industria del vino

Las principales viñas del país usan los avances tecnológicos para mejorar su producto final.

Uno de los rubros económicos más importantes del país se nutre día a día de innovaciones tecnológicas, que modernizan sus procesos de producción y comercialización, utilizando desde Inteligencia Artificial hasta e-commerce. Sensores para monitorear maquinaria, softwares para enólogos y algortimos que adivinan los gustos del consumidor son parte de las tendencias.


Bucear a través de interminables carpetas con planillas llenas de información era, hasta hace unos años, la única forma de buscar los registros del funcionamiento de la maquinaría que se encontraba en la viña Cousiño Macul. Hoy, gracias al avance de la tecnología, decenas de sus procesos de producción se han modernizado y simplificado, incluyendo la mantención del equipamiento.

En Cousiño Macul, ese apartado particular ha avanzado sustancialmente gracias al internet de las cosas, el concepto que se define como una red de objetos físicos que tienen incorporados sensores, softwares y otras tecnologías, con el fin de conectarse e intercambiar datos con otros dispositivos.

Así, las distintas maquinarias que se usan en la producción del vino, desde tractores a bombas, están dotadas de sensores que envían información a un software central. Este programa envía información y alertas relacionadas si es necesario hacer la mantención de un equipo.

En el mismo sentido, las líneas de embotellado y etiquetado de la viña también poseen sensores de corriente eléctrica que miden variaciones de la misma corriente y en base a eso infieren si la maquinaria está funcionando productivamente o no.

“Ha sido bien útil para ver qué tan eficientes estamos siendo al producir, porque si no estuviéramos siendo capaces de cumplir con los pedidos de los clientes de la forma que nos gustaría, uno podría tomar la decisión de que falta una máquina y hacer una inversión importante, pero ahora podemos ver primero qué tan bien estamos usando las máquinas que tenemos, que es una inversión bastante más acotada e inteligente”, señala Nicolás Garib, gerente general de Viña Cousiño Macul.

A través de sensores instalados en las maquinarias, la viña Cousiño Macul ha podido optimizar sus procesos de producción.

Herramienta para enólogos

En el caso de Concha y Toro, la viña creó hace ocho años el Centro de Investigación en Innovación, que permite desarrollar tecnologías a la medida de las necesidades de la empresa. Uno de sus proyectos emblemáticos es Smart-Winery, plataforma digital que trabaja con modelos de inteligencia artificial simulando la producción de vinos y generando un índice de calidad.

Así, a través de sensores de densidad que miden la evolución de proceso fermentativo durante la vendimia, el software entrega recomendaciones al equipo de enólogos de la viña. Por ejemplo, la plataforma señala cuál es el momento ideal para descubar, el proceso donde tras la fermentación, el vino es separado de los hollejos de la uva.

“Este avance es muy relevante, porque si eres más eficiente en el momento del descube, puedes utilizar tu capacidad de fermentación de manera más eficiente y evitar tener que invertir en nuevos tanques de fermentación en el futuro, los cuales son muy caros porque vienen con sistemas de intercambio de calor. Por lo tanto, tienes ese ahorro y puedes optimizar la calidad del producto que tú obtienes al fin de la fermentación”, explica Álvaro González, director del Centro de Investigación e Innovación.

Smart-winery también se aplica para otras situaciones, como ordenar la entrada de las uvas en cosecha, saber qué capacidad de recepción tiene la bodega o calcular cuánta uva tiene que pasar a vendimia en una semana determinada. Toda esta información puede ser visualizada y manejada desde un pizarrón digital, que llegó a reemplazar en tradicional pizarrón convencional.

Otra de las mejoras implementadas por el centro va por el ámbito agrícola. En un laboratorio de biología molecular se analizan los virus y hongos que puedan tener los viñedos, pudiendo producir plantas libres de los principales patógenos que suelen afectarlas, con un potencial de productividad mayor y más longevas.

A través de un software especializado, el equipo de enólogos de Concha y Toro recibe información en tiempo real.

En busca de una industria más sustentable

Uno de los principales desafíos de la industria vitivinícola en los últimos años es la escasez de agua. Por lo mismo, varias de las innovaciones del último tiempo han ido en esta dirección.

El Centro de Investigación e Innovación de Concha y Toro implementó hace algunos años un sistema de riego basado en micro meteorología, que permite calcular en tiempo real cuánta agua se está perdiendo en la superficie. Con los datos recopilados se pudieron volver a calibrar algunos coeficientes de cultivo, provocando en los últimos años un ahorro del 18% del agua.

En Cousiño Macul, una de las iniciativas principales en este ámbito fue la instalación de una planta para tratar residuos industriales líquidos, previamente más utilizadas en industrias como la minería. A través de bacterias, la planta separa el agua de los otros restos, generando agua reutilizable para riego y un lodo neutralizado biológicamente que se puede reincorporar al suelo.

Dentro de otros esfuerzos sostenible que ha hecho la viña hay sistemas de compost, para convertir residuos orgánicos, cultivo cubiertos de agronomía regenerativa y una planta fotovoltaica que genera aproximadamente 370 MWh de energía eléctrica al año, de la cual cerca de la mitad es utilizada por otros usuarios que comparten red con la viña.

La planta fotovoltaica de Cousiño Macul ayuda a mitigar 203 toneladas de CO2, equivalente a la plantación de 5.200 árboles anuales aproximadamente.

Comprar vinos online

En 2017 nació Ewine, un sitio de venta de vinos por internet pionero en Chile, que se arriesgó cuando aún no existían señales claras de que el mercado iría en esa dirección. “Estaba el típico paradigma de que no se vendía vino online, tal como en su minuto se decía que no se vendía ropa online”, explica su fundador, Andrés Dougnac.

Como elemento diferenciador, la plataforma ideó una suscripción en base a inteligencia artificial, donde cada consumidor rellenaba un cuestionarios con sus gustos y así un algoritmo determina qué vino puede ser de su preferencia. Ese algortimo se va potenciando cada vez que el consumidor recibe un vino, si que es él responde un cuestionario entregando sus impresiones de lo que probó.

La suscripción y los servicios de Ewine están pensados para gente que no necesariamente es experta en vino, por lo que las preguntas iniciales tienen que ver con sus gustos por otro tipo de alimentos, como el café o las frutas.

“La idea es justamente acercar a la gente que no necesariamente sabe mucho de vino y que vaya conociendo su propio paladar, en la medida que va probando vinos nuevos”, dice Dougnac, que con su empresa también está impulsando un sistema de puntuación popular de vinos, que genere un ranking de las bebidas más celebras por el público.

La pandemia le vino como anillo al dedo a Ewine, que en 2021 hizo crecer en un 600% sus ventas. Aunque ya hayan pasado los días de encierro, Dougnac cree que el e-commerce de vinos llegó para quedarse y para democratizar más el mercado.

“Actualmente, un gran numero de consumidores, cuando va al supermercado, ve una cantidad de vinos abrumadora y no sabe qué vino comprar. Finalmente, empiezan a elegir por etiqueta o por precio y eso hace que terminen comprando a las grandes marcas, que son las que pueden invertir más en marketing y mejores posiciones en góndolas de supermercados”, opina.

Las grandes viñas también han potenciado sus secciones de e-commerce recientemente. Cousiño Macul aprovechó la pandemia para relanzar su sitio web, que dentro de sus ventajas ofrece etiquetas exclusivas de bajo tiraje. Además, en busca de generar cercanía con sus clientes, la empresa realiza recomendaciones personalizadas según gustos y ofrece packs que incluyen visitas guiadas a la viña

Concha y Toro, por su parte, funciona a través del sitio web Descorcha, que además de ofrecer sus productos también busca ayudar a que los consumidores se formen en el mundo del vino. Por lo mismo, ofrece tours por sus viñas, un pack de cata de vino y cursos de la plataforma web Ecnology.

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Mauricio Torres, fundador de Biometal, empresa que fabrica piercings y otras joyas corporales elaboradas con titanio, cuenta cómo logró que sus productos sean referentes en América Latina y Europa.