Mindfulness: seis apps para el reseteo personal

Probamos media docena de aplicaciones de esta afamada práctica, que ofrece una pausa en la agitación diaria, a fin de despejarse y reconectarse.


Bobby Axelrod, el despiadado multimillonario de la serie Billions, de Netflix, suele evadir por algunos minutos su universo plagado de múltiples jugadas financieras, que afectan a Wall Street. El personaje de Damian Lewis es capaz de detener el mundo con solo cerrar los ojos. Axelrod recurre al mindfulness, técnica hermanada con la meditación para combatir el estrés, en busca de una atención plena y conectada en el presente, como una manera práctica de resetearse en cualquier instante.

Consiste en “mantener la consciencia momento-a-momento de nuestros pensamientos, sentimientos, sensaciones corporales y de lo que nos rodea a través de un lente gentil y amable”, según define Greater Good Science Center, de la Universidad de California.

Hillary Clinton, Oprah Winfrey, Kendrick Lamar, Goldie Hawn, J. Balvin, Warren Buffett y Richard Branson, entre distintas figuras de renombre mundial, lo practican. En palabras de este último, “mindfulness es una de las formas que eligen los emprendedores para combatir la factura que pasan los correos, las largas horas de trabajo y los demás aspectos de nuestra acelerada cultura laboral”.

Antes de iniciar las descargas de aplicaciones, contacté a un par de amigos con doctorados en psicología para saber si a) dan crédito a esta técnica b) si resulta eficaz en un formato de telefonía móvil.

Coincidieron sobre la efectividad del mindfulness. Sin embargo, uno manifestó dudas sobre la perdurabilidad de sus efectos (“por un rato”, dijo), y el otro sobre la calidad de la oferta virtual (”muchas aplicaciones no hacen mindfulness’').

Me enviaron un estudio de 2019 practicado con 208 estudiantes entre 18 y 49 años de la Universidad de Otago, Dunedin, la más antigua de Nueva Zelanda, utilizando aleatoriamente las aplicaciones Headspace y Smiling Mind (con Evernote como grupo de control) durante 10 minutos por 10 días, y luego un acceso extendido de un mes, a discreción de cada alumno.

Entre las conclusiones, las aplicaciones tuvieron alta demanda en el primer ciclo. Pero en el segundo tramo, menos del 20% recurrió a la app dos veces o más por semana.

Aún así, los usuarios revelaron “mejoras significativas” en síntomas depresivos, adaptación a la universidad, resiliencia y atención plena.

Entre las conclusiones, practicar mindfulness “puede mejorar algunos aspectos de la salud mental negativa a corto plazo y puede reforzar la salud mental positiva cuando se utiliza con regularidad”. Finalmente, se establece la necesidad de mayor investigación “para examinar los efectos a largo plazo de estas aplicaciones”.

El mindfulness -explica uno de los psicólogos- va a la técnica y los beneficios de la meditación, prescindiendo del factor religioso. La evidencia, aseguró, indica mejoras en la capacidad de atención y control sobre los pensamientos, y su uso con éxito en terapia para manejar la ansiedad.

Por otro lado, un artículo de opinión en El País de España, firmado por la escritora Mar Gómez Glez en noviembre pasado, reconoce beneficios al mindfulness aunque advirtiendo un efecto contradictorio al reforzar “el ‘statu quo’ que lo provoca”, al no juzgar los pensamientos.

“Despojada de cualquier sistema ético”, sostiene la columnista, “esta metodología se convierte en la religión del individuo”.

Fui a Google Play y bajé seis aplicaciones, buscando las mejor puntuadas y comentadas.

Corre reporte.

Lojong

“Bienvenido a tu academia mental”. “Aumenta tu bienestar, reduce la ansiedad y el estrés”. Renglón seguido: “Los que usan Premium tienen 4 veces más probabilidades de crear el hábito de la meditación”.

Así te recibe Lojong y, más temprano que tarde, la mayoría de las aplicaciones.

Un video explicativo describe lo agitada y distraída que está constantemente nuestra mente, hasta la interrogante “¿qué pasaría si pudiéramos ir a un gimnasio mental?”.

La práctica promete mejorar el equilibrio emocional y la capacidad de atención.

“Es como realizar una higiene mental diaria”, se sugiere, junto con declarar que “la felicidad es una forma de ser, es una habilidad”.

“No juzgamos nuestros pensamientos”, se agrega.

Vamos a mi primera meditación en la vida. Durante 5 minutos me concentro en la respiración que, definitivamente, es la llave maestra de la práctica.

Funciona, pero pronto me pierdo en pensamientos olvidando la respiración. Me pregunto si realmente es posible dejar de pensar para concentrarme en algo tan vital como respirar.

Al comienzo del ejercicio me dolía un poco la espalda. Los cinco minutos pasaron volando y el dolor, al menos por un rato, desapareció.

Clic aleatorio. Un video animado explica que mindfulness implica una mente atenta a lo que está sucediendo. El presente es todo lo que tenemos. Así, invita a convertir acciones cotidianas como cepillarse los dientes en un acto donde sólo tomemos consciencia de esa rutina. También hay textos. Repaso uno donde piden imaginar un cielo azul infinito. Imposible.

En Mindfulness en el deporte plantean disfrutar el ejercicio, como Meditación para el trabajo promete soportar a los compañeros que te caen mal.

Voy al apartado Prácticas y ejercito una relajación de 10 minutos que funciona espléndida. El dolor de espalda se va.

Serenity

Te recibe un osito. Gráficamente es mucho más sencillo que Lojong y va directo al grano. Una voz femenina asegura que si dedicas diez minutos diarios por la siguiente semana, aprenderás técnicas por el resto de tu vida.

El primer ejercicio de 9.53 minutos es tanto o más efectivo que la app anterior. Aporta matices como buscar motivos para estar agradecido, lo cual exige una reflexión importante.

Mindfulness

Aplicación bilingüe que te recibe con un cuestionario para saber puntualmente qué quieres mejorar. Resulta alentador en la medida que acota características y mejora las expectativas sobre la app, pero finalmente es un prólogo para que te registres, hagas una prueba gratuita de 7 días, y pases a la categoría Premium.

Lo hago y una de las primeras opciones es una prueba de estrés. Aplico y el resultado arroja que mi tensión es escasa.

Cliqueo un amplio listado de meditaciones con títulos como centrarse en el presente, compasión hacia ti, compasión hacia los demás, concentrarse en la respiración, concluir el día, conectar con la compasión, etc.

Me llega un recordatorio de meditación guiada al día siguiente. Aplico y la pausa logra su cometido.

Calm

“¿Qué te trae a Calm?”, preguntan amablemente, para dar paso a una serie de temas como reducir la ansiedad, dormir mejor, desarrollar la autoestima, fomentar la gratitud, cómo aumentar la felicidad, cómo mejorar el rendimiento, cómo reducir el estrés.

Seleccionas, luego te preguntan si requieres contenido para niños, para proseguir el registro con el mail, Facebook o Google. Luego ofertan la habitual prueba gratuita por una semana.

Sigue un aburrido cuestionario sobre cómo te enteraste de la aplicación. Cuando finalmente logré entrar, fui a una meditación que promete en solo dos minutos aumentar la concentración. Como siempre, la respiración resulta clave.

Clic en una sesión sobre productividad en el trabajo. Hay que cerrar los ojos, reposar las manos sobre rodillas o el regazo. “Es fácil perderse entre los pensamientos”, dice una voz. Luego se pregunta cómo frenar las distracciones que nos afectan en el mundo profesional, desde los compañeros hasta los estímulos en pantallas.

La propuesta es trabajar en profundidad de una a dos horas, definidos como “periodos protegidos” y “trabajo ininterrumpido”.

Headspace

Esta es una de las aplicaciones más reputadas. El menú de entrada interroga qué tienes en mente: gestionar la ansiedad diaria y el estrés, dormir profundo, probar algo nuevo, mantener la concentración. Acto seguido ofrecen los primeros 14 días gratis.

Inició la prueba. Voy a Reajustes rápidos para la concentración. El ejercicio se llama respira con el gato. Inhalar y exhalar cuatro veces, pero con un detalle respecto de las otras aplicaciones: el ejercicio de respiración implica una pausa. El detalle resulta clave, al menos para mí.

El menú es más variado. Hay relajantes videos de animales salvajes tipo Natgeo pero, obviamente, sin cacería ni sangre.

Se ofrecen caminatas “mindful” tanto por la ciudad como en casa. Esta última es particularmente efectiva. En pocos minutos te permite una pausa y un reinicio, pero esta vez en movimiento.

También hay una generosa playlist para concentrarse con reputados artistas como Arcade Fire y St. Vincent, entre otros.

Meditopia

Para armar tu perfil te preguntan si tienes experiencia previa con la meditación y qué objetivos pretendes alcanzar dentro de distintas alternativas como relajarte, dormir mejor, mejorar desempeño, etc. De ahí, de inmediato, la oferta de la semana gratis.

Un detalle práctico de esta aplicación es que permite tomar notas de la meditación. A continuación te ofrecen charlas como “dale espacio al arrepentimiento” y “¡enfócate en lo positivo!”.

Sin embargo, no pude acceder. Arrojó mensajes de error y no hubo caso.

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