Y tú… ¿buscas un trabajo full time o full life?

Daniel Halpern escribe sobre el Índice de Bienestar Laboral Emocional (iBlE.cl), la plataforma para que las empresas y sus colaboradores sepan cuál es su nivel en las distintas áreas del mundo personal y obtengan tips e ideas para mejorar.


Hasta hace no mucho tiempo atrás las personas adaptaban sus vidas al trabajo que realizaban: dinámica familiar, lugar de residencia, posibilidad de satisfacer intereses, etc. “Me encantaría ir al gimnasio temprano, pero entro a las 8…”. Y aquellos que pedían que el trabajo fuera el que se adaptara a sus vidas, se los miraba con desprecio bajo el apelativo “ahhh… millennial”.

Pero algo pasó con la pandemia. No sabemos cuánto durará, pero los números -por ahora- no mienten: cuatro millones de trabajadores en Estados Unidos renunciaron de forma voluntaria en abril de este año, marcando un récord histórico…hasta que llegó agosto, porque ahí 4,3 millones dejaron sus trabajos y en septiembre 4,4 millones. Es decir, podemos hablar de una tendencia. La pregunta es por qué el cambio profesional. Y la respuesta, como todo en la vida, es múltiple:

1) Agotamiento Laboral: cuando las personas se “queman” en el trabajo aumenta su probabilidad de renunciar, lo que se vio con mucha frecuencia en personas que intentaban equilibrar familia y empleo, experimentando altos niveles de agotamiento… y muchos se “quemaron” en este esfuerzo.

2) Cuestionamiento laboral: Según el académico Anthony Kloz, las personas pueden estar contentas con su trabajo, pero de pronto ocurre algo que las hace reflexionar sobre su vida: no obtuvieron el ascenso que esperaban, falta de desarrollo o de nuevos desafíos. Kloz explica que con la pandemia a casi todos nos pasó “algo” que nos hizo reevaluar nuestras carreras, descubriendo, por ejemplo, que querían pasar más tiempo con sus familias, que su trabajo no era tan importante como creían, sintieron que debían vivir fuera de la ciudad o emprender.

3) Falta de flexibilidad: Muchas personas se adaptaron a trabajar desde su hogar. El problema fue que al darse cuenta que funcionaba -al menos para ellos-, decidieron no regresar a la oficina para disfrutar de una mayor autonomía en la estructura de su jornada laboral. Es decir, priorizaron el no “perder la libertad” que implicaba ir la oficina y hoy buscan trabajos que cumplan esas expectativas.

¿Cómo prepararnos, entonces, frente a un fenómeno que también podría ser una realidad nacional? Lo primero, es hablando sobre bienestar laboral. Si no se conversa sobre el tema nadie lo va a ver como un problema, y si no se ve como problema es imposible visualizar una solución. Por ello, es fundamental lograr que las personas se familiaricen con el término, de forma simple y sencilla, para que “estar bien” con nuestra área laboral sea lo normal.

Y lo segundo, es entender qué es lo que más atenta contra nuestro bienestar: el agotamiento laboral. ¿Cómo funciona? Debemos saber que tenemos “cuentas de ahorro” a nivel socio-emocional cuyos “ingresos” fortalecen el bienestar: familia, amigos, trabajo, intereses personales, etc. El problema es cuando nos enfocamos solo en un área y carecemos de un balance. Si tenemos problemas en el trabajo, por ejemplo, con balance podemos apoyarnos en la familia, el deporte o los amigos. Pero si toda nuestra vida se basa en lo laboral, y nuestras gratificaciones son netamente del área profesional, al mínimo problema nos vamos a “quemar” por carecer de “ingresos” externos que nos aseguren un bienestar… ese es el problema de tener un trabajo full time, no full life.

Por eso, desarrollamos el Índice de Bienestar Laboral Emocional (iBlE.cl). Porque creemos fundamental que los colaboradores sepan cuál es su nivel en las distintas áreas del mundo personal y obtengan tips e ideas para mejorar. Porque consideramos fundamental que las organizaciones entienden dónde sus colaboradores están y cuáles son los temas que deben conversar. Y porque estamos seguros de que la única forma de alcanzar la productividad laboral es mejorando el balance emocional, generamos esta herramienta. SÍ, para cada uno y una de ustedes que tanto lo merece. De Chile al mundo les presentamos el primer Índice de Bienestar Laboral Emocional.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.