Andrés Velasco, exministro de Hacienda: “Me gustaría que, en el futuro, Ciudadanos pudiese colaborar con Evópoli”

El excandidato presidencial descarta una crisis en el partido que fundó. Espera que un triunfo de la lista que respalda en los comicios internos del próximo fin de semana permita articular un gran bloque de centro.


Llegando de Sao Paulo y Buenos Aires, donde participó en diversas actividades dando su visión y experiencia económica, el exministro de Hacienda del primer gobierno de Michelle Bachelet y líder de Ciudadanos Somos Todos, Andrés Velasco, concede esta entrevista para analizar el escenario político. Para muchos, el consultor se juega gran parte de su capital político el próximo fin de semana, cuando se lleven a cabo las elecciones internas de su partido donde él apoya la lista de una figura joven como María Ignacia Gómez, quien compite con la de Juan José Santa Cruz, quien está respaldado por gran parte de los fundadores de esa colectividad. Pese a las divisiones, el excandidato presidencial descarta una crisis.

¿Cuáles son las expectativas que usted tiene respecto de las elecciones de Ciudadanos?

Hay tres listas, lo que demuestra que hay verdadera competencia y es una buena oportunidad para que el partido decida democráticamente su orientación futura. Estoy apoyando a la lista de María Ignacia Gómez, que es una lista que propone situar sólidamente al partido en el centro político.

¿Apoya a rostros nuevos porque cree en la renovación o porque los nombres más emblemáticos del partido no están con usted?

Los partidos que crecen son aquellos que incorporan gente nueva.

Pero varios de los fundadores del partido están en otra lista. ¿Cómo se explica esa división?

Hace poco, una figura política con mucha experiencia me dijo: “bueno, es signo de que están creciendo, de que tienen más de una postura”. No conozco a ningún partido político que no tenga más de una postura, y está bien. No obstante, no da lo mismo quien dirija Ciudadanos en los próximos dos años. La lista que encabeza Ignacia Gómez es la que representa las ideas liberales y centristas del partido y sus adherentes.

¿El hecho de que Juan José Santa Cruz, Sebastián Sichel, Patricio Arrau, Sylvia Eyzaguirre y otras figuras estén o respalden otra lista, es una contraposición clara a sus posturas?

Lo leo como una natural diferencia de opiniones. Celebro que Ciudadanos sea más que un grupo de personas pequeño. No lo veo como nada traumático, lo veo como parte de la evolución natural de un partido político que va creciendo.

La división en el partido se produce cuando un grupo de militantes decide apoyar a Sebastián Piñera y usted no estaba en esa línea. ¿Esa es la explicación?

El partido no tenía candidato presidencial y, por lo tanto, dio libertad de acción. Hubo algunos que apoyaron a Sebastián Piñera, otros que no y, de hecho, el mismo día que un grupo de militantes apoyó a Piñera, otro grupo más cuantioso hicimos una conferencia de prensa diciendo que no estábamos por esa alternativa.

Entonces, ¿descarta que esta división interna sea una crisis?

Ciudadanos ha pasado por altos y por bajos, evidentemente es un partido nuevo, y un partido nuevo es como las pymes, a muchas de las pymes en sus primeros años les cuesta establecerse. Pero insisto: que un partido tenga diferencias de opinión no lo veo como algo traumático.

¿Cómo evalúa que miembros de la colectividad formen parte del gobierno?

Hay que mantener en la cabeza una distinción muy clara: el partido, como institución, no está ni ha estado, ni, hasta donde yo entiendo, hay alguien que proponga que esté en el gobierno o en la coalición de gobierno. Otra cosa es que personas a título individual lo hagan, cosa que también ha pasado en gobiernos anteriores.

¿Después de las elecciones internas se debería tener claridad sobre el domicilio del partido?

El domicilio político del partido está en el centro. Se fundó como un partido político de centro que aspira precisamente a ayudar a construir el centro, o los centros, que en Chile está debilitado. Como dice Ignacia, la otra lista dice que el centro está debilitado y que una alianza de centro no es posible, y que al mismo tiempo ahora plantea que no quiere entrar a Chile Vamos, entonces lo que propone de verdad es un camino solitario.

¿Estas “dos almas” del partido pueden convivir? ¿No teme un retiro masivo tras elecciones de gente de la lista perdedora?

Para eso son las elecciones precisamente, para arbitrar de modo civilizado las diferencias.

Entonces, ¿cuáles serán los alcances de las elecciones del partido?

Doy un dato: la lista que respaldo se ha inscrito con candidatos regionales en siete regiones del país, la otra lista solo tres. En las elecciones hay que contar los votos el día de la elección, pero creo que ese guarismo es bien revelador.

¿Ciudadanos tiene que estar más cerca de la ex Nueva Mayoría o más cerca de Chile Vamos?

De ninguna de las dos. Aquí hablo a título personal: evidentemente, las decisiones institucionales las tomará la nueva directiva, pero Ciudadanos se fundó como un partido liberal, ciudadano, transversal, alejado de las alianzas tradicionales, y con la promesa que les hicimos a las personas y a quienes les pedimos la firma, que los invitábamos a formar parte de algo nuevo. Esa promesa que se les hizo a quienes entraron a militar.

Evópoli, la DC, Progresismo con Progreso, el movimiento de Soledad Alvear y Gutenberg Martínez, la DC, RN, ¿con quiénes van entablar los puentes para el futuro?

Todos los anteriores. Especialmente en circunstancias en que un mundo vive una asonada populista y extremista. Los populismos de todos los colores campean, eso es más razón aún para que los partidos, los movimientos, los grupos de centro, trabajen juntos.

¿Incluye a partidos como RN?

RN está firmemente anclado a Chile Vamos, no he visto a nadie que sugiera otra cosa. Ciudadanos, como partido de centro, no tiene mucho que hacer en una coalición que incluye a personas como el senador Ossandón o que incluyó o incluirá a personas como José Antonio Kast, personas con las cuales pensamos diametralmente distinto.

¿Y Evópoli?

Tengo mucho respeto por lo que ha hecho Evópoli, han ayudado a poner no solamente caras nuevas sino que ideas nuevas en la política y en el mundo de la centroderecha. A mí me gustaría que en el futuro Ciudadanos pudiese colaborar con Evópoli, así como me gustaría que Ciudadanos pudiera colaborar con el mundo socialcristiano o socialdemócrata, pero siempre en el contexto de una coalición de centro.

¿Cuánta distancia hay con los partidos de la centroizquierda?

Los partidos de la centroizquierda están tratando decidir su destino, no está muy claro para dónde van. Por lo tanto, esa pregunta va a ser más fácil de responder una vez que los partidos decidan para dónde van. Hay personas de la tradición socialdemócrata por quienes siento bastante admiración. Es evidente que ese espíritu de centroizquierda se perdió en el gobierno de la Nueva Mayoría. Ese proyecto político sufrió bajas, pero las ideas socialdemócratas, las ideas socialcristianas, las ideas liberales no son las que perdieron las elecciones.

¿Para las próximas elecciones municipales usted piensa que se deben hacer pactos electorales?

La ley electoral les da una gran ventaja a quienes participan en coaliciones. Nos parece que las coaliciones tienen que ser con quienes uno comparte un pensamiento. Es bien difícil emitir una opinión tajante hoy respecto de cuáles van a ser las distintas coaliciones, porque ni siquiera está claro cuáles van a ser las reglas del juego. A mí me parece que la elección municipal debería ser una primera oportunidad en que esta coalición de centro se empiece a manifestar y que tenga un cariz distinto.

Llevándolo a la contingencia, ¿qué le pareció este rápido pero acotado cambio de gabinete?

El Presidente, con realismo, reconoció que los chascarros de estos ministros, en especial el de Educación, los dejaba en una situación insostenible. Y si un ministro va a salir más temprano que tarde, es mejor que salga ya. Ahora, el caso de Varela nos recuerda un principio que a los gobiernos de Chile Vamos suele olvidárseles: que no basta tener una trayectoria exitosa en el mundo privado para ser un ministro exitoso. Un buen ministro debe proyectar una cuota de dignidad republicana. Y eso no siempre se aprende en los directorios de las empresas.

¿Basta con este cambio? Algunos pedían que fuera más profundo y tocara al equipo económico.

No soy partidario de andar cambiando el equipo económico cada seis meses. La administración anterior lo hizo y el resultado no fue bueno. Ahora, estamos en medio de una recuperación cíclica clara pero que, con alta probabilidad, se va a agotar al cabo de un año y medio o, a más tardar, dos años. Y después, ¿qué viene? No basta con decir que el empresariado confía porque la centroderecha está en La Moneda. Hay asuntos más de fondo. ¿A través de qué medidas concretas vamos a diversificar las exportaciones? ¿Aumentar la capacidad de innovación? ¿Adaptar la economía a los tremendos campos tecnológicos que vienen? El equipo económico aún no termina de responder estas preguntas.

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