Daniel Jadue: “No fue el PC el que dejó solo a los del FPMR, ellos dejaron solo al partido”

Daniel Jadue, alcalde de Recoleta.

El alcalde de Recoleta hace frente a las críticas que realizó el exfrentista Ricardo Palma Salamanca, donde acusó a los comunistas de “intolerantes y autoritarios”. “Lo que ellos siguieron haciendo después (de los ‘90), ellos tienen que responder”, dice el alcalde.


Como cada verano el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue (PC), se transforma en protagonista de la noticia. El año pasado ya copó los medios con su idea de la inmobiliaria popular y este año lanzó una librería para los habitantes de su comuna que le trajo elogios y críticas. Pero este 2019 ha sumado a su exposición por las inéditas ideas que lanza desde la municipalidad, sus intervenciones por la situación que atraviesa Venezuela y de hecho, aclara el porqué dijo que en ese país se violaban los derechos Humanos.

En esta entrevista el jefe comunal también asegura que irá por la reelección en Recoleta, aunque puntualiza que recién pensará en una posible opción a la Presidencia de la República cuando su partido tome una definición. Asimismo, enfrenta las críticas que realizó el exfrentista Ricardo Palma Salamanca a su colectividad, “está muy dañado”, afirma.

La librería, la universidad popular y otras, son acciones que ha impulsado y que han recibido elogios y críticas, ¿qué opina de que sea tildado de populista?

Estoy bien acostumbrado a que a la extrema derecha todo lo que no le gusta le dice populista. A mí me parece que los que nos atacan quieren legitimar el abuso, la concentración y la colusión.

Con toda su exposición, ¿ha pensado ser una carta presidencial?

No, no lo he pensado todavía. Son discusiones que los comunistas damos de otra forma: primero dentro del partido. Después de las municipales el PC va a discutir el nombre, por lo tanto, ni siquiera lo voy a pensar hasta ese momento.

Pero, ¿usted tiene disposición?

Cuando los periodistas reiteran la pregunta es muy probable que obtengan la respuesta exacta que quieren escuchar. No he expresado más que, cuando el partido decida su opción presidencial, yo voy a actuar en consecuencia de lo que el PC resuelva.

Se ha dicho que dentro de la directiva del PC su nombre no genera consenso por tener una agenda propia, ¿es así?

Como esto todavía no se ha discutido, puedo decir que todo lo que se ha especulado es falso. La relación que tengo con la dirección nacional es la mejor que se puede tener, pero ya está decidido que yo voy a la reelección en Recoleta.

¿Es una decisión tomada?

Sí, así es.

De cara a las próximas elecciones, ¿cómo evalúa a esta actual oposición tan fragmentada?

El primer gobierno de Piñera llevó a la derecha a su peor derrota histórica en las elecciones siguientes y la coalición que a él lo acompañaba terminó destruida y en el suelo. Además, siempre tengo confianza que Piñera puede superarse asimismo, por lo tanto, le podría pasar lo mismo en los tres años de gobierno que quedan. No estoy asustado y creo que lo que depara el futuro requiere de procesos que van madurando.

Hay elementos que no nombra. Cuando surgió la Nueva Mayoría había una popularidad de Michelle Bachelet que los benefició y no existía como tal el Frente Amplio…

Bueno, pero la derecha en las próximas elecciones tampoco va a tener a Piñera y es bastante más autofagocitante que la centroizquierda. La derecha está igual de dividida o quizás peor. Tienen a Kast corriendo solo y criticando al gobierno todos los días, tienen a los alcaldes de la UDI criticando al gobierno por su inacción y su demora en responder a los desastres naturales que han azotado al país. Es probable que en las próximas elecciones quizá no haya ningún liderazgo capaz de unir a nadie y eso será un problema de las coaliciones que se armen.

¿Le preocupan los liderazgos de extrema derecha?, ¿le preocupa el liderazgo de José Antonio Kast?

La preocupación siempre existe, pero creo que en Chile hay menos condiciones que en el resto de América Latina. Este personaje, que aparece como el representante de esa línea, tiene un rechazo tan alto y tiene una historia familiar y personal que no puede considerarse como outsider. Ha sido siempre parte de la UDI, de la cultura de la dictadura, de la cultura de esta ultraderecha.

¿No siente que la izquierda debe hacer un mea culpa del porqué sectores más a la derecha crecen en la región?

Sí, recojo el guante y asumo que la izquierda tiene una responsabilidad en términos de que le ha costado construir una identidad y un conglomerado de fuerzas que quieran de verdad superar el capitalismo. Además, hay una tarea pendiente en parte de las izquierdas latinoamericanas que no han asumido con suficiente énfasis temas como eficiencia, eficacia, transparencia y era lo que antes nos diferenciaba de la derecha que en toda América Latina que siempre ha sido corrupta. Hoy hay una parte de la izquierda que ha caído en lo mismo y eso ha dificultado la rearticulación.

¿Respalda a Lula Da Silva por ejemplo?

Cuando Lula estaba de presidente nosotros no lo considerábamos de izquierda. Él tuvo un gobierno muy similar al de Ricardo Lagos, privatizó, repartió un poco más la renta, pero no cambió el modo de producción y a Lagos nunca lo hemos considerado un presidente de izquierda. En nuestro país circularon más de una carta en apoyo a Lula y yo no firmé ninguna, porque además no me gusta la injerencia en asuntos internos de otros países.

Usted planteó que no tenía dudas que hoy día hay violaciones a los Derechos Humanos en Venezuela, ¿Nicolás Maduro es quien ordena que ocurran estas violaciones a los DD.HH.?

En Venezuela las violaciones a los DD.HH. comenzaron con la intervención extranjera de la que Chile se ha hecho parte desde que asumió la Presidencia Hugo Chávez. Esa misma intervención que se mantiene hasta el día de hoy, que incluye un bloqueo económico, farmacéutico y financiero ha provocado una crisis humanitaria que ha dañado principalmente al pueblo venezolano, en la forma de un castigo colectivo por salirse del proyecto capitalista global. Esta es una crisis institucional y humanitaria digitada desde el exterior con ayuda del gran empresariado de Venezuela. La intervención también ha promovido el uso de la violencia política y la desestabilización que hoy pretende llevar al país a una guerra civil o lisa y llanamente a una intervención extranjera.

Pero, ¿son comparables los liderazgos y gobiernos de Hugo Chávez y Maduro?

De ninguna manera. Como tampoco es comparable la figura de Allende ni con Chávez ni con Maduro. Lo que sí es comparable es la intervención extranjera, el rol de los medios de comunicación en la desestabilización y el génesis de la crisis y las ansias de EE.UU. y de varios presidentes y empresarios del continente y del mundo de apoderarse de los recursos naturales de otros pueblos, por la vía que sea y sin mediar costos humanos ni de ningún tipo.

¿Qué le parecen las declaraciones que dio Ricardo Palma Salamanca a The Clinic donde dijo que detestaba que en el PC fueran ideológicamente “tan intolerantes y autoritarios”?

Palma Salamanca ha dado una entrevista tremendamente contradictoria y confusa. Creo que él está muy dañado por todo lo que ha sufrido. Él fue torturado y le fue arrancada una confesión, incluso, bajo tortura, en los primeros años de retorno a la democracia. Lo que sí puedo decir es que si él hubiera hecho alguna vez caso a esa cultura que tanto critica habría hecho lo que él dice que se dio cuenta que era lo correcto, se habría retirado del FPMR. Él siguió desoyendo las orientaciones del partido, que estuvo dispuesto asumir la autodefensa del pueblo de Chile cuando se inventaban crímenes, cuando se inventaban enfrentamientos para masacrar a civiles inocentes en nuestro país, cuando nos iban a buscar a la casa para aniquilarnos. Eso es un tema. Lo que ellos siguieron haciendo después, ellos tienen que responder. No veo que él haya ni siquiera conocido la cultura que critica.

¿No fue que el PC dejó solos a la gente del FPMR?

No, para nada. Porque el partido, una vez que decide aceptar la participación en el plebiscito dice “el Frente se acabó”, la lucha armada no va más. Y los que continuaron no podían después pedir la protección del partido. No fue el PC el que dejó solos a los del FPMR, ellos dejaron solo al partido, ellos se pusieron al margen de la política del partido, sin que nadie los presionara. Entonces, no veo dónde está la cultura autoritaria, la cultura antidemocrática. Los comunistas entramos a militar voluntariamente a un partido en donde la forma de tomar las decisiones es que nunca el intelectual personal se pone por sobre el intelectual colectivo, siempre creemos que es más sabio el intelectual colectivo. El grupo que tomó el otro camino, que se alejó del partido, pensaba que ellos eran mucho más acertados en sus disquisiciones políticas que el partido, que era el que estaba tomando las decisiones de manera centralizada y democrática. Extrañamente, al tiempo que él dice lo que dice, reconoce que la posición del partido en esa época era la correcta.

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