El cambio de diseño de Boric: las razones para endurecer el tono contra Kast
En poco más de tres meses, el expresidente pasó de lanzar solo una crítica -por el CAE- a inmiscuirse activamente en las políticas del gobierno que lo sucedió en el poder, con lo que dejó de lado su idea inicial de no meterse en la contingencia. Ahora el exmandatario prepara un viaje a Uruguay, donde volverá a hablar de la derecha.
Desde que dejó el poder, el 11 de marzo, hasta la previa de la votación de la megarreforma económica en el Senado, el 15 de julio, el expresidente Gabriel Boric solo había criticado en una oportunidad a la administración del Mandatario José Antonio Kast, por los embargos en cuentas bancarias de deudores del Crédito con Aval del Estado.
El resto de esos 126 días, el exjefe de Estado se caracterizó por cumplir con su diseño de evitar referirse a los temas de la contingencia y dejar que el gobierno del Presidente Kast tuviera su proceso de instalación. Pero ese 15 de julio, el exmandatario comenzó a desatarse.
Desde esa jornada, Boric se activó en redes sociales y comenzó a compartir críticas en contra de Kast en su cuenta de Instagram casi todos los días. En sus historias, el expresidente adhirió a las múltiples críticas que lanzaron figuras como el alcalde Tomás Vodanovic, la senadora Daniella Cicardini y el diputado Gonzalo Winter. Incluso, reposteó cuestionamientos con insultos a su sucesor en el poder, como la que realizó uno de los integrantes del grupo musical Candelabro.
Pero no se quedó ahí. Luego del 15 de julio, hasta el 18 de agosto, ha salido a cuestionar abiertamente al gobierno de Kast y su agenda en otras dos oportunidades: el pasado 11 de agosto en el lanzamiento del libro “La resaca” de Eugenio Tironi, y este martes en la presentación que hizo del texto “La montaña rusa”, de su exministro de Hacienda, Mario Marcel.
Si se suman ambas interpelaciones al Ejecutivo con las constantes críticas que ha promovido en sus redes sociales contra la agenda de Kast, el expresidente Boric dejó de lado con creces su apuesta por evitar meterse en la contingencia nacional.
De hecho, en conversaciones con excolaboradores, el propio exmandatario los ha instado a salir en defensa de las materias que defiende el sector y a plantarse ante las medidas impulsadas por La Moneda.
Todo en los últimos 36 días, luego de pasar por alto de su diseño inicial -que duró 126 jornadas- de no entrometerse en la discusión pública.
En el entorno del expresidente hay coincidencia en que no se ha trabajado en un diseño particular para salir a pegarle a Kast y que las críticas se han abordado en un marco específico donde se habla de su gobierno y de la instalación de la administración actual.
En la misma línea insisten en que el paso por el poder dejó una coordinación natural entre Boric y sus exministros, quienes conversan con frecuencia, tal como lo planteó el exmandatario en el lanzamiento del libro de Tironi.
Esa articulación, que califican como “natural”, se da cada vez que, aseveran, ven medidas duras que vayan en contra de los intereses del sector o críticas que busquen derribar su “legado”. Un ejemplo fue para la megarreforma económica, donde el expresidente solicitó insumos de las dirigencias de la oposición para estudiar el debate que se dio en el Congreso.
Este martes, dijo sobre la medida más emblemática del gobierno de Kast que era “tremendamente regresiva” y una “tremenda irresponsabilidad en materia fiscal”. También reforzó la idea que había planteado hace una semana, al citar la tesis de su exministro del Interior Álvaro Elizalde sobre que su sector no está obligado a llegar a acuerdos si estos no les parecen buenos.
“Tocará, en el futuro, a otros tratar de solucionarlo”, lanzó en la misma línea.
A diferencia de su presentación del libro de Tironi, este martes en Magallanes, junto a Marcel, Boric sumó un nuevo tema entre sus cuestionamientos: la agenda de seguridad del Presidente Kast y, particularmente, su apuesta por reformar la Constitución y tocar las facultades del Ejecutivo sobre el estado de sitio.
“Espero que haya una oposición franca, respetuosa, pero abierta, clara y firme respecto de esta reforma constitucional que quiere instaurar un estado de sitio de 240 días con la atribución exclusiva del Presidente. Una limitación de libertades que no se había visto. Inédita”, planteó el exjefe de Estado.
Además de su primera crítica por el CAE, sus intensos dardos a la megarreforma económica y su nueva fijación en la reforma constitucional de seguridad, el exmandatario también se ha lanzado a cuestionar que La Moneda haya planteado que se les entregó un “Estado en quiebra” y que su posición respecto de los derechos humanos.
En el lanzamiento del libro de Tironi, Boric comparó al expresidente Sebastián Piñera con Kast y dijo que el otrora líder de Chile Vamos firmó una declaración por los derechos humanos a 50 años del golpe de Estado, algo que no haría el actual Mandatario. “Este gobierno no firmaría todas estas características y ahí tenemos un problema”, sostuvo.
En su nueva apuesta por sí meterse en temas de la contingencia, Boric incluso ha recibido el respaldo de algunos de los dirigentes de su sector que más criticaron a su gobierno. Por ejemplo, el diputado Jaime Araya (ind.-PPD) indicó que “el expresidente está haciendo lo que corresponde, porque se ha metido en temas muy importantes. Está poniendo su capital político para reforzar a la oposición”.
Ahora, el expresidente se prepara para arribar a Uruguay y participar este jueves de la presentación de la revista Nueva Sociedad, en un foro donde la principal interrogante es “¿Dónde está la izquierda?“, que también contará con la presencia de Pablo Stefanoni y a senadora del Frente Amplio uruguayo, Constanza Moreira. Allí, nuevamente se espera que la derecha vuelva a salir a la palestra.
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