Nicolás Eyzaguirre, exministro de Hacienda: “Bachelet habría tenido una estrategia más cercana a Merkel, y veo a Piñera más similar a la de Trump”

Foto: Patricio Fuentes

Señala que en el gobierno anterior hubiesen enfrentado el coronavirus siguiendo la política alemana, con una mayor capacidad de testeo y reforzando las restricciones sanitarias en vez de darle prioridad a la apertura inicial de la economía.




“No me pude hacer el examen, entonces no sé si soy un recuperado”, dice el exministro de Hacienda del gobierno de Michelle Bachelet, Nicolás Eyzaguirre (PPD). Hace cerca de un mes, su hijastra contrajo Covid-19 y, pese a que ella había salido del país, según los cálculos familiares, el contagio se habría producido en Chile.

Su caso podría representar justamente el grupo de personas que, a su juicio, la política del gobierno del Presidente Sebastián Piñera no estaría apuntando: reconocer a aquellos que, siendo asintomáticos, podrían ser una fuente de contagio, algo que solo se lograría aumentando la capacidad de testeo.

Así, en esta entrevista, el exministro señala que el Ejecutivo está tomando decisiones que no recomendaría, como “reabrir” el mercado, en vez reforzar las restricciones sanitarias.

El expresidente Ricardo Lagos dijo que la oposición “no ha dado el ancho”, lo que abrió un debate respecto del rol del sector. ¿Qué le parece?

Veo más conflictos dentro del gobierno que en la oposición. Sin ir más lejos, entre el ministro de Educación y el de Salud. Veo conflictos también con los alcaldes de su signo. Entonces, dado que en tiempos de pandemia el gobierno es el supremo conductor de la actividad del país, me preocupa más el que veamos una sola voz ahí que el rol de la oposición.

¿Pero qué rol deben jugar?

No hay ninguna tensión con seguir las instrucciones del gobierno, porque eso es lo que todos los chilenos tenemos que hacer. Ahí tiene que haber una especie de básica obediencia civil, porque en esto necesitamos caminar todos para el mismo lado, pero uno puede y debe tener un rol activo en exigir transparencia y proponer medidas alternativas.

Una portada de un diario nacional (The Clinic) publicó que la oposición no ha aportado. ¿Comparte eso?

No soy analista de las opiniones de otros. He visto a mis amigos Rodrigo Valdés, a Eduardo Engel, al menos a los economistas de oposición, con una actitud supercooperadora. Y respecto del manejo de la pandemia también, nuestra actitud ha sido propositiva y en ningún caso ha sido tratar de acusar o apuntar el dedo. No he visto un país paralizado por una oposición destructiva.

¿Y esa actitud de los economistas la tiene el resto de la oposición, entonces?

Lo que he visto es siempre una actitud cooperadora. Ayer tuve un intercambio con un joven diputado oficialista y le dije que me hubiera encantado que durante el gobierno de Bachelet la oposición hubiese tenido una actitud tan cooperadora como estamos teniendo nosotros.

¿Cómo ha visto al gobierno enfrentar el coronavirus?

Partamos por reconocer que este es un tema extremadamente difícil de manejar y, por tanto, hay que darles el beneficio de la duda. No hay duda que se han movilizado, están atendiendo los casos, tratando de subir las camas UCI, de tener más ventiladores, de subir el número de exámenes. Están intentando transitar del modo más fluido posible por esta atroz pandemia. Ahora, hay cosas donde no han estado bien, pero han hecho el intento.

¿Cuáles serían esas cosas?

Siento que no tienen una lectura única, lo que quedó claro a través de, por ejemplo, la polémica entre Salud y Educación, respecto de terminar las clases. O sea, que un ministro descalifique lo que hace otro ¡francamente! Yo estuve diez años en el gobierno y no sé qué me habría pasado.

Y sobre eso, ¿cree que el Presidente no ha tenido la capacidad de controlar a sus huestes?

No lo sé, no estoy para nada metido en el círculo interno. Uno puede creer que el ministro de Salud, que es alguien que sin duda alguna sabe de infectología, tiende a tener una personalidad de correr con colores propios y, por tanto, eso que le hace ser un hombre dinámico, también le puede producir tensiones con otras opiniones que también deben estar sobre la mesa. Pero la mayor falencia en la conducción es que no entiendo cuáles son los criterios a través de los cuales están procediendo con las cuarentenas y con los testeos.

Volviendo al punto anterior. ¿Estos problemas no se daban cuando ustedes eran gobierno?

No recuerdo alguno. Yo fui ministro de Lagos seis años y cuatro en el segundo gobierno de Bachelet y no vi que salieran a la superficie diferencias de opinión de ese calibre entre ministros. Sería injusto decir que esto significa que carecen de gobernabilidad, porque tampoco enfrentamos una situación como esta, pero esta polémica no tiene precedentes.

¿Cree, entonces, que la Presidenta Bachelet lo habría hecho mejor que Piñera?

Eso es muy difícil de decir. Tendería a pensar que se habría impuesto una política distinta, que favorezco más que la del gobierno actual. Pero decir que lo habríamos hecho mejor sería soberbio de mi parte.

¿Pero qué política distinta habrían favorecido?

Para ejemplificarlo pondré dos extremos: la política de Angela Merkel y la de Donald Trump. Merkel tiene los mejores indicadores del mundo en términos de la cantidad de testeos que ha hecho por habitante y la cantidad de recuperados respecto de los infectados. En Alemania en este momento hay dos recuperados por cada infectado y en Estados Unidos hay uno por cada diez. La estrategia de Trump ha sido suponer que la cantidad de personas asintomáticas es muy alta, entonces que no colapsaría el sistema de salud, por tanto, comenzaron a reabrir el país. Siento que este gobierno está relativamente, sin ser igual, más hacia la línea de Trump y yo estaría mucho más cerca de Merkel.

¿Está diciendo que con Bachelet hubiesen tenido una política merkeliana y, por ende, más exitosa?

Lo que estoy diciendo es que con Bachelet habríamos tenido una política más merkeliana, efectivamente. Ahora, cuando tienes una política así, los costos iniciales son mayores, porque tienes que tener medidas más duras de distanciamiento social y de cuarentena.

¿Y, entonces, la nueva normalidad es parecida a la de Trump?

En rigor, la nueva normalidad significa que nunca va a ser lo de antes, pero el mensaje es ambiguo, porque lo que muchos escucharon es que estamos de nuevo normales. Hay un juego de palabras muy complicado y cuando eso lo juntas con que los funcionarios públicos vuelvan, las clases se reanuden, los malls se abran, lo que la gente entiende es lo que dice Trump: volvamos a reabrir la economía.

El ministro de Hacienda dijo que compatibilizar economía con salud no era una contradicción, sino algo imprescindible. ¿Cómo ve que han manejado eso?

Si lo vemos en términos puros, hacer cuarentena o distanciamiento social, lo que protege la salud, es un coma inducido a la economía, porque evidentemente hay dificultades para trabajar y producir. Existe una tensión entre lo sanitario y lo económico, pero es posible armonizarla. Ahora, en esa armonización están las dos estrategias. La de Merkel es elegir lo sanitario en las fases iniciales y después abrir. La de Trump es abrir rápido. ¿Dónde está Chile? Ya lo dije.

¿Entonces el gobierno anterior hubiese tenido una política más exitosa?

No dirigía el país, no sé qué se habría determinado. Tiendo a pensar que, conociéndola, que Bachelet habría tenido una estrategia más cercana a Merkel y veo a Piñera más similar a la de Trump.

¿Qué rol debe tener el Estado en materia económica?

El Estado tiene que acompañar la restricción de libertades con formas de sustento, si no dejas una situación imposible. Pero diré algo, si fuera el ministro Briones y viera que Mañalich está tomando una estrategia más osada y que podría emerger un segundo brote, entonces diría ‘chuta, me van a venir a pedir plata de nuevo’. Y, por tanto, trataría de estar siendo más conservador en lo que entrego ahora. Lo que pueda hacer el ministro Briones depende de si la apuesta de Mañalich es correcta o no. Yo estaría bastante incómodo si fuera el ministro de Hacienda.


*Nota de la Redacción (26-04-2020, 17:30): El título fue modificado para reflejar mejor que la comparación hecha por Nicolás Eyzaguirre es a la estrategia de Piñera sobre el coronavirus en relación con la implementada por Trump frente a la pandemia; no directamente a ambos presidentes. En la primera publicación, hecha el sábado 25 de abril, el título original fue el siguiente: “Nicolás Eyzaguirre, exministro de Hacienda: ‘Bachelet habría tenido una estrategia a lo Merkel y veo a Piñera más similar a Trump’”.

Comenta