3 buenas decisiones financieras en medio del colapso

Toda crisis es una oportunidad, dice la frase de autoayuda. La del coronavirus todavía no se sabe cuál es, pero dos expertos recomiendan mover nuestro dinero, diversificar las inversiones y pensar en el largo plazo.




Ninguna certeza. Como nunca, el mundo en el que vivíamos ayer se parece muy poco al de hoy y quizá cómo será el de mañana. Aumentan los infectados, China se recupera, Estados Unidos empeora, en Italia no dejan de morir personas, España va para allá, la cuarentena se endurece, las bolsas se ablandan y el dólar va en una montaña rusa muy poco emocionante. Lo único que sabemos es que esto, el caos desatado por el coronavirus, está recién comenzando.

Pero toda crisis es una oportunidad, dice la frase de autoayuda. ¿Cuál sería, financieramente hablando, la oportunidad en este caso? ¿Es el momento de invertir, considerando que muchas acciones están más baratas que nunca? ¿O es el momento de ahorrar?

“Puede ser un buen momento para ahorrar invirtiendo”, dice con astucia Francesca Finaldi, encargada de growth en Fintual (fintual.cl), la primera fintech —o administradora de fondos con alto desarrollo tecnológico— acreditada en Chile.

Si ya te mostramos qué cosas es mejor no hacer con tu plata en estos momentos de crisis, acá te explicamos tres decisiones financieras que sí pueden ser recomendables durante este periodo de enfermedad, encierro y ansiedad.

1- Moverlo

El cuerpo es mejor dejarlo quieto dentro de la casa, pero al dinero no le hace bien la cuarentena. Si por algún motivo la crisis no te ha afectado mucho, y tienes una cantidad ahorrada, este es un buen momento para ponerlo en movimiento. “Antes que dejarlo estancado en la cuenta corriente, donde pierde valor con la inflación, preferible es tenerlo en un fondo mutuo, aunque sea conservador”, dice Francesca.

“Quizá no sea mucha la ganancia, considerando lo bajas que están las tasas de interés”, agrega Axel Christensen, director de estrategia para América Latina de Black Rock (blackrock.com/cl), una gran gestora de inversiones norteamericana, “pero claramente es mejor”.

Antes, eso sí, ambos coinciden en que es necesario tener un plan y un objetivo para invertir. “Son tres preguntas”, dice Christensen: “¿para qué voy a hacer esta inversión? ¿cuál es mi plazo? y ¿qué tanta tolerancia tengo al riesgo?”, dice Christensen. Dadas las alocadas condiciones actuales, si la intención es obtener retornos en el corto plazo, lo recomendable es invertir en un fondo de bajo riesgo. “Es mucho mejor que un depósito a plazo, en el que te penalizan si retiras la plata antes”, apunta Francesca.

Si no hay apuro, y la idea es recuperar lo invertido en varios años más, lo conveniente sería invertir periódicamente —aunque sea poca plata—, por ejemplo de forma mensual, en fondos más arriesgados. “Entre el 2009, que fue la última gran crisis antes de esta, y el 2019, la bolsa de Estados Unidos tuvo un crecimiento mayor al 400 por ciento”, cuenta Axel. “O sea, los mercados financieros —hasta ahora— siempre se recuperan”.

2- Diversificarlo

“O no tener todos los huevos en una misma canasta”, como explica Francesca Finaldi, de Fintual. Esto significa que nunca es bueno, y mucho menos ahora, invertir la plata en un solo lugar.

Axel Christensen da un ejemplo. “Puedo poner, si me siento arriesgado, parte de mi inversión en líneas aéreas, pensando que la gente, después del coronavirus, tendrá que seguir viajando y que alguna de estas compañías sobrevivirá. Pero para que sea más segura, lo mejor sería invertir un poco en varias líneas, y complementarla con otros negocios que hoy estén funcionando, como las empresas tecnológicas o de logística”.

Finaldi sugiere hacerlo así pero en fondos que tengan definido su perfil de riesgo. Es decir, una parte de la inversión en un fondo conservador —con poca posibilidad de pérdida— y otra en uno más arriesgado —que puede, o no, producir una mayor ganancia. Siempre dependiendo de qué tan rápido se quiera obtener ese retorno. “En este contexto, eso sí, lo ideal es invertir a largo plazo”.

3- Largo plazo

Christensen dice que, a pesar de todo, hay que mantenerse sereno. “Si reaccionamos dependiendo del minuto a minuto, de que en la mañana baja pero en la tarde sube, nos vamos a volver locos”. Lo mejor, según él, es sostener la calma, pensar en frío y, si se puede, en el largo plazo.

“Con cien lucas hoy puedes comprar más acciones que ayer”, agrega Francesca Finaldi, y eso puede ser tentador. “Pero nadie tiene la bola de cristal, no sabemos cuándo ni cuánto subirán, si es que lo hacen, los índices que hoy están bajos”. Por eso lo más razonable, si tienes hoy la posibilidad de invertir, es hacerlo recurrentemente, ojalá todos los meses, idealmente por más de un año.

“Si estás pensando en las pensiones, las APV son una gran opción”, dice. No tanto lo son las propiedades, piensa Axel. “Si todo se desploma también lo harán los inmuebles”, explica. “Y si lo piensas como inversión, para luego ponerla en arriendo, por ejemplo, es posible que hoy te cueste encontrar un inquilino, que debas bajarle el precio o que tengan problemas para pagarte”.

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