Chris Bannister: “La gente no quiere trabajar en una mina de cobre, sino en el futuro, que son las energías renovables”

Chris Bannister Foto: Luis Sevilla

Quien fundó Wom en Chile y luego llevó la marca a Colombia, analiza cómo 5G podría ser un aliciente para crear una sociedad más digital a nivel local. Además, adelanta que sus próximos pasos podrían ir por la lucha contra el cambio climático.


A finales de septiembre regresó a Chile, luego de tres años de vivir en Colombia, donde insertó la marca Wom en el país cafetero. El británico y oriundo de Manchester, Chris Bannister, ahora quiere dar otras peleas. No con los operadores móviles que miraron con nerviosismo cómo bajaba los planes de telefonía hace más de siete años en el mercado local. Ni tampoco con su competencia en Colombia. Ahora está pensando en algo relacionado al cambio climático. El otrora “Tío Wom”, dejó la empresa en Colombia en abril de 2022, a manos del argentino Ramiro Lafarga, quien tuvo importantes cargos en Entel Perú y Movistar Chile. Ahora, pasea frecuentemente con su bicicleta de bambú por las ciclovías santiaguinas, además de travesías por el día fuera de la ciudad.

Con respecto a la experiencia en Colombia, comenta que al principio, su historia lo antecedía: “Tuvimos mucho éxito en Chile, algo que se sigue manteniendo hasta hoy. Entonces, cuando llegamos a Colombia, Claro y Movistar sabían que íbamos en serio y estaban más preparados. Hicieron todo lo posible para evitar nuestro lanzamiento y que nuestra marca y cultura conquistara a casi 50 millones de personas. Eso creó una gran intensidad, lo que fue fantástico. Todos los días era una batalla. La competencia estaba más preparada”, dice el empresario, que antes de su arribo a Chile, hizo algo igual de disruptivo en Polonia, con la marca Play.

Además, a pocos meses de su llegada a Bogotá empezó la pandemia…

- Eso le agregó más intensidad. ¿Cómo construyes una empresa por Zoom y además en una cultura como la colombiana, que es muy cálida?

¿Utilizó herramientas de marketing similares a las de Chile para posicionarse?

- La estrategia fue similar a lo que hicimos en Polonia con Play y a lo realizado en Chile. Evaluamos lo que la gente quiere de un nombre y -lo que es más importante- qué quieren mis empleados de una empresa. La marca no debe ser sólo un logotipo, sino la cultura de la empresa. Entonces, cuando vinimos a Chile, pensamos en llamarnos Play porque tuvo éxito en Polonia, pero no funcionó. Nuestro equipo quería hacer algo más cercano. Fue cuando nació la idea de la “honestidad”. Y los chilenos eligieron eso por toda la colusión que estaba ocurriendo y las malas prácticas comerciales. Y fue un gran éxito. Luego me fui a Colombia y, al no ser Chile, hicimos nuevamente un proceso de investigación. Coincidimos que también debía estar el término “honestidad”, además de la pasión y la valentía.

¿La valentía?

- Para competir contra Carlos Slim (Empresario dueño de Claro) en Colombia hay que ser valiente. Para construir una red en Colombia en medio del Covid, hay que ser valiente. Luego, con respecto al liderazgo, como CEO, tienes que vivir y morir por lo que haces. No son sólo palabras o tatuajes. Es tratar a la gente con honestidad y justicia, lo significó una gran diferencia. Eso funcionó.

Chris Bannister Foto: Luis Sevilla

¿Qué otros problemas tuvieron en arribar a Colombia?

- Claro tenía el 52% de participación de mercado. Incluso, creo que Colombia es más rentable que México para la empresa de Slim, quien ya había visto lo que había pasado en Chile. Así que estaban listos y desde el primer día. En general la competencia trató de retrasar nuestra llegada. La complejidad legal de Colombia es muy diferente a la de Chile. Las reglas no son tan nítidas y exactas y hay muchas áreas grises. Y si eres un actor importante en el mercado, no peleas por los clientes o la distribución. Matas al nacer. Y lo haces luchando mediante el sistema legal, que ellos conocen muy bien.

Cuando te retrasas tanto es fácil ponerse paranoico, pero en realidad, es solo un sistema. A pesar de los juicios en Chile, seguimos. En Polonia también tuvimos, así que siempre recibo demandas en mi contra. Solo lleva tiempo y tienes que estar comprometido.

¿Se cumplieron los objetivos del negocio en Colombia?

- Sí. Pudimos lanzarnos seis meses después de lo que creíamos, lo que fue un poco decepcionante, pero nos permitió construir los equipos, conseguir las tiendas y construir la red. Esperaba obtener un millón de clientes en 12 meses, (en Chile lo conseguimos en siete meses) por lo que los accionistas podían pensar que era un poco cobarde. Finalmente llegamos a esa cifra en cuatro meses, así que nos adelantamos al plan comercial para la captación de clientes y obtuvimos 2 millones de clientes en 13 meses.

¿Y con respecto a la infraestructura de red?

- Sabíamos que teníamos que construir una red lo más rápido posible, porque tendríamos problemas con los operadores móviles. No era un viaje fácil. En Chile, construimos unas 100 estaciones al mes, pero en Colombia, a pesar del Covid, estábamos construyendo 100 estaciones por semana. ¡Cuatro veces más!. Durante nueve meses en un departamento aislado por la pandemia, reclutamos a las primeras 150 personas por Zoom. Construimos las primeras 100 tiendas por Zoom. Construimos las primeras 1000 estaciones base por Zoom. Y como había poco tráfico en las calles debido al Covid, podíamos movernos rápido por la ciudad porque éramos un servicio de emergencia especial. Aquí había una empresa invirtiendo, reclutando gente y el director general no tenía oficina. No había jerarquía. Las personas que se unieron a nosotros estaban muy motivadas y mucho de eso se debe a la ética de trabajo colombiana: levantarse a las cinco, ir al gimnasio y fortalecerse.

¿Y por qué dejó Wom en Colombia?

- Siempre planifiqué estar cerca de tres años. Estuve tres años y medio en Chile y cuatro años en Polonia. La primera parte del proceso es construir la marca, la cultura, la máquina de captación de clientes, las tiendas, los canales y una red. Después de eso, las cosas importantes tienen que ver con el mantenimiento del negocio. Y no soy bueno en mantenimiento. Era un buen momento para irme. Construimos cobertura para 46 millones de colombianos. 225 tiendas y Opensignal nos nombró como la mejor red. Logramos que la máquina y la cultura tuvieran un desempeño bastante bueno. Así que pensé: está bien, tengo 63 años. Hay que pasar a la próxima aventura.

¿Cuál es el siguiente paso entonces?

- Por el momento no tengo ninguna conexión operativa formal operativa con Wom. Ahora quiero hacer paseos en bicicleta y leer. Pero me tomó de dos a tres meses decidirlo. Y, bueno… está el cambio climático.

¿Cómo así?

- A nivel personal me preocupa mucho el medioambiente. Siendo un ejecutivo de telecomunicaciones bastante exitoso, probablemente debería hacer más por el medioambiente. Creo que al dirigir una gran empresa puede marcar una gran diferencia con respecto al trabajo para luchar contra el cambio climático. Pero ahora estoy en la fase de: ¿qué sigue? Y por el momento, quiero realmente disfrutar de Chile.

¿Cuál es tu opinión de cómo está actualmente el mercado de telecomunicaciones en Chile?

- Ciertamente está mucho más maduro en com

paración a cuando llegué hace siete años. Ahora no es tan caro. El uso promedio de gigabits por mes para el chileno promedio era de 1GB, ya que era muy caro. El 90% de los chilenos no podía darse el lujo de usar más. Hoy el precio es bastante más bajo y el servicio es realmente bueno. A nivel general se han superado los 10GB, llegando a promedios de cerca de 12GB. Esto permite una sociedad más digital en Chile. No diría que es Suecia (donde trabajé), pero es muy accesible para un chileno promedio. Creo que la próxima etapa de transformación será la creación de nuevas industrias.

¿Cuál es el rol de 5G en ese contexto?

- Chile está listo para 5G, claro. La mayoría de los países de América Latina lo están, incluyendo Colombia. En Chile, la accesibilidad del servicio es buena para 19 millones de personas. El tema es: ahora, ¿cómo usamos 5G? ¿Realmente necesitan los consumidores 5G si hoy ya tienen velocidades de descarga de más de 10GB que sirve para la mayoría de las aplicaciones en los smartphones?

¿Y cuál es la respuesta?

- Probablemente no. Pero Chile está ah

ora en una posición en la que puede empezar a mirar hacia el futuro. Puede ser una sociedad digital como Suecia, debido a que tiene la quinta red 5G más grande del mundo. 3G y 4G ayudaron a la masificación de Instagram, Facebook, redes sociales, Google, publicidad móvil, etc. Creó esas grandes, grandes industrias de consumo que ahora son titanes del mundo. Pero 5G no está pensando tanto para los consumid

ores, sino para las industrias. Entonces, el gobierno chileno debería tener un rol protagónico acerca de cómo creamos industrias en que los chilenos puedan ser lideres mundiales, como es el caso de NotCo en otro tipo de industria. ¿Por qué deberían ser estadounidenses? ¿Por qué debería ser Mark Zuckerberg? ¿Por qué no puede ser un chileno o un europeo? Y creo que Chile está en una buena posición para eso. El caso del Litio es un excelente ejemplo.

Chris Bannister Foto: Luis Sevilla

¿El litio?

- Así es. ¿Por qué Tesla o los chinos han desarrollado tanta innovación en esa área? Llevemos a los chilenos talentosos a las industrias futuras que nos ayudarán a salvar este planeta. No solo desenterremos nuestro litio para llevarlo a China o a Estados Unidos. Creo que ahí es donde el gobierno debería tener más fe y confianza en que los chilenos realmente puedan involucrarse en la creación de nuevas industrias, como por ejemplo, en el área de 5G. Hay universidades talentosas, hay chilenos talentosos. Juntemos las piezas y creemos empleos de alto valor. La gente no quiere trabajar en una mina de cobre, sino en el futuro, que son las energías renovables. Eso lo tienes muy desarrollado en Chile. Entonces, ¿cuántas piezas más del rompecabezas necesita Chile? No dejen que el talento se vaya a Europa o Estados Unidos.

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Eleanor Woods, de 12 años, creo una mochila alimentada con energía solar y un dinamo, que es capaz de filtrar eficientemente el aire.