Estudio de la Universidad Austral valorizó parques nacionales de Aysén: cerca de US$5 mil millones anuales valen sus ecosistemas

Estudio del Programa Austral Patagonia de la Universidad Austral estimó en US$ 4.498 millones el valor mínimo anual de los ecosistemas de siete parques nacionales en la zona. Bosques nativos, glaciares y campos de hielo son los activos “más valiosos”. En total, el valor de los servicios de la naturaleza es equivalente al 1,5% del PIB.


Cerca de US$ 5 mil millones vale el ecosistema de los siete parques nacionales de Aysén, según un reciente estudio del Programa Austral Patagonia de la Universidad Austral al que accedió Pulso. Acorde al documento, el valor mínimo estimado para esos parques en conjunto es de US$ 4.498 millones anuales. Los boques nativos, los glaciares y campos de hielo, presentes en los ecosistemas, son los que tienen la mayor incidencia en dicha valoración.

“Todo esto surge por recomendación de la OCDE y por la evidencia de que hoy en día los ecosistemas son esenciales para el desarrollo en el largo plazo, por todas las funciones que prestan a la economía y a la sociedad. En ese sentido este estudio será un insumo para el Banco Central, como un estudio de caso”, dice el economista Juan Carlos Miranda de la Universidad Austral de Chile, quien lidera la investigación.

El documento subraya que todos los valores contenidos en la investigación son pisos mínimos de valor, y representan el monto económico que, al menos, aportan los ecosistemas y los parques nacionales a las personas.

La iniciativa, señala Miranda, se alinea con la creación del Comité de Capital Natural -en enero de este año-, integrado por un representante del Ministerio del Medio Ambiente, del Ministerio de Hacienda, del Ministerio de Economía y del Banco Central, quienes tienen como misión generar información y conocimiento ambiental en clave económica para la toma de decisiones financieras de presupuesto público y productivas en el país, porque “a pesar de su inmensa contribución, los ecosistemas suelen ser subvalorados: se consideran ‘bienes públicos’ o ‘recursos de uso común’, lo que los excluye del análisis económico tradicional y de muchas decisiones políticas”, indica el informe. Agrega que esa omisión puede llevar a “fallas de mercado” y a la degradación de estos ecosistemas.

El precio de los bosques

El estudio pone valor económico a los servicios ecosistémicos de provisión de agua o de regulación climática que brinda el bosque nativo adulto y el servicio de regulación hídrica de los glaciares, entre otros. La metodología, explica Miranda, se basó en la matriz de cálculo de valor económico del profesor Eugenio Figueroa, que trabajó estos temas hace más de una década, y fue actualizada con regresiones y modelos econométricos hasta redefinir los valores al valor presente.

En total, se analizaron siete ecosistemas y 14 subsistemas, y de ellos se definieron 22 servicios ecosistémicos a valorizar en los parques nacionales Queulat, Cerro Castillo, Laguna San Rafael, Patagonia, Isla Guamblin, Isla Magdalena y Melimoyu, todos en la Región de Aysén.

Se logró determinar que los servicios de provisión de alimentos y fibras otorgados por los bosques son los que tienen mayor valoración económica. Les siguen los servicios de regulación hídrica provistos por glaciares, otros servicios provistos por bosques (regulación atmosférica y de nutrientes, entre otros), y el servicio de regulación climática otorgado por los matorrales. “No ha de ser sorpresa que los servicios de provisión dominen en términos de valor, ya que, en muchos casos, existen mercados establecidos que facilitan su valoración. En contraste, los servicios de regulación climática o hídrica, y los servicios ecosistémicos culturales suelen quedar más invisibilizados, no por ser menos importantes, sino más bien como consecuencia de la falta de datos y de mercados establecidos que permitan definir su valoración”, precisa el estudio.

1,5% del PIB

“Es inevitable que algunos servicios ecosistémicos queden sin valorar debido a la falta de datos suficientes que permitan establecer una cifra mínima en ese sentido”, agrega Miranda sobre la cuantificación, y resalta que ello permite también aproximar los daños que podrían generar su destrucción o desaparición: si se eliminaran las nieves y glaciares del Parque Nacional Laguna San Rafael, por ejemplo, existiría una pérdida de al menos US$ 980 millones por los servicios que estos ecosistemas proveen.

O bien, si desaparecieran los bosques del Parque Nacional Isla Magdalena se perderían al menos US$ 591 millones. En conjunto, la pérdida o deterioro de los parques nacionales estudiados en la Región de Aysén podría costar a Chile casi US$5 mil millones como mínimo. “Este ejercicio realizado en tan solo siete parques nacionales, utilizando datos conservadores, determina que el valor de los servicios ecosistémicos es equivalente al 1,5% del PIB nacional del año 2022. Si analizáramos el valor de todos los parques nacionales del país, la cifra no dejaría indiferente a nadie”, indica por su parte el economista y actual director del Centro de Economía para el Desarrollo Sostenible de la Universidad San Sebastián, Roberto Pasten, quien también formó parte del estudio.

“Es esencial que los tomadores de decisiones comprendan el valor económico de estos ecosistemas, para que el presupuesto asignado a su conservación sea suficiente para garantizar su protección y conservación. En estudios anteriores hemos determinado que la brecha financiara para ello es enorme, y conocer -en términos económicos- el capital natural que podría estar en juego debería movilizar y orientar a las autoridades del Estado”, añade César Guala Catalán, director del Programa Austral Patagonia de la Universidad Austral de Chile.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbete aquí.