FMI: sin estímulo monetario la expansión global sería 0,5 puntos porcentuales más bajo

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De todas maneras, el FMI volvió recortar sus estimaciones para este año, de 3,2% a 3%, su ritmo más débil desde 2010. La "frágil recuperación" que prevé para 2020, a 3,4%, está sometida a "un considerable grado de incertidumbre".




"Las perspectivas mundiales siguen siendo precarias, ante una desaceleración sincronizada y una recuperación incierta". Con esas palabras Gita Gopinath, economista jefa del FMI, resumió el panorama de la actividad económica planetaria, la cual enfrentaría un escenario aún peor si las autoridades monetarias del mundo no se hubieran decidido a actuar durante el presente año.

"Los grandes bancos centrales han adoptado apropiadamente medidas de expansión para aminorar los riesgos a la baja para el crecimiento e impedir que las expectativas inflacionarias se desanclen", destacaba la economista india. "Según nuestra evaluación, si ese estímulo monetario no se hubiera producido el crecimiento mundial sería 0,5 puntos porcentuales más bajo, tanto en 2019 como en 2020", agregó.

De todas maneras, esto no impidió que el FMI aplicara un nuevo recorte en sus perspectivas. Ahora anticipa un crecimiento de 3% este año y 3,4% para el próximo, mientras que apenas tres meses atrás apostaba por un avance de 3,2% y 3,5%, respectivamente.

Adicionalmente, el repunte que se espera para el 2020 está sometido a "un considerable grado de incertidumbre", según Gopinath, marco en el que planteó que "existe una necesidad urgente de que los responsables procedan a distender cooperativamente las tensiones comerciales y geopolíticas".

Apoyo fiscal

Pero no solo en la guerra comercial, las disputas en medio oriente y el brexit se juega el futuro del desempeño económico mundial.

"La política monetaria no puede ser la única alternativa. Debe ir de la mano del respaldo fiscal si se dispone del margen de maniobra necesario y si la orientación de dicha política no es de por sí excesivamente expansiva". Dicho esto, la economista hizo un llamado específico a Alemania y Holanda, para que inviertan en capital social e infraestructura.

De hecho, en el Fondo consideran que si el repunte del crecimiento se descarrila, ante los variados riesgos que lo asechan, "resultaría necesaria una respuesta fiscal coordinada a nivel internacional y adaptado a las circunstancias de cada país".

En el mejor de los escenarios, la aceleración en 2020 obedecerá, en parte, a crisis menos severas en países como Argentina, que pasaría de una recesión de 3,1% en 2019 a una de 1,3% el próximo, y al despeño de los mercados emergentes en general. Esto, pese a que anticipa una desaceleración de China hasta 5,8% en el ejercicio próximo, tras el 6% que espera para este año.

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