INE rectifica índice de remuneraciones y auditará otros productos para evitar errores

Fachada INE

El alza de los salarios en la encuesta original era más bajo a raíz del cambio del universo muestral de empresas que generó distorsiones.




En forma inédita, pero no inusual entre los organismos estadísticos internacionales y que recoge las recomendaciones de la OCDE, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) realizó una rectificación a la serie histórica del Índice de Remuneraciones (IR) y el Índice de Costo de mano de Obra (ICMO) tras identificar, mediante la auditoría de un grupo técnico, que había un desacople entre lo que mostraba la encuesta y otros registros sobre el mercado laboral, especialmente los administrativos de Seguro de Cesantía y de Cotización de AFP.

¿Qué sucedió?

Según la explicación del INE, cuando se produjo el cambio muestral en 2016, de las 1.760 empresas que se encuestan para elaborar el indicador, se renovó a 1.400, es decir, en torno a un 80% del total. E

sto produjo lo que la institución denominó un "traslape", que implica un proceso de aprendizaje de las empresas donde efectivamente se cometieron errores u omisiones, lo que repercutió en los resultados mensuales de remuneraciones y en las variaciones en 12 meses, distorsionando los resultados.

Así, con las cifras rectificadas, las remuneraciones crecen a septiembre (preliminarmente) 4,5% real en 12 meses y no 3,3% como mostraba la serie original e incluso muestra un quiebre de tendencia en el último mes por el reajuste del salario mínimo.

Estas cifras corregidas muestran mayores crecimientos en 12 meses que las originales (ver gráficos), coincidiendo con la percepción más positiva que tiene el Banco Central del mercado laboral, y que quedó en evidencia cuando desestimó la información del INE para justificar el alza en la tasa de interés de octubre pasado, señalando que los registros administrativos mostraban "un mayor dinamismo del empleo y las remuneraciones que el sugerido por las encuestas".

El desacople

Luego de tomar la decisión de comunicar la rectificación ayer, el director del INE Guillermo Pattillo convocó a expertos de diversas instituciones (entre ellos, Rodrigo Aravena del Banco de Chile; Claudio Soto de Santander; Antonio Moncado de BCI, Carolina Grünwald de LyD y Miguel Fuentes del Banco Central) para explicar las razones de ésta.

Posteriormente, el propio Pattillo explicó que el diseño muestral recién comenzó a generar resultados en julio de 2017 y que era necesario acumular evidencia acerca de los desacoples antes de generar cambios en los registros de remuneraciones.

Esto, reconoció, porque "el comportamiento del mercado laboral no se veía consistente con la tasa de variación en doce meses de los salarios nominales", agregando que de estas inconsistencias, particularmente en el registro anual, "tuvimos certeza hace una semana" luego de un mes de análisis.

Consultado acerca de si el BC tuvo razón en no guiarse por la encuesta del INE para decidir el aumento de la tasa de interés, Pattillo señaló escuetamente: "Sí, ¿qué más puedo decir?".

Con todo, defendió el trabajo de la institución. "El prestigio del INE se vería de verdad afectado si esta corrección no se hiciera. En el óptimo, no se debería corregir nada.

A veces uno se equivoca o deja de considerar algo, pero no hay dato en el mundo que no sufra correcciones de algún tipo", razón por la que el trabajo del grupo de auditoría se replicará "a todos los productos del INE", sostuvo.

¿Cuál es la visión de los expertos?

El director del Centro de Estudios Longitudinales de la PUC, David Bravo, -quien fue uno de los primeros en alertar esta situación-señaló que "se disipan ahora las discrepancias en favor de los registros administrativos puesto que el INE al rectificar, reconoce que en los últimos nueve meses ha subestimado las alzas de remuneraciones nominales entre 1,2 y 1,9 puntos porcentuales en cada mes".

En ese sentido añadió que "se requiere fortalecer técnicamente al INE (para lo cual se requieren más recursos) esto es prioritario por sobre la discusión de su autonomía".

Carolina Grúnwald de LyD planteó que "es discutible si la rectificación se pudo haber hecho antes porque había que acumular evidencia: al menos un año es razonable para esperar".

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