Informe UAI-Coes detecta que desocupación ha golpeado más fuerte a jefas de hogar sin pareja

20 de Julio 2020 Foto : Andres Perez

El Boletín Laboral hizo un zoom sobre cómo ha evolucionado la ocupación en los hogares dependiendo del tipo de relación interna, mostrando que el grupo más impactado son las mujeres que son jefas de hogar y están solas, ya que el empleo de aquellas con pareja ha descendido bastante menos.




El comportamiento del mercado laboral femenino actual no tiene parangón ni criterio anterior conocido, porque no solo ha aumentado el desempleo de las mujeres y ha disminuido su participación, sino que también esta crisis económica provocada por la pandemia está azotando con mayor intensidad a las mujeres jefas de hogar sin pareja.

Esa es la conclusión del último Boletín Laboral de septiembre, elaborado por la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) por medio de su Centro de Economía y Política Regional (CEPR), con el apoyo del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (Coes). Este estudio, con datos del trimestre móvil junio-julio-agosto de 2020, y que incorpora información de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) que publica mensualmente el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), busca entregar un análisis interpretativo sobre el mercado laboral global y regional.

Como producto único registran lo que llaman tasa combinada de desocupación (SU3), que además de los desocupados contabiliza a los inactivos que trabajarían en caso de poder hacerlo, con lo cual la tasa de desempleo del trimestre mayo-julio habría llegado a 27,5%. Si se divide por género, la SU3 de hombres marcó 26%, y 29,4% la de las mujeres.

Esta diferencia, por sí misma, explica que la desocupación ha pegado con mayor intensidad a las mujeres, lo cual lo corrobora la evidencia de la Región Metropolitana: frente a igual trimestre de 2019, la caída de empleo en los hombres fue de 15,9% versus 21,5% en el caso de las mujeres. “En esta oportunidad, hay una diferencia respecto del comportamiento en otras crisis. En general, siempre ha habido mayor participación de hombres, pero en anteriores ocasiones las mujeres salían a buscar trabajo cuando el hombre quedaba desempleado, y eso aminoraba la caída de los ingresos y del empleo en general. Pero ahora estamos en una situación en que el empleo de ambos está bajando”, indica el director ejecutivo del CEPR, Esteban López.

Recalca que en la crisis subprime el empleo de las mujeres se incrementaba mientras que el de los hombres se reducía, pero el actual confinamiento ha provocado una respuesta diferenciadora y muchas de ellas han dejado el mercado para dedicarse a las labores del hogar.

Por esta razón, el estudio hizo un zoom en las diferentes combinaciones que pueden darse en un hogar y detectó que las mujeres que son jefas de hogar sin pareja, en los trimestres móviles de marzo a junio (los meses de mayor confinamiento) han perdido 112.380 ocupaciones, versus los hombres jefes de hogar sin pareja, que han perdido 94.963 empleos. Y si se observa el total de los siete meses del año, para las mujeres se han esfumado 34.805 plazas laborales, versus 25.984 en el caso de los hombres.

“Si bien el empleo ha caído para ambos, el empleo de los hombres se está recuperando más rápido que en el caso de las mujeres. Como son jefes de hogar ambos están buscando trabajo y ello dependerá de cuáles son los sectores que se recuperen más rápidamente”, acota el investigador.

En ese plano apunta a los planes de empleo del gobierno que están impulsando áreas como la construcción, si bien son más intensivas en mano de obra, es un rubro evidentemente masculino. Hay que tener cuidado porque si se incentiva solo aquellos sectores que generan harto empleo per se, las ganancias en participación laboral femenina van a ir perdiéndose".

La situación cambia drásticamente cuando el zoom se traslada a jefes de hogar con pareja. En ese caso, la ocupación de las mujeres se registra mucho más sólida. 53.422 empleos han perdido las mujeres que destinan el mayor aporte al hogar, versus los 323.686 trabajos en que los hombres han sido despedidos entre marzo-junio. “Si uno compara este parámetro, las mujeres que son jefas de hogar y están conviviendo o en matrimonio, tienen una menor caída de empleo que los hombres. Posiblemente se refleja que las tareas en el hogar se distribuyen de mejor forma porque ella es la principal generadora de ingresos”, señala López.

Por el contrario, el empleo de las mujeres que al trabajar colaboraban con un segundo ingreso al hogar también evidenció un fuerte descenso, “lo que muestra que cuando las mujeres no son jefas de hogar se está privilegiando el empleo del hombre”.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.