A Maduro le cierran el grifo de petrodólares desde EEUU. Citgo corta relaciones con PDVSA

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AFP

Ayer se cumplía la fecha límite para evitar que la refinería, con sede en Houston, recibiera sanciones por sus relaciones con la petrolera estatal.




Con más de US$23.000 millones en ventas anuales y operaciones que cubren el 4% de los combustibles que se consumen en Estados Unidos, Citgo se transformó en el primer activo en disputa entre el presidente Nicolás Maduro, cuando Juan Guaidó se proclamó presidente encargado. Y al menos en esta batalla, el líder opositor es quien lleva la delantera, instalando hace menos de un mes a nueva junta directiva en la empresa con sede en Houston, la que no demoró en comenzar a cortar relaciones con la que fuera su matriz: PDVSA.

De acuerdo a lo consignado por Reuters, la fecha límite para que se quebrarán definitivamente los vínculos corporativos con la estatal venezolana era el 26 de febrero, es decir, ayer. Según lo detallado, la drástica medida se temó con el objetivo de dar cumplimiento a las sanciones impuestas por Estados Unidos en contra del país sudamericano.

Dichos castigos, dirigidos a bloquear el acceso de Maduro a los petrodólares, también buscan respaldar al gobierno de transición que propone Guaidó, quien cuenta con el respaldo absoluto de Washington.

"Nos dijeron que debíamos poner la casa en orden para el 26 de febrero y así evitar entrar en conflicto con las sanciones", afirmó una de las fuentes a la agencia de noticias británica.

"Esto claramente empeora las cosas para la administración de Nicolás Maduro", señaló a PULSO Antero Alvarado, socio principal de Gas Energy Latin America. "Citgo pagaba los productos importados de PDVSA", detalló el experto.

Batalla por el control

La refinaría en territorio estadounidense estuvo liderada desde noviembre de 2017 por Asdrúbal Chávez, primo del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez. Dirigiendo la empresas desde Bahamas por cerca de un año, ante la negativa que recibía para una visa de EEUU, el pasado 30 de enero recibió una notificación desde Houston, donde se le informaba que ya no podría viajar con los aviones de la empresa y que su cuenta de correo electrónico había sido cerrada.

A partir de ese momento, el control rutinario de la firma pasó a manos de uno de sus altos ejecutivos, Rick Esser, quien con el respaldo de la Asamblea Nacional de Venezuela y del gobierno de EEUU comenzó a preparar el camino para una nueva junta directiva antimaduro, la misma que está concretando el corte de las relaciones Citgo-PDVSA.

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