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María Eugenia Wagner, directora de ProVida: “No basta con pertenecer a una AFP, hay que cotizar permanentemente”

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En el marco del Programa ProVida Mujer -una iniciativa de AFP ProVida cuyo objetivo es contribuir en la equidad de género en materia de pensiones, entregando herramientas concretas para pontenciar el crecimiento y estabilidad laboral de las mujeres de la sociedad chilena- María Eugenia Wagner se pronunció respecto a las diferentes responsabilidades que existen en materia previsional.


¿Cuál es el objetivo del Programa ProVida Mujer?

Las mujeres son quienes más necesitan que se les apoye con su situación previsional. Esto se debe, en parte, a que cuando trabajan con contrato, cotizan, pero cuando se desempeñan como independientes, o están en sus casas durante un periodo, no lo hacen. En su historial previsional, se observa que, en general, han cotizado muchos menos años que los hombres, y su expectativa de vida es mayor. Por lo tanto, su previsión se ve dañada. Hacer un programa enfocado en las mujeres es tremendamente consistente con nuestra razón de ser: ayudar a las personas a mejorar sus pensiones.

Tenemos un porcentaje muy alto de afiliadas y además más del 60% de quienes trabajan en ProVida son mujeres, por lo cual este programa también tiene un enfoque en nuestras colaboradoras.

¿Cuál es el rol de las AFP en la educación previsional?

Nuestra tarea no es solo administrar fondos. Tenemos la responsabilidad, entre otras, de entregarle información a los afiliados para ayudarles a tomar mejores decisiones y así lograr que tengan una mejor pensión. Un factor muy importante del sistema previsional chileno es que las personas pueden ponerse una meta de ahorro para la pensión y planificar los aportes para alcanzarla, existe una responsabilidad de cada persona en construir su futuro y hacerlo a tiempo.

Nuestro rol es apoyar el proceso para que tenga éxito, y en eso estamos totalmente comprometidos. Por ejemplo, es importante resaltar que cuando una persona se cambia de trabajo, de uno dependiente a otro independiente, debe seguir cotizando porque, al final, la pensión que cada uno recibirá, se relaciona con los años que ha cotizado.

¿Cuál es el rol de las mujeres para mejorar su situación previsional?

La responsabilidad es mantenerse cotizando en relación al monto que se quiera obtener. Si tienen un ingreso alto y cotizan el mínimo, no tendrán una pensión acorde a su nivel de ingresos. No basta con pertenecer a una AFP, hay que cotizar permanentemente. Para quienes tengan periodos de lagunas, existe la posibilidad de ponerse al día con instrumentos como el Ahorro Previsional Voluntario (APV), que cuenta con beneficios tributarios similares a los que tiene el Ahorro Obligatorio y permite inyectar cantidades adicionales de recursos. En ProVida sabemos que cuesta ahorrar, pero por otro lado es muy necesario, por eso hemos realizado esfuerzos para facilitarlo a través de la reducción de nuestras comisiones.

¿Qué rol tienen los empleadores?

Un rol fundamental, ya que su principal responsabilidad es hacer los descuentos previsionales y enviar ese dinero a la AFP a tiempo, para no perder ningún día de rentabilidad. Los empleadores son los primeros que deben llamar a las personas a cotizar, informarlas, ojalá hacerles charlas y ayudarlos a que, dentro de lo posible, hagan un APV.

¿Cómo explica la baja presencia de mujeres en altos cargos directivos en las empresas? ¿Cómo se podría revertir esta situación?

Depende de muchos factores. Las cifras de participación de la mujer en el mercado laboral, y en altos cargos, son mucho más altas en Europa que en Latinoamérica. En el caso especial de los países nórdicos, esto ocurre en parte porque son sociedades culturalmente más igualitarias. Chile ha hecho una tremenda inversión en materia de educación durante los últimos años. Hay un gran énfasis en la educación universitaria, lo que producirá un cambio en el acceso laboral. Es importante que la mujer entre al mercado laboral, ya que es una manera mucho más eficiente y rápida de cambiar la distribución del ingreso.

Nuestra política es que cada vez que se abre una vacante para un cargo, la terna debe incluir al menos una mujer. Tenemos mentoring para apoyar a las colaboradoras y ayudarlas a desarrollar su liderazgo y otras habilidades para crecer en la organización. Además, ProVida AFP apoya a sus mujeres a través de beneficios específicos, como una sala de lactancia ubicada en el edificio corporativo y el aporte “auxiliar en casa”, que sustituye la sala cuna para los niños que por recomendación médica lo requieran. Adicionalmente, nos encontramos trabajando en la implementación del retorno gradual al trabajo al finalizar los seis meses de post natal. Todo esto incide directamente en el buen desarrollo profesional de nuestras colaboradoras.

Las pensiones son el reflejo de lo que te ocurrió en tu vida laboral. Si trabajaste menos, cotizaste menos y, por ende, tu pensión va a ser más baja. Sin duda, las primeras mujeres a las que tenemos que ayudar son a las trabajadoras y afiliadas de ProVida AFP. En eso nos hemos enfocado en una parte importante en el Programa ProVida Mujer.

Como sociedad, todos tenemos que poner de nuestra parte. Nosotros, como AFP, estamos trabajando e invirtiendo recursos en el ámbito que nos compete y dentro del marco de lo que la regulación actual nos permite. Esperamos que junto con los empleadores, el Estado, y todos los actores, empujemos en la misma dirección y podamos, en un par de años, cambiar la situación de las mujeres en Chile.

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