OneMarketer: el puente de las redes sociales

Todo empezó en el mundo de los videojuegos y de ahí pasó al WhatsApp. Hoy se agrega además algo de fintech e inteligencia artificial. Así se ha adaptado esta startup dedicada a comunicar a empresas y clientes a través de las plataformas sociales, que este año espera superar los US$ 6 millones de facturación.




Para hablar de la historia de esta startup, vale la pena darse un tiempo para conocer su prehistoria, la que empieza a principios de este siglo en la Región de Valparaíso. Corría 2001 y mientras estudiaba en la Universidad Federico Santa María, Max Celedón desarrolló junto a un grupo de amigos UGS3D, un motor gráfico para videojuegos que fue bastante conocido en la comunidad de open source (software libre). En ese tiempo ya se hablaba de “Quilpué Valley”, debido a la vocación tecnológica de esa ciudad, desde donde Celedón da esta entrevista.

Ese fue el origen de Psycho World, una startup de desarrollo de videojuegos para teléfonos móviles. Rápidamente los contactaron de una empresa sueca para acceder a sus servicios, lo que les dio el primer empujón. Uno de los productos estrella que desarrollaron entre 2003 y 2004 fue IMM, un servicio similar al actual WhatsApp o Telegram, pero para los teléfonos de esa época que funcionaban con lenguaje Java. Aún ni se hablaba de Android o iOS. El objetivo era que los usuarios pudieran chatear con sus amigos po los móviles. Lo lanzaron el 2007. Los tres operadores de ese entonces (Claro, Movistar y Entel) les compraron el servicio. El 2008 lograron su primer millón de dólares de facturación. “Recién ahí pudimos darles sustentabilidad a todos nuestros proyectos y experimentar en otros”, recuerda Celedón.

Pero los contratos de IMM duraron hasta el 2012. Por eso que unos meses antes, en Psycho World comenzaron a desarrollar una plataforma de e-mail marketing, bautizada como OneMarketer. El 2013 estuvo lista y fue el spin off para una nueva empresa. De ahí en adelante empieza la historia de esta startup.

“Ese año comenzó a tomar mucha fuerza WhatsApp, por eso la primera versión de OneMarketer usaba esa plataforma. La idea es que una empresa tuviera un número y pudiera atender a sus clientes por ese servicio”, explica Celedón, quien es el CEO y único socio de esta empresa.

Recién a mediados de 2015 logran vender “la consola” de esta solución a un primer cliente: isapre Cruz Blanca, que ya había trabajado con las aplicaciones de e-mail marketing de la empresa madre de OneMarketer. “No fue fácil convencerlos de que WhatsApp era una buena alternativa de entender a los clientes. Pero finalmente lo hicieron”, detalla Celedón. El cambio importante se dio a fines de ese año. Los contactan desde Movistar Panamá para comprarles el producto. Cerraron un contrato para seis países de Centroamérica y comenzaron su internacionalización. “Gracias a eso comenzamos a darle más forma a nuestra empresa, ya que hasta entonces yo hacía de todo: desarrollaba, vendía, daba soporte y daba capacitaciones”, agrega. Un poco más adelante, la teleco española cerró otro contrato, pero para toda América Latina.

Fue cuando Celedón invitó a Rodrigo Díaz (actual director de Crecimiento) a ser parte de OneMarketer. Él tenía experiencia a nivel de grandes compañías y fue clave para que la empresa se estructurara mejor en términos comerciales. “Todo esto ocurre mucho antes de que el mismo WhatsApp se diera cuenta del potencial que tenía en el mundo de los negocios”, rememora Díaz, y agrega: “Pero, además, la aplicación tenía un servicio de reportería e información que agregaba mucho valor”.

En 2017 ya tenían 100 grandes empresas con este sistema de contact center a través de WhatsApp. En los siguientes meses entró otro personaje clave en esta empresa: Juan Manuel Zavala, arquitecto de soluciones, con conocimientos clave en soluciones de pago y criptomonedas. Desde ahí comienzan a ampliarse los servicios de esta startup, por eso que la mejor definición de lo que hacen actualmente la da el mismo Díaz: “Potenciamos la rentabilidad de las empresas, utilizando el poder de las redes sociales”, y añade que se incluyen en ese grupo a los servicios de mensajería.

De hecho, lograron un convenio con Mercado Pago (Mercado Libre) para realizar compras a través de las redes sociales. Y este año, implementaron en Sura un sistema para pagar el SOAP a través de WhatsApp, “lo que nos está acercando al mundo de las fintech”, señala Celedón.

Claramente la pandemia ha sido un antes y un después para esta startup. “Muchas empresas tuvieron que cerrar sus canales de comunicación físicos y no les quedó otra que atender en línea”, explica Díaz.

El año pasado cerraron con una facturación de US$ 5,3 millones y en 2021 esperan mantener esa cifra. Con clientes en 16 países, los cuarteles generales están en Chile y tienen una subsidiaria en Brasil para los clientes de ese país.

Pero ahora viene una etapa diferente para OneMarketer. Están formando un directorio para, entre otras cosas, abarcar nuevos mercados, como el de e-commerce. “No vemos por ahora una ronda de inversión. Más que nada preferimos crecer orgánicamente y con recursos propios”, dice Celedón. Pero riendo, Díaz se apura en aclarar: “Pero estamos tratando de aumentar el valor de la empresa, generando más clientes y ahí veremos”.

Justamente en esa línea, uno de los planes es salir de su zona de confort de las grandes empresas y empezar a entrar al mercado pyme con “OM Lite”, un servicio de planes a la medida de ese segmento (con un cobro mensual cercano a US$ 10). Por eso están en una reestructuración interna para apuntar los dardos a la automatización de procesos, de modo de poder abarcar un mercado mucho más masivo y aprovechar de entrar más fuerte al mundo de la inteligencia artificial. “Creemos que hay un océano azul y que el éxito depende más de nosotros que del entorno, ya que el entorno está rogando por aplicaciones como la nuestra”, concluye Celedón.

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