Piketty y Stiglitz proponen impuesto mínimo de 25% sobre grandes corporaciones para superar la crisis

Piketty y Stiglitz proponen impuesto mínimo de 25% sobre las sociedades para superar la crisis por coronavirus

La austeridad no es la vía a seguir, de acuerdo a estos economistas, que junto a otros colegas presentaron hoy cinco medidas que ayudarían a los estados a recaudar más recursos.




Una serie de medidas para revisar profundamente el sistema fiscal internacional proponen dos de los economistas heterodoxos más renombrados a nivel mundial, el autor de “El capital en el Siglo XXI”, Thomas Piketty, y el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz. Junto a otras 12 personalidades, reconocen “ante la necesidad urgente de recursos públicos, mantener las estructuras tributarias actuales no será una vía de salida suficiente”, frente a lo cual proponen cinco vías fiscales mediante las cuales el Estado puede recaudar lo necesario.

Desde la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional (ICRICT), los economistas involucrados convocan al establecimiento de “un 25% como tipo mínimo efectivo del impuesto sobre sociedades en cada país para detener la erosión de las bases imponibles y el desplazamiento de beneficios”.

Al respecto, en una conferencia que tuvo lugar esta misma jornada, Stiglitz indicó que “un tipo mínimo en el impuesto de sociedades basado en el lugar donde se generan los ingresos es más urgente e indispensable que nunca”, mientras que Piketty señaló que “es importante entender que los impuestos de Sociedades no son suficientes y deben ser parte de un sistema integral de tributación progresivo, que contemple la renta y el patrimonio”.

Otra de las medidas apunta a la introducción de “impuestos sobre los servicios digitales, diseñados con carácter progresivo y que se apliquen sobre las rentas económicas generadas por las empresas multinacionales de este sector”, se lee en el reporte.

Stiglitz argumenta la necesidad de avanzar en esa dirección al indicar que las grandes empresas de internet, como Amazon, Google o Facebook, “son las que más se han beneficiado en este tiempo, porque su consumo no requiere del cara a cara”, además de lo cual “desde antes de la crisis no están pagando lo justo en impuestos y eso distorsiona la economía, dañando la creación de trabajos y retrasando la recuperación”.

Estas mismas firmas, entre otras, serían las que se verían afectadas por la otra de las medidas contempladas por el grupo; la aplicación de “un tipo impositivo más elevado sobre los beneficios extraordinarios sobre las grandes empresas en los sectores oligopolizados”.

El listado de planteamientos del grupo en cuestión lo completan la exigencia “para todas las empresas que reciban apoyo Estatal tengan que publicar su reporte país por país”, así como la información de “datos sobre la riqueza offshore, para que cada jurisdicción pueda gravar de forma efectiva y progresiva el patrimonio neto de sus residentes, con un mayor control de los tipos reales que paguen las grandes fortunas y los contribuyentes de altas rentas”.

Sobre este últimos punto, en el documento recalcan que “el uso de estructuras offshore permite no sólo que la propiedad real de esta riqueza permanezca oculta, sino también su ubicación y tal vez su misma existencia. Esta misma opacidad también crea un terreno fértil para el fraude fiscal y para los delitos financieros”.

La mirada planteada, según lo aclara el documento, es contraria a la reducción de impuestos corporativos como la implementada Estados Unidos y Francia. Desde su punto de vista, aunque buscaba estimular la inversión, “no es económicamente eficiente, ni socialmente deseable”.

Por otra parte, Stiglitz recalcó que “si los gobiernos quieren que la recuperación dure diez años, pongan medidas de austeridad”. En esa misma línea José Antonio Ocampo, presidente del Comité de Políticas de Desarrollo del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) y parte de los autores de la propuesta, sostuvo que se requiere “más gasto para pobres y vulnerables. No es el momento para la austeridad, es el momento para gastar más, sobre todo en salud”.

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