Reitich analiza caminos legales por disputa con CAP y se reordenan las fuerzas en Invercap

Fernando Reitich

El ingreso de Juan Rassmuss al directorio de la empresa tomó por sorpresa al mercado, pero lo cierto es que las conversaciones entre él y Roberto de Andraca Barbás y el mismo Reitich para su incorporación a la mesa llevaban meses, y se había programado para abril del próximo año.




Una compensación de varios millones de dólares dejó a CAP en medio del huracán. Fernando Reitich renunció a la presidencia de la compañía dejando una estela de dudas y críticas respecto de la administración y controladores, conflicto que, de no mediar una solución, amenaza con llegar a tribunales.

El lunes por la mañana CAP envió un hecho esencial a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) informando la salida de Reitich tras poco más de un año en el cargo, y anunciando que el director Rodolfo Krause Lubasher asumiría la presidencia. A la vez, éste dejaba su puesto en el Comité de Directores, el que será ocupado por Tadashi Omatoi.

Las razones de la salida de Reitich no estaban en la comunicación, pero sí en la carta que el jueves pasado envió al directorio explicando su renuncia: la empresa no reconoce la cláusula que entrega un bono por su gestión a través de opciones sobre acciones de la compañía, provocando el quiebre definitivo.

Por eso, hoy, el empresario está asesorado por Enrique Munita, del estudio Munita & Olavarría; esto con miras analizar las alternativas que tiene para ejercer la opción cuestionada, que bordearía unos US$4 millones.

La decisión final aún no está tomada, pues no se puede descartar una negociación con la empresa, pero un acción ante los tribunales que le permita ejercer su opción es un camino cierto para Reitich.

Sin embargo, desde el entorno de De Andraca bajan el perfil a la disputa, y señalan que el tema se reduce a diferencias entre remuneración solicitada y recibida, y que en el directorio las aguas están tranquilas y que el directorio está en funciones.

"Dejé otro país y familia por esta empresa y trabajé para hacerla sostenible con la confianza del directorio. En el final, uno puede transar una compensación salarial, pero no puede transar la confianza. La compensación no es tema, pero la confianza sí lo es", dijo ayer Reitich a PULSO a través de una declaración.

En esa línea, explicó que "mi visión de CAP no estaba conversando con la resistencia al cambio de una parte de la alta administración, ni claramente, ante lo vivido en estas últimas horas, con lo que debo entender esperaba el controlador".

Agregó que "la necesidad y el ritmo de los cambios que impulsáramos en CAP chocaron contra una estructura antigua basada en simples ilusiones de poder".

Las conversaciones

Las diferencias entre Reitich y la empresa implicaron varias conversaciones. De hecho, los directores Víctor Toledo, Roberto de Andraca Adriasola y el hoy presidente Rodolfo Krause se reunieron por separado con él para manifestar que no aplicaba la cláusula que reclamaba.

A la vez, Roberto de Andraca Barbás, expresidente de CAP, a quien sucedió en abril de 2017, también conversó con Reitich para explicarle el mismo punto: no podía ejercer dichas opciones.

Cese a las hostilidades entre accionistas

Más allá del cambio en la presidencia, una de las grandes sorpresas fue el ingreso de Juan Rassmuss al directorio de CAP, quien a pesar de ser el mayor accionista de Invercap, matriz de la compañía (38,64%), había quedado al margen de la gestión.

Su llegada viene a reflejar el cese de hostilidades que desde hace tiempo se vivía en la empresa. La histórica disputa por el control había quedado atrás, y las conversaciones entre el empresario con De Andraca Barbás y Reitich llevaban meses, con el objetivo de integrar al empresario de origen peruano al directorio en la próxima junta de accionistas de abril. Sin embargo, la salida de Reitich lo tomó por sorpresa y gatilló su entrada inmediata.

Mediante un hecho esencial, se informó ayer que De Andraca Adriasola, hijo del expresidente, asumirá la presidencia de Invercap -matriz de CAP-, cupo que quedó vacante luego de que Reitich también renunciara a dicho cargo, y se confirmó en la vicepresidencia al mismo Rassmuss.

Al menos por ahora, la pugna por CAP queda debajo de la mesa, de cara a buscar el mejor desempeño de la compañía.

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