Startup chilena vende softwares a universidades extranjeras

Juan Pablo y Rodrigo estaban imbuidos en su laboratorio en la UAI, hasta que en 2012 comenzaron a ofrecer su algoritmo a varias universidades. Hoy, tienen más de 50 clientes en 12 países y la facturación de U-Planner superará los US$4,5 millones.


A mediados de 2017, la Universidad de Washington de EEUU estaba a punto de aprobar un proyecto de un nuevo y gran edificio por US$70 millones. Pero un algoritmo diseñado por unos chilenos detuvo la decisión y les advirtió que la postergaran para dos años más.

Hoy, las autoridades del plantel norteamericano siguen agradeciendo y contando a los cuatro vientos acerca de cómo el software de U-Planner les entregó uno de los mejores consejos de inversión de la década.

Pero la historia de esta startup fundada en 2012 por Carolina Arce, Wilibaldo Bravo, Rodrigo Hernández, Cristián Espinoza y Juan Pablo Mena (su actual CEO), que está enfocada al mundo académico, parte mucho antes.

Se podría decir que el 2004, en las aulas de otra casa de estudios: la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI). Mena, ingeniero de la U. Federico Santa María, trabajaba en la UAI con – según él- un perfil muy técnico. “Y cuando te repiten mucho eso significa que no es tan bueno (ríe). De hecho, me pidieron que hiciera un MBA en la misma universidad”, cuenta Mena.

Fue ahí cuando conoció a Hernández. Corría 2006 y Juan Pablo estaba a cargo del área de matemáticas computacional, pero dedicado a hacer mucho modelamiento matemático y respirando algoritmos en su laboratorio en la sede de la UAI en Peñalolén.

“Nos pidieron ayuda desde la vicerrectoría académica para modelar un sistema para optimizar los recursos e infraestructura de la universidad, la que tenía carencia de edificios. Mediante algoritmos, con Rodrigo creamos un sistema para ese objetivo cuyo resultado fue… muy interesante”, recuerda Juan Pablo. Habían plantado la semilla de su emprendimiento.

Rodrigo y Juan Pablo hicieron varios intentos por armar una empresa, y pese a haber creado- entre otras cosas- un software de educación en línea, no le daban en el clavo. Estaban en eso cuando ya entrada la actual década hicieron un proyecto con una empresa tecnológica dirigida por Carolina, Wilibaldo y Cristián. Funcionó y en 2012 se oficializó U-Planner. Cristián y Carolina eran expertos en tecnología y Wilibaldo en emprendimiento. Lograron la primera versión de la plataforma tecnológica enfocada al mundo académico, así como su primer cliente: la Universidad Santo Tomás.

El 2013 los contrató la U. Andrés Bello y de ahí se corrió la voz en Chile y el extranjero. Al principio apenas tenían para pagar una oficina. Fue cuando ganaron un capital semilla de Corfo a través de Fundación Chile y Wayra por un monto cercano los US$50 mil. De hecho, esta última entidad les ayudó con sus instalaciones para que arrancaran los motores.

El éxito estudiantil

En términos simples, U-Planner es una plataforma web que resuelve varios problemas de los procesos administrativos y académicos de la educación superior, pero con dos ingredientes fundamentales y complementarios: Inteligencia Artificial y Machine Learning. Hoy tiene básicamente tres líneas.

Una es el “éxito estudiantil”, mediante el cual pueden prever el comportamiento de nuevos alumnos, basado en el comportamiento de los que han pasado por las mismas aulas en años anteriores.

El otro es la “experiencia” del mundo académico, tanto de profesores como alumnos, donde -por ejemplo- el sistema va aprendiendo qué materia es mejor para cada estudiante y su horario a medida que avanza en la carrera. Por último, está la “optimización”, que le permite a las universidades usar mejor sus recursos, buscar ahorros y mejorar la calidad de la gestión docente, entre otros elementos. De hecho, esta área fue la que le permitió el año pasado a la U. de Washington cambiar la decisión de cómo utilizar los US$70 millones.

El ataque a Brasil y Europa

Luego de lograr varios clientes en Chile, el 2015 tuvieron el primero en el extranjero: La Universidad del Valle de México, país donde concentran la mayor cantidad de sus operaciones. Hoy, el 90% de sus más de 50 clientes en 12 países están fuera de las fronteras. Trabajan 71 personas en Chile y unas 20 en India, en el área del frontend.

Este año facturarán más de US$4,5 millones y proyectan US$9 millones para 2019. Tienen oficinas comerciales en México, Perú, Colombia y están abriendo Brasil (país que atacarán fuerte el próximo año).

“En mayo de este año organizamos un seminario con ellos en Seattle donde fueron rectores y vicerrectores de planteles de todo Latinoamérica y empezando la actividad, el rector de la U. de Washington nos presentó como su socio estratégico”, dice entusiasmado Juan Pablo, que, junto a su equipo también organizan encuentros periódicamente en Harvard, junto a Microsoft.

Es más, la compañía fundada por Bill Gates los nombró el año pasado como la mejor empresa de innovación académica en el mundo. Era primera vez que una entidad Latinoamericana recibía dicha distinción.

Son cerca de 1,5 millones de estudiantes que usan U-Planner en el mundo y con la apuesta de Brasil, esperan llegar a los 3 millones. Y tienen espalda, ya que acaban de terminar una ronda de inversión donde levantaron US$5 millones.

“Incluso, tuvimos que dejar inversionistas afuera esta vez”, dice el CEO. Con todos estos elementos, más otra posible ronda de inversión, están preparando el caldo de cultivo para atacar Europa, EE.UU. y Canadá el 2020.

¿La clave?

Según Mena, la innovación. “Es increíble, muchas veces las universidades, que son el símbolo de la innovación, siguen haciendo las clases como hace 40 años. Claro, han cambiado la tiza por el plumón y este, por el Power Point, pero la forma de pasar la materia es muy similar”.

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