Calles sin semáforos: ¿Quién tiene la preferencia al llegar a un cruce?

Alcalde de Las Condés da a conocer semáforo portátil

En algunas comunas se han instalado semáforos portátiles. FOTO: Agencia Uno

Cuando no hay semáforos funcionando, el peor comportamiento de los automovilistas es bloquear al otro vehículo, porque al final todos quedan trabados, dice experto de la UC.




Solo en Santiago, hay más de 26 comunas con al menos un semáforo dañado, según datos de la Unidad Operativa de Control de Tránsito (UOCT) producto de los desmanes que se producen tras las manifestaciones y que acaban con estos objetos rotos o dispuestos en el suelo como parte de las barricadas.

En comunas con alto tráfico, no contar con semáforos o con señales que regulan el tránsito como el Disco Pare o Ceda el Paso puede ser un verdadero problema y no solo para los conductores de vehículos motorizados, sino también para ciclistas y peatones. Una situación que a lo largo del país se repite en varias ciudades.

El académico de Ingeniería de Transporte y Logística de la Universidad Católica (UC) Francisco Frésard, señala que "cruzar la calle en algunas intersecciones sin semáforo, puede resultar una tarea insegura y compleja para los usuarios, donde lamentablemente opera la ley del más fuerte, no sólo ante peatones o ciclistas, sino también entre vehículos. Además, los conductores desconocen quién tiene la preferencia en los puntos afectados".

Teoría versus práctica

De acuerdo a la Ley de Tránsito, cada vez que un cruce no tenga señalización, rige el "Derecho preferente de paso" que establece, en su artículo 143 que: "todo vehículo que se aproxime a un cruce deberá hacerlo a velocidad razonable y prudente, deteniéndose si fuere necesario, y el de la izquierda cederá el paso al vehículo que se acerque al cruce por la derecha, el que tendrá derecho preferente de paso". A su vez, el conductor del vehículo de la izquierda reiniciará la marcha e ingresará a la intersección sólo cuando se asegure que no hay riesgos de accidente, en atención a la distancia, visibilidad y velocidad de los otros vehículos que se aproximen por la derecha", señala el texto.

Eso es en la teoría, pero en la práctica, claramente este artículo no solo no funciona sino que además es inaplicable. Además, en la mayoría de las calles que hoy están sin señalización, tiende a primar la calle o avenida que es más ancha en relación a las otras que la cruzan que son más pequeñas y en el peor de los casos, es el conductor del vehículo más grande o conductor más prepotente el que avanza sin importar nada.

"El derecho preferente de paso está pensado en vías residenciales o rurales de baja demanda y de baja oferta, es decir de, una pista por cada acceso. En consecuencia, es muy fácil que el que llegó primero por la derecha pueda pasar, pero si tengo doble calzada, con varias pistas que intersecta con otra doble calzada de varias pistas y además, tiene al medio un arco corto para viraje, eso es imposible que sea regulado por el derecho preferente de paso. La ley asume que todas aquellas intersecciones con alta capacidad está regulada por semáforo o alguna señal de Pare o Ceda el Paso.

Según el experto en seguridad vial la congestión observada por los semáforos dañados en la capital y en otras ciudades del país, se ha agravado porque los automovilistas no otorgan el derecho preferente de paso que tienen peatones y ciclistas, así como tampoco a los vehículos con este derecho al carecer de regulación por no estar operando la señalización respectiva.

A juicio de Frésard es precisamente esta situación la que ha llevado a duplicar los tiempos de viaje en diferentes horarios. "El peor comportamiento en estos casos es bloquear al otro, porque todos quedan trabados. Entonces, un conflicto que podría haber durado tres minutos, fácilmente puede llegar a 15 minutos", dice.

Recomendación

Alternar. Ese es el concepto clave que destaca Frésard, quien recomienda a los automovilistas pasar alternados en grupos uniformes de vehículos. La idea es que circulen los primeros cinco de cada pista de acceso a la intersección y luego pasen igual cantidad de automóviles por la pista de aquella rama que cedió el paso.

"Estamos en una situación crítica, por lo cual todos debemos ser lo suficientemente amable con el otro. Es quizás una forma de mejorar como sociedad, porque estos protocolos se observan y funcionan en países desarrollados cuando un semáforo deja de funcionar", señala.

Cuando se trata de avenidas o de calles con varias pistas, Frésard recomienda a los peatones atravesar estos cruces también en grupo, junto con los ciclistas, para que los vehículos respeten su paso. Así "hacen de cierta manera una barrera de paso que permite que los otros vehículos que están paralelos a ellos también puedan pasar".

"Hay ciertas medidas de bajo costo que podrían ser muy eficientes en estos casos. Mientras dure el problema se podrían suprimir ciertos movimientos que funcionan con el semáforo operativo, como los virajes a la izquierda, permitiendo realizar solo movimientos directos", dijo el profesional.

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