La cura de la diabetes podría estar en el mismo cuerpo del enfermo

Investigadores noruegos descubrieron que otras células del páncreas también pueden producir insulina si se les ayuda a modificar su función.


La diabetes es una enfermedad que se produce cuando un tipo de células del páncreas no son capaces de producir insulina, la hormona en cargada de llevar el combustible (azúcar) al resto de las células del organismo. Algunos nacen con una con este problema y al pasar de unos pocos años quedan sin capacidad de producir insulina (diabéticos tipo 1), otros agotan todas sus reservas ya de adulto tras varios años de dificultades para regular la hormona (diabéticos tipo dos insulinodependientes).

Investigadores de la Universidad de Bergen descubrieron que las células productoras de glucagón en el páncreas pueden cambiar de identidad y adaptarse para hacer el trabajo de sus células vecinas y fabricar la insulina que falta.

“Posiblemente estamos enfrentando el inicio de una forma totalmente nueva de tratamiento para la diabetes, donde el cuerpo puede producir su propia insulina, con ayuda inicial”, dice la investigadora Luiza Ghila, del Laboratorio de Investigación Raeder del departamento de Ciencia Clínica de la Universidad de Bergen (Noruega).

Según la investigación, solo el 2% de las células vecinas en el páncreas podían cambiar de identidad, pero tras descubrir los mecanismos que permiten esta modificación en un modelo animal, los investigadores lograron aumentar el número de células productoras de insulina al 5% con la ayuda de un medicamento.

“Si adquirimos más conocimientos acerca de los mecanismos detrás de la flexibilidad celular, entonces podríamos controlar el proceso y cambiar las identidades de las células para que se produzca más insulina”, dice la investigadora

Los nuevos descubrimientos podrían ser útiles no solo para la diabetes. A juicio de Ghila, “la capacidad de las células para cambiar de identidad y función, puede ser un descubrimiento decisivo en el tratamiento de otras enfermedades causadas por la muerte celular, como la enfermedad de Alzheimer y el daño celular tras un ataque cardíaco.

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