Tendencias

Las personas con depresión que dejaron de comer estos alimentos lograron reducir sus síntomas, según un estudio

Los participantes experimentaron mejoras de moderadas a significativas en tres indicadores de depresión, tras cambiar su dieta habitual por alimentos más saludables. El trabajo fue dirigido por científicos de la Universidad de California en San Francisco.

Las personas con depresión que dejaron de comer estos alimentos lograron reducir sus síntomas, según un estudio. Foto: referencial.

Un estudio preliminar dirigido por científicos de la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos) concluyó que reducir el consumo de alimentos ultraprocesados puede mejorar los síntomas de la depresión.

Los hallazgos fueron publicados en la revista JAMA Psychiatry.

Los alimentos ultraprocesados son aquellos que son sometidos a múltiples procesos industriales y contienen numerosos ingredientes, muchos de los cuales no se encuentran en las cocinas domésticas.

Tales ingredientes suelen incluir colorantes, conservantes, edulcorantes, emulsionantes y potenciadores de sabor.

De la misma manera, estos alimentos tienden a tener un alto contenido de azúcares añadidos, grasas saturadas y sal.

Entre los ultraprocesados más comunes se pueden encontrar aperitivos envasados, comida rápida, bebidas azucaradas y otros productos de fabricación industrial.

Las personas con depresión que dejaron de comer estos alimentos lograron reducir sus síntomas, según un estudio. Foto: referencial.

Cómo reducir el consumo de alimentos ultraprocesados puede mejorar los síntomas de la depresión

Para el reciente trabajo, los investigadores compararon los síntomas en personas con depresión antes y después de cambiar su dieta habitual —rica en ultraprocesados— por alimentos más saludables.

Los participantes, que conformaban una muestra de 20 personas, redujeron su consumo de ultraprocesados ​​en más de un 85% y experimentaron mejoras de moderadas a significativas en tres indicadores de depresión.

Junto con ello, sus puntuaciones de ansiedad mostraron una mejora leve.

La profesora adjunta en el Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Universidad de California en San Francisco, la Dra. Nyasha Chagwedera, es una de las autoras del estudio.

Declaró a través de un comunicado: “Reducir la cantidad de alimentos ultraprocesados ​​en nuestra dieta puede ser un desafío, ya que son muy apetecibles, económicos y prácticos”.

“Los alimentos ultraprocesados ​​estimulan la liberación de dopamina —la hormona del placer—, lo que fomenta el deseo intenso de consumirlos. Las empresas alimentarias colaboran con científicos para encontrar la proporción exacta de azúcar, sal y grasa que nos impulsa a querer comer cada vez más”.

La edad promedio de los participantes en el estudio fue de 44 años. El 70% eran mujeres.

Además de la depresión, 14 participantes padecían ansiedad; y todos presentaban un índice de masa corporal (IMC) elevado y al menos un trastorno metabólico, como hipertensión, diabetes o niveles altos de colesterol LDL (también conocido como colesterol “malo”).

Los voluntarios se dividieron en dos grupos: uno continuó con su dieta habitual durante cuatro semanas, mientras que el otro pasó a una dieta baja en alimentos ultraprocesados, cuyos ingredientes compraron ellos mismos siguiendo las indicaciones de los investigadores.

Tras cuatro semanas, ambos grupos intercambiaron las dietas.

La Dra. Chagwedera explicó que la relación entre los alimentos ultraprocesados y la depresión podría explicarse por un “intestino permeable y desequilibrado”, provocado por el daño que dichos alimentos causan en la capa protectora intestinal.

“Este daño intestinal puede generar una inflamación crónica de bajo grado en todo el organismo que, o bien provoca directamente la depresión, o bien hace que las personas sean más vulnerables a ella”.

“En otras palabras, los procesos industriales nocivos pueden perjudicar el intestino de tal manera que sus efectos repercuten en el cerebro”, agregó la académica de la Universidad de California en San Francisco.

El también autor de la investigación y profesor de dicho establecimiento, el Dr. Andrew Krystal, comentó que aunque el estudio piloto contó con solo 20 participantes, “estableció con éxito la viabilidad de llevar a cabo esta investigación en un ensayo a mayor escala”.

Los investigadores tienen previsto iniciar el reclutamiento para la segunda fase del estudio en 2028.

Lee también:

Más sobre:Salud TendenciasCienciaSalud mentalAlimentaciónAlimentos ultraprocesadosNutriciónDepresiónPsiquiatríaBienestarAnsiedadCerebroIntestinoSaludLa Tercera

Algunos leen, otros se informan. Aprovecha esta oferta única.

Plan Digital+$4.120 al mes, de aquí hasta fin de año SUSCRÍBETE