Motorhome: vacaciones sobre ruedas

Un invierno distinto. Otra forma de disfrutar las vacaciones. Un recorrido a otro ritmo, más pausado y parando donde uno quiere. Todo eso ofrece un viaje en casa rodante o motorhome. Un tipo de turismo que disfrutan cada vez más chilenos, gracias a que son varias las empresas que arriendan estos vehículos.


El nombre lo dice: es una casa con motor (motorhome). Pero la traducción no es capaz de graficar la cantidad de aventuras que puede traer este tipo de viajes, experiencias que implican casi siempre recorrer largas distancias y gozar de una travesía sin depender de días ni de horarios. Viajar en casa rodante, camper o motorhome es una tendencia mundial que cada vez gana más adeptos y de la cual nuestro país no está ajeno. Quienes la viven aseguran disfrutar de una sensación de libertad, quizás parecida a la del mochileo, pero con más confort y seguridad, de diversión en familia o con amigos y con la ventaja de hacer un alto en el camino cuando a uno le plazca.

En Estados Unidos y Europa las casas rodantes y motorhome son furor hace décadas. Sólo en el Viejo Continente se fabrican hasta 25 mil anuales y por todas partes hay campings y sitios adaptados para este tipo de viajes. En Chile, tras tímidos años en los que algunos patiperros importaban o pasaban de mano en mano carreteadas casas rodantes, destartaladas combis brasileñas adaptadas o algunas VW Westfalia traídas desde Alemania, hace menos de una década comenzó una lenta importación de motorhomes provenientes de Estados Unidos y Europa que, en los últimos años, ha aumentado considerablemente. El mercado de arriendo de estos vehículos de esparcimiento va en franco crecimiento.

Renzo Conta, de Nómade Motorhomes, lo grafica bien: “Iniciamos la empresa hace tres años, pero como familia tenemos 20 años de viajes en motorhome. Siempre hemos sido campistas buscando lo distinto. Partimos con un carro carpa, luego una casa rodante y después un motorhome con la que hemos patiperreado un montón. En Chile el arriendo es reciente, partió como el 2010, primero con los dueños de estos vehículos, con los modelos americanos, esas grandotas casi siempre marca Majestic montadas sobre un chasis Ford, a veces Chevrolet. Por entonces no había europeas y eso fue lo que trajimos nosotros. Hoy tenemos una flota de cuatro motorhomes europeas y tres americanas”.

A juicio de Martín Kast, de Chile Motorhomes, empresa de arriendo y venta, se trata de un turismo diferente. “Viajar así te da mayor libertad de acción para cambiar de lugar o quedarte unos días más si te gustó. Además, si te quieres cambiar de ubicación no hay que armar y desarmar maletas ni equipaje. También se genera un ambiente muy familiar al interior, ya que, a pesar de ser muy cómodas, los espacios son acotados y hay que aprender a convivir”, explica. Su empresa cuenta con catorce motorhomes distribuidas en sus sucursales de Santiago y Punta Arenas. Tres de ellas son todo terreno, montadas sobre camionetas doble cabina y con tracción 4×4.

RentAventura lleva ocho años en el mercado. Partieron sólo con arriendos, pero hace unos meses son representantes de ventas de la marca estadounidense Winnebago. “Hoy tenemos 10 casas rodantes para arriendo en Santiago, motorhomes en Punta Arenas para recorrer la zona y vendemos casas rodantes de segunda mano”, dice Alejandro Cataldo.

¿Qué diferencia a una casa rodante de un motorhome? Si bien el concepto es similar -una casa en movimiento- tienen claras diferencias. La casa rodante es una unidad independiente que debe ser tirada o arrastrada por otro vehículo, mientras el motorhome es una unidad que se adapta o monta sobre el chasis, generalmente de una camioneta grande o furgón. En ambos casos, vienen totalmente equipadas con cocina, camas, muebles, generadores, agua y todo para que los viajeros duerman, cocinen y se bañen como si estuvieran en una casa, pero en un tamaño más reducido.

“Para mí, las motorhomes son más cómodas en el sentido de que están integradas, no hay que bajarse del auto para pasar del vehículo a la cocina, por ejemplo. Además, utilizan menos espacio y son más fáciles de conducir, ya que, a pesar de ser grandes, no llevas remolque, lo cual puede ser peligroso si no se tiene experiencia”, dice Martín Kast, de Chile Motorhomes.

Dentro de las motorhomes también hay diferencias. Las clásicas americanas, que suelen ser más grandes y amplias por dentro, son un poco más difíciles de conducir debido a su gran peso y envergadura. Las europeas, al ser más compactas -aunque un poco más estrechas en su interior- son más sencillas para manejar. Aunque todos los entrevistados concuerdan en que quien conduce por primera vez un motorhome se acostumbra rápidamente y no se requiere una destreza especial. “Muchos clientes prefieren las europeas porque son diésel. Las nuestras son Fiat prácticamente nuevas, tienen un rendimiento mucho mayor que el de las americanas: entre 8 y 10 km/litro de diésel frente a los 3 a 4 km/litro de bencina que dan las americanas. Otra cosa es que las europeas tienen sólo un eje atrás a diferencia de las americanas que, al tener doble eje, pagan más peaje”, explica Renzo Conta, de Nomade Motorhomes.

Pero Alejandro Cataldo, de RentAventura, valora la independencia y versatilidad de las casas rodantes y destaca sus ventajas para quien busca arrendar. “No necesitas un auto gigantesco, cualquier SUV o camioneta doble cabina sirve para remolcarla. La casa rodante te da la posibilidad, por ejemplo, de armar un campamento base y recorrer todos los alrededores en tu propio vehículo libremente, como subir un volcán o explorar lugares más agrestes. Si estás acampando y se te olvidó el carbón, partes en tu auto, sin peso. Además, siendo que no existe diferencia en cuanto a confort y capacidad de personas entre uno y otro, la casa rodante es hasta un 75% más barata para arrendar”, dice.

Las casas rodantes para cuatro o cinco personas van en un rango de entre $ 80.000 y $ 85.000 por noche en RentAventura, mientras que los motorhome depende del tamaño. En ChileMotorhomes van desde $ 110.000 por noche. En Nómade Motorhomes fluctúan entre $ 130.000 y $ 165.000 por noche.

Tres rutas recomendadas

Aunque todos concuerdan en que nuestro país es un sitio privilegiado para este tipo de viajes, con sitios como el Norte Grande, la zona de los lagos, Aysén y la Patagonia, para estas vacaciones de invierno nuestros entrevistados recomiendan rutas más cercanas que no impliquen largos desplazamientos, pero no por eso menos atractivas.

Norte Chico
Alejandro Cataldo, de RentAventura, dice que para vacaciones de invierno resulta ideal arrancarse en búsqueda del sol nortino. “En cinco días llegar como máximo a Punta de Choros, para no pasar viajando todos los días. Y así te devuelves recorriendo, pasando por distintas playas. Quedarse una noche en el Valle del Elqui o en el parque Fray Jorge, en Tongoy o Guanaqueros. Sigues de vuelta rumbo al sur y te quedas otra noche en Pichidangui, donde hay uno de los campings mejor provistos, el viaje lo haces a otro ritmo. Haces una ruta en la que puedes conocer distintas playas, muy atractivas y con buen clima”, asegura.

Valle de Colchagua
La cercanía con Santiago (200 km. aproximadamente) y la gran cantidad de atractivos naturales que posee esta región la hacen un gran destino. Más allá de las viñas y bodegas del valle, se puede recorrer la costa del Maule, pequeños pueblos campesinos de preciosa arquitectura, lagos como Vichuquén y disfrutar de paisajes llenos de encanto. “Con mi mujer queríamos recorrer la ruta del vino de Colchagua, que ya conocimos hace algunos años, pero ahora en motorhome con una pareja de amigos. Arrendamos uno para cinco, así es que estábamos cómodos y todo fue perfecto. Nunca habíamos hecho algo así y lo recomendamos totalmente, los caminos en Chile son muy buenos, el país es seguro y los paisajes son muy bonitos. Los vinos, un cuento aparte”, dice el brasileño Cézar Cunha. Eso sí, reconoce: “Usamos bastantes taxis cada vez que íbamos a una viña y no cocinamos mucho, fuimos a restaurantes”.

Costa Centro Sur
La ruta costera que va desde Matanzas por la costa hasta prácticamente Concepción es una de las favoritas de Renzo Conta, de Nómade Motorhomes. “Todo ese litoral es precioso. Hay muchos sitios donde puedes acampar; ojo que en Matanzas no puedes instalarte en la plaza para pernoctar. En este recorrido pasas por Pichilemu y Punta de Lobos, puedes ir a las salinas de Cáhuil, a los pueblos del interior, para seguir rumbo a Constitución con sus roqueríos que son impresionantes, para seguir hacia Pelluhue, Curanipe, Cobquecura. Una ruta perfecta para recorrer con calma”.

¿Dónde arrendar?

Nómade Motorhomes, +56 9 8299 1669, www.nomademotorhomes.cl
RentAventura, +56 9 9732 0437, www.rentaventura.cl
ChileMotorhomes, +56 9 9743 3141, www.chilemotorhomes.cl
Casa&Aventuras, www.casayaventuras.cl
Chilecaravan, www.chilecaravan.com
Andes Campers, www.andescampers.cl

Seguir leyendo