El país liderado solo por mujeres

Erna Solberg, primera ministra de Noruega (centro); Ine Eriksen, ministra de RR.EE. (derecha), y Tone Troen, líder del Parlamento. Foto: Bloomberg

En Noruega el problema ahora es cómo incluir a los hombres jóvenes en una serie de políticas sociales.


El poder político en Noruega está en manos de las mujeres. Ellas controlan el cargo de primera ministra, el Ministerio de Finanzas, el Ministerio de Relaciones Exteriores y el de presidenta del Parlamento.

“No es una conspiración femenina”, afirma la primera ministra, Erna Solberg. Incluso para los estándares de liderazgo escandinavos en igualdad de género, Noruega destaca cuando se analiza el escenario político (no así en el mundo empresarial). ¿Entonces, qué temas de género preocupan a estas políticas?

“El reto en los países escandinavos es no terminar con un gran grupo de hombres jóvenes sin propósito en la vida, sin esperanzas de trabajo”, afirmó Solberg en una entrevista en Oslo.

Es un grupo demográfico que requiere de cuidadosa atención por parte de los políticos, para evitar una reacción peligrosa, dijo la primera ministra. En la U. de Oslo, el 57% de los estudiantes de doctorado en 2017 eran mujeres. El riesgo de que los hombres se queden atrás también los hace más vulnerables a perder sus trabajos ante la llegada de la automatización.

“Eso es lo que vemos en los hombres blancos enojados, que rechazan no solo a los musulmanes y los inmigrantes sino también a las mujeres, al menos si no las pueden tener solo para ellos”, afirmó Solberg.

Noruega fue la escena de uno de los peores crímenes de odio en Europa, cuando el supremacista blanco Anders Behring, en 2011, masacró a 77 personas, la mayoría miembros de la agrupación joven del Partido Laboral de ese país. La ministra de Relaciones Exteriores, Ine Eriksen, afirma que “el problema que Erna está señalando es masivo, a nivel global. Muchos países muy vulnerables tienen un alto desempleo juvenil, y muchos son hombres”.

Tone Troen, la recién elegida presidenta del Parlamento, dice tener confianza en que la nueva generación será mejor.

Los hombres sí tienen cierto poder en Noruega. Controlan la mayoría de las posiciones ejecutivas en las empresas cotizadas en bolsa, dirigen el Banco Central y el fondo soberano del país. Además, si bien Noruega solo es superada por Dinamarca respecto de la brecha salarial, los hombres todavía ganan en promedio 7% más que las mujeres.
Al igual que el resto del mundo, Noruega ha sido sacudida por el movimiento #MeToo, que ha sacado a la luz una serie de casos de conducta inapropiada tanto entre políticos como empresarios, incluido el propio Partido Conservador de Solberg. El segundo líder del mayor partido de oposición incluso renunció tras acusaciones de conducta inapropiada.
“Se ha movido el límite de lo que es aceptable”, afirmó Eriksen Soreide. “Ese es uno de los resultados más importantes”. Pero alcanzar la igualdad total llevará un “tiempo largo”, agregó. Solberg bromeó con que habría que esperar hasta “2072”.

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