El psicólogo canadiense superventas que ataca al feminismo: "Sepultan la biología con su ideología"

sicólogo

Es récord de ventas. El autor de "Doce reglas para la vida" escribe sobre la "crisis de la masculinidad", apunta al feminismo como una nueva forma de izquierda radical y dice que al mundo "le sobran niños. Lo que falta son adultos".




El Mundo entrevistó a Jordan B. Peterson. En una larga conversación, el psicólogo canadiense que según el medio español "es furor entre los millenials hombres" responde sobre los axiomas del feminismo radical -expresado generalmente a través de las redes sociales-, deconstruye los argumentos tras "la brecha salarial de género" y apunta a una crisis de la masculinidad puesto que hoy "se culpa a los hombres por el solo hecho de serlo".

"La izquierda posmoderna y sus guerreras feministas han logrado imponer la idea de que la jerarquía es una construcción social del malvado y corrupto patriarcado occidental. Sepultan la biología bajo su ideología. Niegan la naturaleza para culpar al varón. Es absurdo. Sus ideas no tienen base fáctica alguna. La Biología evolutiva y la Neurociencia demuestran que las jerarquías son increíblemente antiguas. Más que los árboles", parte respondiendo antes de comparar a los hombres con las langostas, quienes "ya hace 350 millones de años vivían en jerarquías. Su sistema nervioso hace que aspiren a un estatus elevado. Los machos tratan de controlar el territorio y las hembras de seducir a los machos más fuertes y exitosos. Es una estrategia inteligente, que utilizan las hembras de distintas especies, incluida la humana".

"Existe un hilo de continuidad entre las estructuras sociales de los animales y los humanos. Nuestro cerebro tiene un mecanismo que opera a base de serotonina: cuanto más elevada nuestra posición en el grupo, emociones más positivas. Las langostas tienen el mismo mecanismo. Pruebe a darle un Prozac a una langosta deprimida por una derrota: se pondrá como Clint Eastwood y volverá a la pelea", dice Peterson.

El canadiense acusa al feminismo y los pensamientos progresistas de esta época de tener una base en La Ilustración y no atender "los fundamentos de la biología evolutiva: descubrir lo mucho que tenemos en común con animales...que no todo es cultura o razón".

El rol de la izquierda en los pensamientos modernos

¿Es el feminismo una nueva expresión de la lucha de "los oprimidos versus los opresores"? "La izquierda en general considera que las jerarquías son malas. Es normal: las jerarquías producen ganadores y perdedores. Y ser un perdedor o convivir con perdedores -gente que lucha pero malvive- es existencialmente doloroso. Además está demostrado que el exceso de desigualdad genera sociedades inestables. La izquierda tiene derecho a preocuparse. A lo que no tiene derecho -porque es científicamente falso- es a culpar de la desigualdad al capitalismo, a Occidente o al presunto patriarcado. Ocurre también con la riqueza. Dicen: es injusto que la riqueza se distribuya de forma desproporcionada y que pocas personas acumulen la mayor parte", dice Peterson antes de sentenciar que "la izquierda de hoy es tan previsible. Está tan obsesionada con la identidad, la raza, el género, la victimización... Lleva más de 30 años de retraso intelectual".

La masculinidad en crisis

¿Existe una crisis de la masculinidad como respuesta al avance de las ideas feministas? ¿Si es así dónde se expresa hoy en día? "La "tóxica masculinidad", dicen las feministas. Los chicos reciben de la sociedad moderna un mensaje devastador y paralizante. Primero, se les recrimina su agresividad, cuando es innata y esencial a su deseo de competir, de ganar, de ser activamente virtuosos. Luego se les dice que la sociedad es una tiranía falocéntrica corrupta de la que ellos, por supuesto, son culpables de origen por el mero hecho de ser hombres. Y finalmente se les advierte: «No se les ocurra intentar prosperar o avanzar, porque entonces además de culpables seréis cómplices activos de la tiranía feminicida». El resultado es que muchos varones, sobre todo jóvenes, tienen la moral por los suelos. Están empantanados, perdidos. No tienen rumbo ni objetivos" dice.

"Cuando las únicas virtudes sociales son lo fofo e inofensivo, la dureza y la dominación se vuelven fascinantes. Mire el fenómeno de Cincuenta sombras de Grey. Seis meses estuve riéndome cuando se publicó. Pensé: ¡Qué apropiado! La cultura entera arde en exigencias de que el hombre envaine las armas y el libro más vendido de la historia es una fantasía sadomasoquista. Es extraordinario. Freud estaría a la vez horrorizado y exultante", remata Peterson.

En la entrevista completa de El Mundo, el canadiense se refirió también al auge de "la extrema derecha", las "feministas radicales" (a quienes culpa de un "pánico cerval a cualquier exhibición de habilidad masculina" como "revelador de una pésima experiencia personal"), el cambio en el lenguaje propuesto para neutralizar palabras masculinas que hoy se utilizan para hablar de ambos géneros o incluso la incorporación de nuevos artículos neutrales para referirse a los transexuales.

Además, el estatus de las mujeres en sociedades desarrolladas frente a temas como la maternidad, el trabajo parcial y la brecha salarial de género, que según él no es tal.

"No existe es lo que llaman la brecha salarial de género. Es decir, una brecha fruto de un prejuicio machista. Para que el argumento feminista funcione habría que asumir que el empresariado mundial es masoquista, tonto, suicida: "¡Ajá! Les pagamos menos y también las contratamos menos". Es absurdo. La realidad es que la diferencia salarial tiene unas 20 causas, de las que apenas una sería atribuible al prejuicio", dice Peterson.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.