Cartas al Director

¿De qué derecha es el gobierno?

DRAGOMIR YANKOVIC/ATON CHILE

SEÑOR DIRECTOR:

Cabe saludar que Luis Cordero, en estas páginas, haya puesto en la agenda la caracterización del nuevo gobierno, indispensable para definir la estrategia opositora. Omite, sin embargo, el análisis de la campaña presidencial de Kast clave de considerar en tal esfuerzo, por su naturaleza descalificadora, incluso de la política de seguridad ampliamente consensuada. En esto los republicanos de aquí y del norte son “mortalmente parecidos”.

Cordero sostiene que el gobierno tiene más de Chacarillas que de la Hungría de Orbán y que hay que mirar la trayectoria de la UDI, cuestión que sin embargo no hace. La UDI de hoy, ha pasado por al menos tres fases: la primera definida por el rol de Jaime Guzmán como ideólogo y apoyo incondicional a la dictadura. La segunda, en que inició un proceso de adecuación a la democracia con Lavín y el apoyo a Sebastián Piñera. La tercera cuando buena parte de la UDI emigra hacia los Republicanos, reivindicando la dictadura y cuando los que se quedan apoyan sin condiciones a JAK, abandonando a Matthei.

Chacarillas es el momento en que la futura UDI y el Partido Republicano más se parecen a Hungría. Orbán habló de su país como democracia cristiana iliberal, que combinaba la identidad religiosa con objetivos políticos nacionalistas y conservadores. Pinochet sostuvo, en Chacarillas, que su obra era eminentemente creadora: “dar forma a una nueva democracia autoritaria, protegida, integradora tecnificada características que se comprenden mejor cuando el individuo se despoja de su egolatría, ambición y egoísmo”. También buscaba generar sistemas electorales que favorecieran la selección de los más capaces. Se trata de un lenguaje que se parece demasiado a los expositores de la ultraderecha global.

Cordero es consciente del peligro que representan las nuevas derechas pero exime prematuramente al gobierno de estas tendencias, ignorando las comunicaciones y el aprendizaje entre las derechas globales y la creación de instancias de coordinación. Kast es una noticia en desarrollo, no es Milei ni Trump, pero no cabe minimizar el estilo confrontacional de algunos ministros, las presiones de los Kaiser, el proyecto de “reconstrucción” que rompe con la naturaleza redistributiva del financiamiento de los gobiernos locales y de la política social, u otros proyectos como el de “Escucha su corazón”, la forma como se intenta combatir la protesta estudiantil o el cuestionamiento en la práctica de la separación de la Iglesia del Estado. También intelectuales están difundiendo el pensamiento antiliberal en el país.

Eugenio Rivera Urrutia

Director ejecutivo Fundación La Casa Común

Más sobre:Presidente KastTendencias autoritarias

Lo más leído

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE