Atypical: discapacidad en su forma más cotidiana (y bella)

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Sam es un joven con autismo, tiene muy asumida su condición y ve de manera pragmática la vida. Cuando decide que es hora de enamorarse y tener una novia, rompe las perfectas rutinas que había logrado la familia. Sus padres y su hermana, al fin deben enfrentarse a sí mismos. Esta columna viene con varios spoilers.



Me he engañado a mí misma pensando que podría escribir objetivamente sobre una serie con la que me he sentido tan identificada. Así que previo a cualquier comentario de la serie quiero decir por qué me identifiqué: mi hermano menor (que falleció hace unos años) sufría de parálisis cerebral. Su discapacidad cambió toda nuestra dinámica familiar y me dio hermosos momentos en mi vida. No había visto representado esos momentos en alguna serie.

¿Qué tiene que ver el autismo con la parálisis cerebral? Lo único que veo en común es que ambas se clasifican como discapacidades.

Durante la primera temporada, vemos como Doug mantiene como reserva que tiene un hijo con autismo, incluso de amigos cercanos. En la segunda temporada, Elsa y Doug se reencuentran con unos ex–amigos, quienes dejaron de invitarlos a las juntas debido a que Sam tenía comportamientos "extraños" (propios del autismo). Puedo dar fe que fue un largo trabajo para que mi padre hablara públicamente de tener un hijo con una discapacidad, y este hecho también provocó un cambio en nuestra vida social-familiar. Mi hermano estaba en silla de ruedas y algunos ruidos lo tensaban. Podía entender que incluso amigos o familiares se sintieran incómodos al estar cerca de él. Aunque la verdad, me quedo con una gran frase de Doug sobre la importancia de la inclusión: "Quizás si hubieras rodeado a tus hijos con distintos tipos de niños no habrían criado a Arlo como un idiota insensible".

En cuanto a mí, no puedo evitar sentirme identificada con el personaje de Casey. Ella es la hermana menor de Sam, pero en un inicio para ser su hermana mayor. Lo cuida en cada momento, pero lo trata como cualquier hermana: hace bromas, lo molesta y lo abraza cuando es necesario. En toda familia con un hijo con una discapacidad, los hermanos (ya sean mayores o menores) pasarán a un segundo plano. Suena terrible, lo sé. Me gusta el personaje de Casey ya que tiene un amor incondicional a su hermano, pero también tiene planes para su futuro. A medida que avanza la serie, Casey logra encontrar el equilibrio entre apoyar a su hermano y sortear sus propios desafíos. Además, logra visibilizar sus necesidades tanto a sus padres como a su hermano.

Elsa (interpretada por la seca Jenniffer Jason Leigh) me recuerda un tanto a mi mamá: matea, ultra ordenada y preocupada del hogar, asiste a un grupo de apoyo de mamás con hijos con autismo y ayuda en la organización de ciertos eventos. Cuando Sam empieza con sus intentos de independencia, el sistema y control de Elsa empieza a fallar. Elsa que ha sido una madre devota por 18 años, comienza a cuestionarse cómo la maternidad se apropió de toda su identidad. Si bien mi madre no cometió los errores de Elsa, sí puedo reconocer que tener un hijo con una discapacidad la ayudó a encontrar su vocación y no limitar su vida al cuidado de sus hijos.

Creo que lo que más me gusta de esta serie es que evita el cliché de la discriminación. Cuando tu personaje principal es un adolescente con autismo, sería fácil asumir que el problema del personaje es el trato que recibe de los otros o el bullying. Otro plus, es que Sam no se excusa en el autismo para justificar su comportamiento ni tampoco lo ve como algo que lo hace especial.

Atypical es una serie sobre lo cotidiano, por lo que no hay grandes problemas. La serie se mueve entre la comedia, algunos chistes negros y momentos dramáticos. A diferencia de otros dramas familiares donde los problemas son por dinero, poder o de índole romántico, en Atypical conocemos a los Gardner, una familia que lucha por mantenerse unida, porque se aman.

Y a veces, es lindo ver amor tan honesto en la pantalla.

https://www.youtube.com/watch?v=ieHh4U-QYwU

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