Toni Morrison, la autora que cambió el color de la narrativa americana

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La primera escritora negra en obtener el Nobel en 1993 murió el lunes a los 88 años, en Nueva York. En novelas y ensayos retrató el drama y las secuelas de la esclavitud y la desigualdad.


Decía que su bisabuela "era negra como el alquitrán". La escritora Toni Morrison sabía lo que significaba ser de origen afroamericano en EEUU. "Descubrir a tan temprana edad en qué consiste ser inferior por ser Otro no me impresionó, supongo porque era extraordinariamente arrogante", escribe en el libro El origen de los otros (2018).

En aquellos ensayos, Morrison, nacida como Chloe Ardelia Wofford en 1931, rememora su infancia, como lo hizo en gran parte de su obra. En la ficción lo demuestra desde su primera novela, Ojos azules (1970) protagonizada por una niña llamada Pecola. Hasta la última, La noche de los niños (2015), donde la pequeña Bride sorprende a todos al nacer de piel negra, a diferencia de su familia de piel clara. El padre la abandona.

"La raza ha sido un criterio constante de diferenciación, lo mismo que la riqueza, la clase y el sexo, tres categorías determinadas por el poder y la necesidad de control", apuntó en sus textos de no ficción Toni Morrison, la primera mujer afroamericana en obtener el Premio Nobel de Literatura en 1993. Morrison murió el lunes, tras complicaciones de una neumonía, a los 88 años, en Nueva York.

Origen y destino

"El futuro de la literatura de Estados Unidos depende de estas minorías étnicas, que ganan terreno en el panorama norteamericano", señaló Toni Morrison luego de recibir el Nobel, en 1993. El eco de sus palabras se reflejan hoy en obras de autores como Colson Whitehead (El ferrocarril subterráneo) y N. K. Jemisin (La quinta estación).

Morrison en su discurso de Estocolmo leyó una fábula: "Había una vez una mujer anciana. Ciega. Sabia". Pero detrás de cada palabra había una reflexión. "El lenguaje nunca puede fotografiar la esclavitud, el genocidio, la guerra. Ni debería lamentarse por la arrogancia de poder hacerlo. Su fuerza, su felicidad radica en lanzarse hacia lo inefable", leyó Morrison en Suecia.

La narradora, que publicó con el apellido de su ex marido, el arquitecto jamaicano Harold Morrison, debutó en la literatura con 39 años. Separada y con dos hijos, editó la novela Ojos azules, en 1970, mientras trabajaba en la editorial Random House, en Nueva York.

"Pelo sin peinar, zapatos cubiertos de tierra. La habían mirado con grandes ojos sin comprender. Ojos que no cuestionaban nada y preguntaban todo. El fin del mundo yacía en sus ojos", señaló Morrison sobre la protagonista al diario The Washington Post.

En su segunda novela, Sula (1973), las niñas Sula y Nel crecen juntas en un barrio de negros. Morrison muestra cómo viven las familias pobres y afroamericanas en Norteamérica. Pero también desarrolla la amistad, la traición y la violencia al interior de las comunidades.

Su ambición fue aún mayor en su tercera novela, La canción de Salomón (1977), que recorre el pasado de cuatro generaciones y ofrece la perspectiva de un afroamericano que reniega de sus raíces para ser aceptado por los blancos. El ejemplar obtuvo el Premio National Book Critics.

Una historia superior ante la tragedia es Beloved (1987). Ambientada después de la Guerra de Secesión Americana, en el siglo XIX, una esclava llamada Sethe mata a su hija de dos años para evitarle una vida de abusos y sin libertad. Ganadora del Premio Pulitzer en 1988, una década después la novela fue adaptada al cine por el director Jonathan Demme, producida y adaptada por Oprah Winfrey.

La millonaria conductora de televisión aparece también en el recién estrenado documental Toni Morrison: The Pieces I Am (2019). Además en la cinta, estrenada en Sundance en enero y en salas de EEUU el 21 de junio, habla su amiga Angela Davis, entre otros. Este año Morrison publicó el ejemplar The Source of Self-Regard, selección de ensayos y discursos desde Martin Luther King a James Baldwin.

"Puedo aceptar las etiquetas, porque ser una escritora negra no es un lugar superficial, sino un lugar rico para escribir. No limita mi imaginación; la expande", dijo a The New Yorker en 2003.

Canon negro

Criada en un ambiente pobre, en años de segregación racial, Morrison fue una de los cuatro hijos de un obrero del acero y una ama de casa. Cuando tenía dos años, el arrendador de su familia prendió fuego a la casa en la que vivían, porque sus padres no habían pagado el arriendo. Ella estudió filología inglesa en la U. de Howard en Washington y una maestría en la U. Cornell. Realizó clases en la U. de Nueva York y en Princeton.

En 1964 ingresó como editora en Random House. Su labor fue vital en la difusión de la literatura afroamericana, al editar libros de Henry Dumas, Toni Cade Bambara, Angela Davis, Gayl Jones, Wole Soyinka y Chinua Achebe. Además de Mi propia historia, la autobiografía de Muhammad Ali como El libro negro (1974), antología de fotos, ensayos y otros documentos de la vida negra en los EEUU desde la esclavitud hasta los 70.

Reconocida con numerosas distinciones, la obra de Morrison enfrentó cierta resistencia en sus comienzos. Incluso, en 1993 hubo voces que cuestionaron su obtención del Nobel. "Espero que este premio la inspire a escribir mejores libros", dijo el poeta afroamericano Stanley Crouch.

De todos modos, su obra encontró respaldo en autores como John Irving o Margaret Atwood. Sin embargo, en 1998 causó revuelo luego del escándalo Lewinsky al señalar que Bill Clinton era "nuestro primer presidente negro". Y agregó que después de todo, Clinton muestra casi todos los rasgos de negrura: "Hogar monoparental, pobre, de clase trabajadora, tocando el saxofón, amante de la comida chatarra de Arkansas".

En 2012, en la Casa Blanca, Barack Obama le otorgó la Medalla de la Libertad. Ambos de origen afro. Era una conquista. Morrison sonreía entre sus dreadlocks plateados.

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