Cuatro compañías que agitan la escena teatral

Laura - Nota compañías chilenas

Agrupadas hace poco más de una década, renovaron las temáticas, estéticas y hasta los públicos del teatro local. Todas ellas agitan y se cruzan este mismo mes en cartelera.


La Laura Palmer: historias anónimas y fracturas sociales

Fundada en 2008 por Italo Gallardo (35) y Pilar Ronderos (31), la compañía La Laura Palmer usa la biografía, el documento y testimonio como un motor dramatúrgico. Lo hicieron en sus obras Los que vinieron antes y Esto (no) es un testamento (2017), que subió a escena la historia del grupo Ictus en la voz de sus integrantes históricos.

Ahora lo repiten en la recién estrenada Animales invisibles (hasta el 24 de agosto en el Teatro Nacional Chileno), -en la foto- donde recogen las voces y oficios de ocho técnicos de esa sala. También en Amanecerá con escombros sobre el suelo (11 al 14 de septiembre en Teatro UC), donde cinco sobrevivientes del terremoto de 2010 narran sus recuerdos de la tragedia. "Intentamos ver la fractura social a partir de la herida personal. El cuerpo como testigo se convierte aquí en portador de la historia", comenta Gallardo.

Los Contadores Auditores: humor, musicales y cultura pop

La dupla de diseñadores compuesta por Juan Andrés Rivera (32) y Felipe Olivares (36), más conocidos como Los Contadores Auditores, mezcla elementos de la cultura pop, desde Netflix y hasta películas de Disney, además de un soundtrack ad hoc, en piezas como el aplaudido musical Morir de amor (2018).

En nueva alianza con la productora Cultura Capital (Mercury, la leyenda), hasta el 25 de agosto presentan en el Nescafé de las Artes un nuevo musical, Las Madonnas: 11 actrices -entre ellas Daniela Benítez y Elisa Zulueta- pasan allí por varias historias de mujeres inspiradas en la reina del pop, e interpretan algunos de sus éxitos como "Like a prayer" y "Music". "Hacemos el teatro que nos gusta ver", dice Rivera. "Uno que divierta y agite a la gente, pero que también la invite a reflexionar de una manera más honesta y para nada pretenciosa".

La Niña Horrible: un teatro feminista que habla por la diferencia

Un travesti al que su familia le arrebata su hijo, una anciana que enfrenta la enfermedad terminal de su nieta y una mujer que decide morir. Las protagonistas de las obras de La niña horrible no son heroínas, dice la dramaturga Carla Zúñiga (33), "sino mujeres que no se comportan como el mundo quiere".

El grupo también liderado por el director Javier Casanga exhibe una retrospectiva con tres de sus obras hasta el 8 de septiembre en Matucana 100: El amarillo sol de tus cabellos largos (2017), Historia de amputación a la hora del té (2014) y La trágica agonía de un pájaro azul (2016), todas cruzadas por el humor y lo grotesco. "Son historias en las que siempre subyace el maltrato, la discriminación e intolerancia hacia las mujeres y homosexuales. Eso ha hecho que nuestras obras sean del gusto del público más joven", añade la autora.

Colectivo Zoológico: nuevas e hilarantes reflexiones políticas

Los señalan como herederos del grupo La Re-Sentida (La imaginación del futuro): las obras del Colectivo Zoológico, como No tenemos que sacrificarnos por los que vendrán (2015) y NIMBY (2017), además de una versión de Un enemigo del pueblo de Ibsen del 2015, pisan fuerte el terreno político y hurgan en las heridas de la dictadura y otras problemáticas actuales, como la invasión inmobiliaria y el rol impuesto a las mujeres.

"Tratamos temas que no solo nos importan, sino que de los que hay que hacerse cargo", dice Nicolás Espinoza (36), director del grupo fundado en 2012 junto a la diseñadora Laurene Lemaitre (31). Entre el 21 y 24 de agosto repondrán en el Teatro UC Incentivos perversos de Andrés Kalawski. En la historia: una reunión de apoderados para postular a un colegio termina convirtiéndose en una cinta de horror.

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