Emmy 2020: lo mejor, lo peor y los olvidos de las nominaciones

Watchmen

La extraordinaria serie Succession es carta segura para ganar como mejor serie dramática, al igual que Watchmen y The marvelous mrs. Maisel en miniserie y comedia, respectivamente. Pocas sorpresas: Normal people ha sido ignorada como mejor miniserie, David Simon sigue siendo un paria de estos premios y Better call Saul suma ya 39 postulaciones, pese a no haber ganado nunca un trofeo. Este año el streaming ha dado un golpe mortal a la TV tradicional.


Sin Game of thrones ni Fleabag, que el año pasado se impusieron en drama y comedia, los Emmy se han visto forzados a renovarse este año. No es lo que ellos habrían querido, de seguro, porque la Academia es conservadora, uno sospecha que no ven todo lo que se estrena, tienen favoritos que cuesta entender y año tras año suelen premiar a los mismos de siempre. Pero en este 2020 se quedaron sin premiados del año anterior y las postulaciones de este martes han sido más interesantes que las de temporadas pasadas.

Succession es la gran reina de estas nominaciones y con toda justicia. La brillante serie de HBO, sobre el dueño de un imperio de las comunicaciones que quiere retirarse y dejar a uno de sus cuatro hijos en su puesto —aunque finalmente opta por mantenerse y seguir dominándolos—, ha conseguido 18 postulaciones y con toda probabilidad se impondrá como mejor drama, tal como hace unos meses lo consiguió en los Globos de Oro. Lo llamativo es que seis de sus actores compiten a mejor actuación: Brian Cox (Logan), Sarah Snook (Shiv), Jeremy Strong (Kendall), Kieran Culkin (Roman), Matthew Macfadyen (Tom) y Nicholas Braun (el primo Greg) han sido reconocidos, confirmando que se trata de la serie con el mejor reparto de los últimos años.

En comedia, la tercera temporada de The marvelous mrs. Maisel, logró 20 nominaciones, convirtiéndose en la favorita para ganar el máximo galardón en esa categoría. La serie de Amazon Prime, sobre una dueña de casa que se separa y se convierte en una comediante, en los años 50, tiene una realización técnica (vestuario, maquillaje, peinado, fotografía) que explica en parte el abultado número de postulaciones. Sin ser una serie descollante y un poco naif (está a años luz de Fleabag o Veep), es de todo el gusto de la Academia.

Schitt’s creek

Pero en comedia la verdadera sorpresa está en Schitt’s creek, la comedia canadiense —no disponible en Chile— sobre una familia de clase alta caída en desgracia que, recién en su sexta temporada y final, ha sido premiada con 15 nominaciones, luego de que en Estados Unidos se convirtiera en la favorita de los críticos y generara un gran culto.

Euphoria y una perdedora

Euphoria no ha conseguido entrar en competencia de mejor drama, pero sí lo ha hecho su protagonista, Zendaya, en el apartado de mejor actriz. La cantante y exchica Disney se lució como Rue, la joven de secundaria que no puede rehabilitarse del consumo de drogas en un colegio donde lo que sobra son drogas, pero también sexo, descubrimiento, identidad, amistad y amor. Probablemente no triunfe, pero en su caso la postulación ya es un reconocimiento para ella y una serie enorme que pocos han visto.

En ese mismo apartado de actriz de drama, las dos actrices de Killing Eve (Sandra Oh y Jodie Comer) están compitiendo, al igual que Laura Linney por Ozark. La competencia debería estar entre Olivia Colman, que ha hecho una interpretación perfecta y medida de la Reina Isabel II en la tercera temporada de The Crown, y Jennifer Aniston, que le ha puesto corazón a su rol en The morning show, aunque es completamente exagerada la repercusión que ha tenido ella y la serie, también candidata a mejor actor principal (Steve Carell, en el que seguramente es el peor rol de su carrera) y secundario (Billy Crudup).

The morning show

The morning show, de Apple TV+, que se centra en un noticiario que atraviesa su peor momento, debido a que su conductor por años ha sido acusado de abuso sexual (Carell), y termina siendo animado por dos mujeres (Aniston y Reese Whiterspoon), es un culebrón poco delicado, a menudo ridículo en situaciones, improbable para ser cierto y grueso en sus actuaciones, que podría pasar como placer culpable y quizás su último episodio tenga épica feminista, pero para llegar a eso hay que bancarse harta lata y la serie no le llega ni a los talones a Succession, por nombrar una. El periodismo y la televisión podrán estar cuestionados y resistidos por muchos, pero esta serie los trata de una manera completamente ridícula y, lo más grave, sin alma. Cuesta entender que los Emmy se la hayan tomado en serio, dándole nueve nominaciones, aunque al menos no la nominaron como mejor serie de drama.

Hablando de Reese Whiterspoon: ella es la gran perdedora de estas nominaciones. Corría con The morning show, Big Little lies 2 y Little fires everywhere y no ha conseguido nada como actriz y solo como productora de esta última. En rigor, no lo merecía como actriz (en esta oportunidad), pero cuesta creer que la Academia considere a Steve Carell como el caricaturesco abusador de The morning show y no a ella como la reportera frontal que logra su golpe de suerte. Ni hablar de Little fires everywhere: serie de Amazon Prime sobre el enfrentamiento de dos mujeres de distintas clases sociales y de raza que ha tenido éxito, pese a sus visibles inconsistencias y caricaturas. Kerry Washington, en un desempeño francamente mediocre e insoportable, se ha ganado un lugar en la pelea de mejor actriz de miniserie.

Dos triunfos ñoños

Normal people, la serie más comentada del último mes, ha visto alzarse a su protagonista, Paul Mescal, como nominado a mejor actor de miniserie. Una actuación espléndida, dado el rol difícil que asumió con tan solo 24 años y en su segunda participación en una ficción. Su compañera en el show ha quedado fuera y la serie tampoco compite como mejor miniserie, pero sí fue postulada a mejor dirección y mejor guion, por lo que no estar en mejor miniserie resulta inexplicable, en uno de los mayores olvidos de esta jornada, donde sí están Mrs. America (con Cate Blanchett y aún inédita en Chile), Inconcebible, Little fires…, Poco ortodoxa y Watchmen.

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Unbelievable

Inconcebible, la brillante serie de Netflix, corre como mejor drama y también lo hace Toni Collette en su rol de la detective que busca a un abusador sexual, como mejor actriz secundaria en una miniserie. No ha tenido la misma fortuna Merritt Weaver, que también debió estar en esa categoría como la otra detective del caso y que se roba cada escena en la que aparece, llegando a opacar a Collette.

Succession podrá ser la serie estrella de estas nominaciones, pero la más nominada le corresponde a Watchmen: 26 postulaciones. La serie de HBO debería de dar por descontado que ganará en miniserie, dado ese volumen de reconocimiento y con el logro de imponerse recién en su primera temporada. Un triunfo ñoño, por cierto: basada en un cómic de Alan Moore, Dave Gibbons y John Higgins, es una apabulladora metáfora de los tiempos que corren en Estados Unidos, pero no deja de sorprender que los Emmys la hayan amado.

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The Mandalorian

Segundo triunfo ñoño: The mandalorian, la serie de Disney+ aún no disponible en Chile, fue nominada a mejor serie dramática del año. Incluso el más optimista de los fans de Star wars no habría imaginado una postulación así, dado que la Academia rara vez considera a shows primerizos y menos si se trata de uno de género.

De olvidos e injusticias

No califica de olvido, porque hace rato que es a propósito la omisión de David Simon en los Emmy. El mejor autor televisivo de Estados Unidos siempre ha sido rechazado por los galardones y esta vez le tocó con The Plot Against America, una serie de época de HBO que pudo haber sumado varias categorías técnicas y, claro, para Winona Ryder, en un rol espléndido que debe ser lo mejor que ha hecho en los último 15 años. Está magnífica, pero los votantes han preferido pasarla por alto, dándole a la serie solo una postulación en mejor fotografía de miniserie. Un literal saludo a la bandera.

Una sensación similar deja Better Call Saul, la tremenda serie de AMC que en Chile tiene Netflix, consiguió siete nominaciones este año, incluida mejor drama, pero sabemos que nuevamente no tiene chance. Ha conseguido 39 postulaciones en sus cinco temporada y ha logrado CERO premio. Una injusticia que difícilmente vaya a remediarse esta vez. Rhea Seehorn ha sido nuevamente pasada por alto, pese a que su rol de Kim Wexler no solo es el corazón y motor de la serie, sino que además es uno de los mejores y más complejos personajes femeninos de los últimos años.

Better call Saul

Al estilo Kerry Washington, califican como incomprensibles las nominaciones de Hollywood, la serie de Ryan Murphy para Netflix, con un fallido retrato del Hollywood de oro. En categorías técnicas se entiende, al ser de época, pero no las de Jeremy Pope, Dylan McDermott y Jim Parsons, todos haciendo caricaturas incómodas de muy mala actuación. Misma categoría en la que habría que hablar de Stranger things como mejor drama (¿En serio?), al igual que El cuento de la criada 3 (la primera tenía punto altos, la segunda estaba bien de más, al seguir un camino lejos de la novela de Margaret Atwood, pero en su tercer ciclo hay bien pocos que se quedaron viéndola). Aún siendo benevolentes, tampoco se entiende mucho que, año tras años, Black-Ish siga teniendo menciones en los Emmys y que Ozark siga estando en primera línea: está Laura Linney, tiene atmósfera y tiene puntos interesantes, pero otros bien bajos y aburridos como para seguir ahí, tan presente con 18 nominaciones este año.

Una curiosidad que habla de los vaivenes de estos premios: Homeland debutó en pantalla y los Emmys rápidamente la reconocieron nominándola a mejor drama. Su último ciclo, donde se despidió con buenas críticas, solo ha conseguido una nominación a mejor dirección en drama, gracias a su capítulo final. Tampoco ha sido postulada Viola Davis por How to get away with murder, cuya sexta y última temporada se dio este año y luego de que la actriz fuera nominada cuatro veces —uno de ellos ganó— por ese rol. Tampoco ha figurado como mejor serie This is us, una serie-telenovela que arrasa.

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Homeland

Para el balance, Netflix logró 160 nominaciones este año y superó a HBO, que consiguió 107, aunque se destaca que la cadena televisiva consiguió hacerlo en categorías más importantes. Pero las cifras hablan por sí solas: Amazon Prime tuvo 30 nominaciones, Apple TV+ y Disney+ consiguieron 18 y 19, respectivamente, y más atrás quedó Hulu. Se trata de un triunfo apabullante del streaming por sobre la TV tradicional y, por primera vez, liderando y evidenciando que el streaming hoy domina la industria televisiva y la TV abierta estadounidense y la del tradicional cable está camino hacia la extinción.

Otro hito: es la versión con mayor número de afroamericanos nominados: solo en actuación hay 10 intérpretes negros, incluidas Regina King y Octavia Spencer. En el año de las protestas por la muerte de George Floyd y la violencia policial, no parece extraño ese récord y que Watchmen lidere este año en postulaciones: aunque se trate de televisión, los 24 mil miembros que componen la Academia que entrega los Emmy ha querido dar señales ante la contingencia. Aún cuando no sepamos cómo irá ser la ceremonia de septiembre próximo, en medio de la pandemia y el distanciamiento social.

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