Zeta Bosio y la cocina de Canción animal: “Entre el anterior y este se me cayó el pelo”

El quinto y más exitoso disco de Soda Stereo cumple 30 años desde su lanzamiento, aniversario que fue celebrado por el bajista y co-productor del álbum a través de un video de una hora. Allí detalla el proceso de composición, grabación y todo lo que vino después.



“De música ligera” es a Canción Animal lo que “En Ciudad de la furia” fue a Doble Vida, de la misma forma que Canción Animal sigue siendo gravitante en la historia de Soda Stereo.

30 años han transcurrido desde el lanzamiento de aquel álbum, el quinto de la banda, que marcó un cambio en el sonido del trío argentino. Venían de vertiginosos años de disco-gira-disco-gira y no habían podido reflexionar en torno al sonido que realmente querían.

Es justamente a propósito del aniversario de Canción Animal que Zeta Bosio, ex bajista de Soda Stereo, decidió dirigirse a su público con un extenso video a través de Instagram.

Por aproximadamente una hora, Zeta Bosio conversó -primero en solitario- y luego con diversos invitados- sobre el contexto, personas, y hechos que marcaron la creación del disco que alberga canciones como “Un millón de años luz”, “Sueles dejarme solo” o “Entre caníbales”.

Pero primero, la pandemia.

“Estamos pasando por un momento un poco complicado donde todos estamos encerrados, seguramente viviendo situaciones muy difíciles, donde hemos tenido que aprender cosas nuevas y resolverlas”, comenzó Zeta Bosio en su video. “No somos ajenos a toda esa situación. Quizás no de forma tan profunda como mucha gente, pero sí ha sido una prueba muy difícil, educar a nuestros hijos, aprender cosas de la casa que antes no hacíamos...”.

“Y justo viene esta celebración, este momento tan lindo que lo han generado ustedes. Nosotros hicimos el disco, pero ustedes han generado lo que pasó después. Y es esto, son 30 años de un disco que sigue siendo joven, que no ha perdido nada de alma que tenía en su momento. Que se dio por cosas que ocurrieron antes y después, situaciones internas de la banda y otras externas. Situaciones de nuestras vidas”, comenzó el bajista respecto al nacimiento del álbum.

“La idea es recordar un poco de mi lado, con anécdotas”, explicó agregando que la idea surgió tras varias solicitudes de entrevistas por parte de periodistas, que querían una charla sobre la génesis de Canción Animal.

“Nosotros hicimos esta banda y empezaron a pasarnos un montón de cosas, a crecer y aprender muchísimo juntos. Vivimos toda esa etapa de los 80, de mucha euforia, una cosa que nos teníamos que adaptar todo el tiempo a algo que iba creciendo, que iba explotando, y responder también con capacidad frente a los desafíos”.

Tras el lanzamiento de disco debut -Soda Stereo- al poco tiempo publicaron Nada Personal, luego Signos y de ahí Doble Vida. Era un ritmo de no parar, en que la explosión de “Te hacen falta vitaminas” y “Sobredosis de TV” los llevó a una ruta de solo acelerar.

“Este disco fue en los noventa, justo después de una década de explosión de creatividad, de música, de cosas nuevas, sonidos nuevos, donde se fusionaba la electronica con el rock, era una época de mucha creatividad”, dice Bosio sobre los coloridos 80.

“Pero llegaba el 89′ y teníamos que las bandas que habían sido importantes se habían separado, los solistas se largaban solos -todos con proyectos interesantes- pero no tenían la trascendencia de sus discos anteriores. Y toda esa sensación se nos mezclaba con que nosotros habíamos terminado una etapa muy larga de Doble Vida, un disco que nos hizo. Es imposible pensar Canción Animal sin Doble Vida”, expresó el músico argentino.

Por ese entonces, los Soda habían decidido cambiar de agencia y dedicarse a Languis, un LP que les permitió explorar sonidos, improvisar, ser libres.

“Encontramos un poco la forma de reorganizar lo comercial porque nosotros no teníamos idea, una cosa que unía mucho al grupo. Nos cayó una papa caliente que nos obligó a estar unidos, no podíamos tener fisuras”, dijo como citando inconscientemente “Signos”.

“Haciendo Languis nos planteamos con Gustavo [Cerati] la necesidad de un sonido nuevo. No salió de la cabeza de nadie, sino que de una necesidad de la banda. De no querer seguir tocando el mismo estilo. Queríamos ser una banda libre, porque haciendo música nos gustaban muchas vertientes”, confiesa sobre el sentimiento colectivo que los llevó a componer.

“También estábamos más viejos, ya teníamos 30 y pico, yo me había casado, tuve mi primer hijo. Estábamos cambiando en la forma de trabajar, en la forma de vivir”, relató agregando más tarde que por aquel entonces Cerati se había separado. “Entre el anterior y este se me cayó el pelo”, dijo riendo. No es para menos para quien se desempeñó también como co-productor, como hiciera posteriormente en Amor Amarillo en la etapa solista de Cerati.

“Armamos una suerte de banda nueva con Tweedy y el Gonzo”, con quienes se juntaban a improvisar y explorar sonidos diferentes. “Música ligera fue producto de esas improvisaciones, tocábamos cualquier cosa. Y así orientamos las charlas hacia cosas nuevas. No teníamos claro lo que queríamos hacer pero sabíamos lo que no queríamos hacer”, rememoró Zeta Bosio de aquella época junto a Charly Alberti y el fallecido Gustavo Cerati.

El relato se extendió por cerca de una hora en el que dio a conocer su parte de la historia, como hiciese en su autobiografía Yo conozco ese lugar (2016, Planeta). Mira el video completo a continuación, disponible en la cuenta de Instagram de Zeta Bosio.

Comenta