The Beatles: ¿Cómo se hizo Abbey Road?

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Con John Lennon ausente la primera semana de grabación y con el espíritu de "hacer las cosas como antes", el registro del último disco de los Beatles dejó varias historias a su paso.



1.

"Me sorprendí mucho cuando Paul telefoneó y dijo: 'Vamos a hacer otro disco. ¿Te gustaría producirlo?'", relata el legendario George Martin en el libro The Beatles Anthology. El histórico productor se encontraba algo apenado, pues sentía que las turbulentas sesiones del álbum Get back (que finalmente terminó siendo Let it be) habían significado el final del cuarteto.

Empero, la llamada del compositor de "Hey Jude" le traía una propuesta concreta: "Trabajar como lo hacíamos antes".

Martin preguntó: "¿John también está de acuerdo?". Ante la respuesta afirmativa de Paul, el productor contestó: "Si el álbum va a hacerse como antes, entonces todos tendrán que ser como lo eran antes", haciendo una alusión al duro ambiente en el que venían trabajando. El bajista dio su palabra de que así sería y se pusieron manos a la obra.

Así, a mediados de 1969, y con la idea de "hacer todo como antes", The Beatles entraron a los estudios Abbey Road para grabar el que sería su último trabajo y que terminaría titulándose igual que el centro donde fue concebido. Como ingenieros de grabación fueron reclutados dos conocidos del conjunto: Geoff Emerick y Phil McDonald, este último posteriormente trabajaría en varios de los discos solistas de John Lennon. Ambos ingenieros eran muy amigos y establecieron un sistema de rotación, por lo que se fueron turnando para asistir a las sesiones.

La banda había adquirido como costumbre iniciar todas las grabaciones de sus LP's registrando un tema de John Lennon, pero el compositor de "Help!" no apareció. Resulta que había tenido un accidente de tránsito en Escocia, junto a su esposa Yoko Ono y los niños Kyoko y Julian. Todos resultaron con lesiones menores, pero significó que el guitarrista se ausentara durante la primera semana de trabajo.

Es un elepé que suena calmo, sin tanta agresividad, pero eso tiene una razón técnica. En su libro El sonido de los Beatles, Geoff Emerick explica que se debió a la nueva mesa de mezclas. "Tenía muchas más posibilidades que la antigua, y me permitió poner en práctica ideas que hacía años que tenía en mente, pero no sonaba igual, porque utilizaba un circuito de transistores en lugar de válvulas". Con ello, a George Harrison y a Ringo Starr les costó adaptarse a la idea de que sus instrumentos se escucharan menos potentes, aunque al final siguieron adelante.

Desde un comienzo, Paul tuvo la idea de juntar fragmentos de pequeñas canciones inacabadas en un largo medley, el que utilizaría la cara B de la placa. "Fue una solución magnífica porque así aprovechábamos debidamente diez o doce canciones inacabadas", cuenta el creador de "Yesterday" en el libro The Beatles Anthology. Para referirse al popurrí hablaban de "The big one".

En general, las sesiones tuvieron buen ambiente, salvo cuando hubo que grabar "Maxwell's silver hammer". La canción tomó tres sesiones en ser grabada, cosa que molestó especialmente a George Harrison. Ese tema tiene la particularidad de que Paul quería que el bajo se escuchara como una tuba, de manera tal de darle un aire retro. "Lo conseguimos haciendo que (Paul) manejara el bajo como una tuba deslizando las notas en vez de tocarlas nítidamente", cuenta Emerick en su libro.

2.

Con el regreso de Lennon, también llegó Yoko Ono, quien aún convaleciente del accidente que habían tenido fue instalada en una cama a un costado de la sala de grabación. Además, según consigna el libro The Beatles, the biography, del periodista Bob Spitz, Yoko se encontraba embarazada, por lo que era otro motivo para que el compositor de "Strawberry fields forever" quisiera estar siempre con ella.

Sin embargo, a la hora de hacer música, Lennon se mostraba huraño y malhumorado. "La mayor parte del tiempo, si no estábamos trabajando en una de sus canciones, no parecía interesado en absoluto", cuenta Emerick.

Un ejemplo de esto se dio en "Come together", el track que abre el largaduración. "Soy yo escribiendo cosas raras alrededor de una vieja canción de Chuck Berry", cuenta Lennon en el Anthology. Cuando se la mostró a sus compañeros era un tema rápido, como "You can't catch me", el clásico de Berry. Paul sugirió que la tocaran más lenta, de manera que agarrara un ritmo pantanoso; incluso aportó la línea de piano eléctrico. John aceptó la idea.

No obstante, al ejecutarla decidió actuar solo. "John se empeñó en tocar él la frase de piano, después de haberla aprendido mirando a Paul por encima del hombro. Esto nunca hubiera ocurrido en los viejos tiempos; ambos sabían que Paul era mejor pianista, y normalmente se ocupaba de los teclados", cuenta Emerick.

El ingeniero agrega que Lennon incluso grabó todos los overdubs de voz, dejando olímpicamente de lado a Paul, quien, incrédulo, preguntó: "¿qué quieres que haga en este tema, John?", a lo que recibió como respuesta: "No te preocupes, ya grabaré yo los overdubs".

Con todo, Bob Spitz tiene otra tesis para explicar el malhumor y el desgano de Lennon: la heroína. "Si Yoko ayudó a reforzar su desprecio por Paul, la heroína hizo que sus diferencias fueran más irracionales. Convencido de que Paul estaba robando su trueno, si no su alma, John luchó contra su resentimiento con entumecimiento. A los ojos de John, cualquier intento de funcionar como 'una cosa grupal... realmente significa Paul'. Abbey Road, concluyó, era un ejemplo perfecto de la manera de Paul de producir 'algo hábil para preservar el mito'. No solo eso, despreció a Paul por su propia importancia, desechó sus desvergonzadas indulgencias con la prensa y le molestaba profundamente lo que llamó 'esos aires'", señala el periodista en su texto.

Lennon estaba más interesado en buscar otros sonidos, salir de lo que ya llevaba casi una década realizando junto a sus compañeros. Esa intención quedó de manifiesto en su canción "I want you", donde pidió que el ruido blanco del sintetizador moog de George Harrison literalmente "tapara toda la música". Además, el final abrupto fue idea suya.

3.

Uno de los puntos altos de Abbey Road sin duda es "Something", compuesta por George Harrison. "Es una gran canción, y francamente me sorprendió que George hubiera podido hacer algo tan bueno. Es soberbia", señala George Martin en Anthology. "Este año, las canciones de George son tan buenas como las nuestras", le dijo Paul a John en medio de las sesiones, según se cuenta en el ya citado volumen de Spitz.

En el Anthology, su autor señala que "la escribí al piano durante la grabación del Álbum blanco. Durante ese álbum hubo un período en el que cada uno estaba en un estudio haciendo distintas cosas para tratar de terminarlo, y solía tomarme unos ratos de descanso. Así que fui a un estudio vacío y escribí 'Something'".

"Something", inspirada en su esposa Pattie, fue la oportunidad para Harrison de tomarse "revancha" con McCartney. "Era evidente que George seguía guardando rencor a Paul, y se vengó hasta cierto punto durante la grabación de 'Something'… Harrison no dejó de dar instrucciones a Paul respecto a cómo tenía que tocar el bajo, diciéndole que quería que simplificara mucho más el arreglo", cuenta Geoff Emerick en su texto.

Para Lennon "es el mejor tema del álbum", según relata el Anthology.

Harrison mostraba una fuerte confianza en sí mismo. Junto con "Here comes the sun", quedó claro que había llegado a la misma estatura que sus compañeros Lennon y McCartney. Incluso como instrumentista mejoró mucho. El solo de guitarra de "Something" debió grabarlo conjuntamente con la orquesta sinfónica, lo cual no lo intimidó, y clavó el arreglo de forma precisa.

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