Mariano Martínez, cantante de Attaque 77: “Nuestro corazoncito en el punk siempre lo tenemos, pero como personas hemos crecido”

El histórico músico argentino estuvo en Sesiones íntimas de Culto hablando del show virtual que dará el trío. Ve aquí el video con la entrevista completa y las canciones que interpretó desde Buenos Aires.



Una situación vulgar se convierte en una experiencia extraordinaria. Todo responsabilidad de la pandemia, claro: “En los primeros meses, hasta cuando salíamos a botar la basura todo era desconocido, raro, todo se convertía en ‘oh, qué irá a pasar si salgo’”.

De esa manera, Mariano Gabriel Martínez -cantante y guitarrista de Attaque 77, único de los fundadores que aún sobrevive en la banda- ilustra su días más recientes, al frente por lo demás de un grupo activo desde hace más de tres décadas, que ha sorteado partidas de integrantes clave y giros en la escena, pero recién ahora obligado a cancelar proyectos, giras y shows, incluso una escala en Chile programada para abril pasado.

Pero una acción vulgar ahora extraordinaria también puede ser estimulante: bastante más que ir a botar a la basura.

El próximo viernes de 2 octubre, a las 22.00 horas, el trío trasandino dará su primer espectáculo vía streaming, emitido desde el Strummer Bar de Buenos Aires y bautizado como La historia de Attaque x Attaque (entradas a través de LivePass).

“Ha sido valioso este encierro desde el punto de vista de reordenar valores y ver qué cosas son importantes de verdad. Como los afectos. En el caso del streaming, es una herramienta que está buena y cuando vuelvan los shows personales se va a mantener como un agregado. Y es buena manera de armar shows diferentes, de otro modo, con más cercanía: espiar algo parecido a un ensayo por parte de la gente. Paradójicamente se ve al grupo de forma más cercana, relajada, sin apuro, con la opción de ir contando qué nos pasaba en tal o cual disco, o en tal cual momento”, promete el músico ante la próxima instancia, en diálogo ayer con el programa Sesiones íntimas de Culto que se emite por la web de La Tercera y Culto.

Un repaso por más de tres décadas de una trayectoria que despegó el 23 de octubre de 1987 en la mítica discoteca bonaerense Cemento -"nos llevaron hasta ahí, o sino nunca hubiéramos actuado", precisa- y que encontró la consolidación en los años 90, como un conjunto astuto en equilibrar aspereza punk con artesanía melódica, con influencias tan obvias como Ramones y Sex Pistols, y otras que resultaron sorpresivas y hasta impactantes, como Gilda, Erasure, Roberto Carlos o ABBA.

“Fuimos aprendiendo sobre la marcha a hacer discos, no nos imaginábamos que íbamos a sobrevivir, teníamos metas a corto plazo”.

Luego dice: “Hay generaciones nuevas de músicos que comprendés que crecieron escuchando nuestro sonido. Era un sonido que era nuevo en esta parte del mundo, estaba llegando acá. Los Ramones, por ejemplo, en los 90 tuvieron una explosión de popularidad en Argentina. Pero queríamos en esa época demostrar todas nuestras influencias. No queríamos ser una banda punk y ya está, tipo ‘desde ahora sos una banda punk para toda tu vida’. Queríamos correr ese límite y ser una banda de rock, que es lo que terminamos siendo. De rock clásico”.

En 2019, la banda lanzó Triángulo de fuerza, donde de hecho se vinculan al folclore, sin abandonar su sustancia punk y sus letras bajo distintas corazas, que van desde lo político, hasta lo amoroso y cierta dosis existencial.

"Entiendo que muchos chicos compenetrados en el punk más extremo sientan que lo nuestro se fue alejando de ahí y eso es verdad, está bien. Nuestro corazoncito en la música punk siempre lo tenemos, pero como personas hemos crecido y ampliado eso. Puedes ser que muchos se hayan quedado (en el punk). Está perfecto y fue un momento en la historia de la música y la sociedad, y después no nos queda otra que seguir caminando.

“Hay cosas que tienen que ver con el espíritu punk y con cómo hacer las cosas y eso nos sigue acompañando, sobre todo cuando algo no resulta o cuando debemos asumir algo de forma independiente. En algunas cosas seguimos siendo bastante punks”.

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