Recetas de Culto: Vermicellis con tuco y pesto del Pippo, el plato favorito de Charly García

En septiembre, Pippo, el famoso restaurante bonaerense, cerró sus puertas tras décadas de tradición gastronómica, la que recibió en sus mesas a políticos, deportistas y reconocidos músicos, entre ellos, Luis Alberto Spinetta y Charly García. En el cumpleaños del hombre de "Demoliendo hoteles", compartimos la receta para hacer en casa el plato insigne del boliche.



–La primera vez que Luis Alberto Spinetta me habló, era como Jimmy Page, o más… Yo siempre me sentí como invasor, ¿Entendés? Eso pasó después, él se puso celoso. Fue en [el restaurante] Pippo. Se acercó a mi mesa, me dijo que yo tenía talento y que me cuidara de los vampiros. Yo me quedé contento.

Era mayo de 2002 cuando Charly García -en ese entonces de 50 años- conversaba con Rolling Stone en un artículo posteriormente titulado “Charly, talk”. Fue inevitable preguntarle por su relación con el Flaco Spinetta, prócer de la escena musical argentina.

–Vivimos en una sociedad vampírica. Donde estábamos contratados era un vampirismo total. Depende de cómo te vampireen. Como dice una amiga española: “Que te cojan es una cosa, pero mejor que te cojan con una verónica”. Verónica es lo que se le hace al toro antes de matarlo; o sea: que te cojan con estilo (risas)… Álvarez era un genio en eso: no solamente te cagaba con la guita, sino que después te sentías culpable.

Pero lo que convocaba a personalidades como Spinetta y García en Pippo, no era esta sociedad vampiresca que citaba el Flaco, sino sus preparaciones de herencia italiana. En especial los Vermicellis tuco y pesto, plato insigne del restaurant que cerró sus puertas en septiembre de 2020.

Pippo fue fundado en 1937, un año después de la construcción del Obelisco. En un comienzo fue instalado en Sarmiento, entre Montevideo y Rodríguez Peña. Y en 1941, se trasladó a la calle Montevideo 341.

Ingredientes (para cinco personas)

  • Pasta. Idealmente vermicellis, pero también pueden ser forattis (que son más gruesos que los tallarines regulares)
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento rojo
  • 1 ají verde
  • Cebollín
  • 1 zanahoria
  • 3 tomates pelados y cortados en trozos
  • 1 kg carne molida
  • Perejil
  • Albahaca
  • 5 dientes de ajo
  • Queso rallado parmesano
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva
  • Hojas de laurel

Preparación

1. Primero la salsa boloñesa. En un sartén grande y profundo vertir aceite de oliva, y agregar la cebolla, ají y pimentón picados para sofreír.

2. Agregar la carne molida procurando ir separando en pequeños trozos mientras se mezcla con los ingredientes anteriores.

3. Añadir zanahoria rallada y un vaso de agua o vino blanco (a gusto) y dejar hervir. Agregar el cebollín picado y los trozos de tomate.

4. Condimentar a gusto con sal y pimienta.

5. Luego la salsa pesto. En otra sartén (o en una olla pequeña), vertir aceite de oliva, y picar en pequeños trozos el perejil, la albahaca y los dientes de ajo.

6. Revolver mientras se cocina y añadir el queso rallado parmesano.

7. Salpimentar a gusto.

8. Con las salsas listas, cocer la pasta. En una olla vertir dos litros de agua, añadir aceite de oliva y hojas de laurel (a gusto).

9. Una vez que hierva el agua, vertir la pasta cruda y dejar cocer por aproximadamente 10 minutos. (Según preferencia del comensal, puede estar completamente cocida o al dente).

10. Una vez lista la pasta, pasar el contenido de la olla por un cedazo para filtrar el agua, y luego regresar la pasta a la olla. Se puede agregar un poco de aceite de oliva o mantequilla para agregar sabor.

11. Servir en una plato la pasta y agregar encima boloñesa y pesto. Condimentar con queso rallado parmesano si así gusta.

12. Disfrutar al ritmo de una playlist de Charly García y una copa de cabernet.

Foto archivo El Clarín.

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