Jared, a treinta segundos de un sueño

Foto: L’Officiel

Tras participar en más de treinta películas, grabar cinco álbumes con Thirty Seconds To Mars, dirigir videoclips bajo el seudónimo Bartholomew Cubbins y ganar un Oscar por su interpretación de una mujer transgénero en Dallas Buyers Club (2013), el actor se encuentra frente a un nuevo desafío: reivindicar su papel del Joker en Justice League (2021) de Zack Snyder. Acá, un acercamiento al hombre de “The Kill”; desde su infancia en comunidades hippies y su oscura adolescencia, hasta los límites que alcanzó en la preparación de sus personajes cinematográficos y el día en que casi cae de una pared rocosa.



Constance Leto tenía cerca de 20 años cuando escapó de la casa de sus padres en Louisiana. En un brazo se llevó a sus dos hijos y, en el otro, un puñado de cupones de alimento que les servirían para sobrevivir. Tenía un auto, pero no mucho dinero; era una madre soltera que le atraía la cultura hippie y confiaba en que esta sería positiva para el crecimiento de sus pequeños: Shannon y Jared Leto.

Constance Leto con Jared en sus brazos y Shannon a su lado. Fotografía publicada en Daily Mail

Mientras se dirigían al norte en dirección a Massachusetts —un viaje que hoy duraría 24 horas, si se va por la carretera —era común que despertaran en ciudades distintas, las cuales divisaban efímeramente desde los asientos del vehículo.

Eran pobres. A ella siempre le gustó el arte y conseguía empleos ocasionales para sustentar a su familia y juntar ahorros para ingresar a la universidad en el futuro. Uno de ellos consistía en capturar fotografías para un blog llamado We are the children of the great empire (somos los niños del gran imperio).

Desde un inicio, vivieron en casas compartidas de comunidades de hippies. Ahí habitaban pintores, fotógrafos, actores y músicos que hacían obras en conjunto, a las cuales se sumaban los dos jóvenes cuando tenían la oportunidad.

Jared y Shannon Leto en sus primeros acercamientos a la música. Fotografía publicada en Daily Mail

—Si una guitarra o un par de tambores quedaban tirados, nosotros los recogíamos —recuerda Jared Leto en una entrevista con The Times.

Un día, la madre leyó un aviso en el periódico, en el cual un desconocido regalaba un piano a la primera persona que fuera a retirarlo a su casa. Subieron al auto y llegaron rápidamente; el instrumento fue suyo. A pesar de que le faltaban teclas y tenía problemas de afinación, a los hermanos no les importó, al fin podrían tocar un teclado propio.

—Ella me animó a seguir mis sueños, aunque fueran imposibles —dice como invitado al programa español El Hormiguero del canal Antena 3.

Jared Leto (a la derecha) en la celebración de cumpleaños número 3 de su hermano Shannon (a la izquierda). Fotografía publicada en Daily Mail

La familia cambiaba constantemente de residencia, debido a que no tenían los recursos económicos para asentarse. Fue recién en 1979 cuando consiguieron estabilidad.

Constance entabló una relación amorosa con el doctor Carl Leto, un oftalmólogo de Virginia que le facilitó su apellido tanto a ella como a sus dos hijos y con quién más tarde tendría dos bebés: Jamie y Mateo.

En ese momento, Jared tenía 8 años y ningún recuerdo con Anthony Bryant, padre biológico que lo abandonó y que terminó suicidándose mientras vivían con su padrastro. Pero el tiempo con este último tampoco duró mucho; Constance y Carl se separaron en 1981, por lo que volvieron a la incertidumbre.

Vivieron en una comunidad en Colorado por 3 años, hasta que Constance consiguió empleo en una organización médica de caridad y decidió trasladarse a Haití por 18 meses.

—Tuve la suerte de vivir en este país mágico cuando era un niño, aunque fue un período de tiempo relativamente corto, tuvo un profundo impacto en mi vida —expresa Jared en una entrevista con Daily Mail, en alusión a su libro Haití (Sisyphus, 2012) con fotografías que sacó allá durante una visita con fines benéficos en 2010.

Fotografía publicada en el libro Haití

Pero la adolescencia de los jóvenes cuando volvieron a Estados Unidos estuvo lejos de las flores y los murales coloridos que se popularizaron a finales de la década del 60.

Ambos compartían un mismo odio por las escuelas a las que asistieron. Recurrían constantemente a la oficina del director y eran conocidos por generar desórdenes entre el alumnado.

No les importaba que su madre o los profesores se enteraran de lo que hacían en la sala de clases, más bien querían ocultar lo que ocurría afuera de ella.

—Teníamos un insaciable apetito por la aventura. Si veíamos un cartel que decía “no entrar”, esa era nuestra señal —comenta a The Times.

Así, entraron en todos los lugares que pudieron: oficinas, almacenes, entre otras propiedades, pero nada era suficiente. Incluso, solían robar botellas de licor en tiendas y vehículos que encontraban en estacionamientos.

—Otros chicos asistían a campamentos de verano; nosotros íbamos y robábamos tu coche.

Y la intensidad subió a medida que crecían.

Jared Leto en el anuario de la Flint School. Fotografía capturada por Seth Popper y publicada en Daily Mail

—Eran los días en que te sentabas en un círculo con un grupo de personas y te pasaban una aguja; muchas de esa gente ya no está aquí. Honestamente, solo había dos cosas en las que pensaba convertirme en aquel entonces: artista o traficante de drogas —relata. A pesar de que él logró salir de esos espacios para ingresar a la University of Arts de Filadelfia, Shannon permaneció por más tiempo.

Tras estudiar artes plásticas en dicha institución, se trasladó a Nueva York para adentrarse en el mundo del cine y tomar clases en la Corcoran School of Arts and Design, una escuela de la George Washington University.

Su camino empezaba a forjarse.

En tránsito hacia la gran pantalla

A los 21 años, llegó a Los Ángeles para iniciar su carrera como actor. Los primeros papeles televisivos fueron en las comedias Camp Wilder (1992) y Almost Home (1993), el drama adolescente My So-Called Life (1994) y la película Cool and the Crazy (1994) que protagonizó con Alicia Silverstone.

Por su parte, Shannon mantenía una adicción a las drogas y el alcohol, mientras que ya era recurrente que llegara a casa escoltado por la policía. Eso lo obligó a trasladarse a California a la residencia de su hermano, quien le brindó apoyo.

—Me ayudó a dar un giro a mi vida, sin él no estaría haciendo las cosas que más amo; no sería quien soy actualmente —dice a The Times.

Jared ganaba cada vez más popularidad entre la audiencia juvenil, lo que lo llevó a las pantallas de cine con un papel secundario en How to Make an American Quilt (1995) y a co-protagonizar The Last of the High Kings (1996) junto a Christina Ricci.

Participó en ocho filmes entre 1997 y 1999. Una de ellas fue como protagonista de Prefontaine (1997), biopic sobre el atleta Steve Prefontaine, quien compitió en los Juegos Olímpicos de Munich en 1972.

Jared Leto durante las grabaciones de Prefontaine

En palabras del director, Steve James, en una entrevista con el crítico Roger Ebert para su sitio web, “Jared se hizo a sí mismo un corredor”; hasta el punto en que adoptó su forma de hablar, de caminar y se reunió con sus familiares y amigos para saber cómo adoptar el rol.

Dos años más tarde trabajó con David Fincher en Fight Club (1999). Ahí interpretó a Angel Face, un sujeto que es reclutado por Tyler Durden (Brad Pitt) para asistir a un antro de peleas clandestinas.

La revista de cine, Total Film, la describió como “la película más grandiosa de nuestra vida” en su edición de décimo aniversario, mientras que Empire la incluyó en el puesto número 10 de su selección de las 500 mejores de todos los tiempos.

Solo unos meses después se estrenó Girl, Interrupted (1999), cinta en la que compartió cámara con Angelina Jolie y Winona Ryder en el reparto estelar.

Tobias Jacobs (Jared Leto) y Susanna Kaysen (Winona Ryder) en Girl, Interrupted

A inicios de siglo, la crítica lo alabó por sus apariciones en American Psycho (2000) y Requiem for a Dream (2000). En esta última, inspirada en la novela homónima del escritor Hubert Selby Jr., asumió el papel de Harry Goldfarb; un adolescente adicto a las drogas que también se dedica a venderlas con su amigo Tyrone C. Love (Marlon Wayans).

Leto se sumergió completamente en el personaje.

Harry Goldfarb (Jared Leto) y Tyrone C. Love (Marlon Wayans) en Requiem for a Dream

Según comenta a la revista Time, dejó de tener sexo con su novia de aquel entonces, la actriz Cameron Díaz, por un periodo de dos meses, mientras que vivió junto a un grupo de heroinómanos en las calles de Nueva York un par de semanas; en donde, según insiste, solo se inyectó agua. También bajó más de diez kilos.

—Es la cosa más difícil que he hecho. Estaba en un constante estado de hambre y me sentía miserable. Era un lugar doloroso y oscuro, pero a la vez gratificante. Hubo un par de momentos hacia el final en los que tuve alucinaciones; miraba al cielo y tenía una sensación de completa serenidad —recuerda en una entrevista con BBC.

Jared Leto en una escena de Requiem for a Dream

La cinta fue descrita por Rotten Tomatoes como “demasiado intensa de soportar para algunos”, mientras que destacó “las maravillosas actuaciones y las sombrías imágenes”.

Si bien, su carrera actoral crecía de manera ascendente y con recepciones positivas de la crítica y la audiencia, todavía le faltaba adentrarse en la pasión que inició con su hermano durante la niñez: la música.

Desde Hollywood hacia Marte

En 1998, Jared y Shanon Letto crearon Thirty Seconds To Mars, un proyecto ocasional con el que se presentaban en clubes de capacidad reducida; pero fue recién en el 2000 cuando se enfocaron en la banda, a la que un año más tarde se incorporaron Solon Bixler en la guitarra y Matt Wachter en la batería.

Así, los cuatro integrantes firmaron con los sellos discográficos Immortal y Virgin Records para grabar su debut homónimo. La mayoría de las maquetas de los temas fueron escritas por Jared Leto, mientras que la producción estuvo a cargo de Bob Ezrin —conocido por trabajar en varios álbumes de Pink Floyd, Kiss y Alice Cooper —y Brian Virtue.

A pesar de que diversos medios de comunicación relacionaban constantemente a la agrupación con la carrera actoral del vocalista, él siempre se ha mostrado enfático respecto a separar ambas disciplinas.

—Esta banda significa todo para mí. No es un tonto proyecto secundario para pretender ser un músico. Es algo en lo que pongo mi corazón y mi alma —declara en una entrevista con The Independent.

Thirty Seconds To Mars (2002) se registró en el almacén de un rancho en Wyoming, en donde prepararon 50 canciones, de las cuales solo 11 pasaron al resultado final, según informaron al canal Much Music. Asimismo, el líder de Tool y A Perfect Circle, Maynard James Keenan, participó en las segundas voces de “Fallen”.

El álbum vendió más de 121.000 copias solo en Estados Unidos, mientras que al mes siguiente del lanzamiento, se presentaron por primera vez en televisión para el programa Last Call with Carson Daly de la cadena NBC. A pesar de que Bixler abandonó el grupo por problemas personales al año siguiente del lanzamiento, el conjunto incorporó a Tomo Miličević, para así tocar en 13 fechas del festival Lollapalooza en distintas ciudades.

Mientras Jared Leto continuaba en paralelo con su carrera como actor, la banda se reunió con el productor Josh Abraham en marzo de 2004, para así trabajar en A Beautiful Lie (2005). Este último había participado en títulos como Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water (2000) de Limp Bizkit y Reanimation (2002) de Linkin Park, influencias que se hicieron notorias en el segundo disco de los comandados por el actor; el cual pasó de un sonido distorsionado y gutural a una etapa con mayor predominancia de los sintetizadores.

—Era hora de tomar un enfoque más personal y menos cerebral. Se trata de la honestidad brutal, el crecimiento y el cambio. Es una mirada increíblemente íntima a una vida que está en la encrucijada. Una historia de vida, amor, muerte, dolor, alegría y pasión, de lo que es ser humano —describe en una entrevista con el canal USA Network del grupo NBC.

Ese mismo año se fueron de gira con Audioslave, The Used y Chevelle, mientras que el videoclip de “The Kill” —dirigido por Leto bajo el seudónimo Bartholomew Cubbins —fue galardonado en la ceremonia de los MTV Awards en las categorías “Mejor video del año” y “Mejor video de rock”.

Durante 2007 se presentaron en festivales europeos como Roskilde (Dinamarca), Pinkpop (Holanda), Rock Am Ring (Alemania) y Download (Inglaterra), periodo en el que Wachter los abandonó para ser reemplazado por Tim Kelleher.

Junto a la promoción de A Beautiful Lie, la agrupación creó un sitio web homónimo con información sobre problemas medioambientales y actividades para enfrentarlos, mientras que parte de las ganancias fueron donadas a Natural Resources Defence Council, organización dedicada a la misma temática.

A pesar de que era aclamado por la crítica tanto por su rol como cantante de Thirty Seconds To Mars como por sus actuaciones cinematográficas, Jared quería cumplir con un nuevo desafío: dirigir un documental.

En un inicio, Artifact (2012) sería exclusivamente sobre la grabación de This Is War (2009), pero la intención de romper su contrato con Virgin/EMI por una deuda pendiente, los llevó a enfrentar un serio problema: fueron demandados por la compañía discográfica por una cifra de 30 millones de dólares.

—No esperábamos ganar un montón de dinero, pero nos parecía raro que se generaran tantos ingresos y que nos debieran 2.7 millones de dólares, asique nos pusimos a investigar —dice Jared Leto en la cinta.

El contrato original estipulaba que la banda grabaría un total de cinco álbumes de estudio con la disquera, cifra de la que solo habían cumplido con dos; pero según las leyes de California, estado en donde se firmó, los documentos de este tipo pueden finalizar de manera unilateral a los siete años de vigencia.

La defensa a cargo del abogado, Peter Paterno, presentó esos antecedentes; bajo el argumento de que la agrupación ya llevaba nueve años con Virgin y, según comenta en el filme, sin recibir ningún porcentaje de la cantidad de álbumes vendidos.

Si bien el caso adquirió gran cobertura mediática y con apariciones de los integrantes en varios programas de televisión, resolvieron el conflicto a casi un año de la demanda. Según declaró Leto a MTV News, volvieron a firmar con EMI, debido a su “disposición para abordar nuestras principales preocupaciones y cuestiones”.

Así, se concentraron en la promoción del álbum.

—Fue una batalla de dos años que sentimos feroz y dura, pero creativamente gratificante. Todos esos elementos adversos nos hicieron más fuertes y fortalecieron el disco —comenta a Rolling Stone.

This Is War alcanzó el puesto 18 en el ranking Billboard 200, mientras que el sencillo “Closer To the Edge” llegó al número uno en las listas de Reino Unido. Según Business Wire, Thirty Seconds To Mars fue una de las bandas que trabajó más intenso en 2010; con un total de 142 conciertos y 124.000 millas recorridas alrededor del mundo.

A ello se le suma que participó en ocho películas simultáneamente hasta 2009, entre las que se encuentran Panic Room (2002), Alexander (2004), Lonely Hearts (2006), Chapter 27 (2007). Según comenta al noticiero de Reelz Channel, para esta última ganó un total de 30 kilos para interpretar al asesino de John Lennon: Mark Chapman.

—Nunca sentí que había ganado el peso suficiente, es una cosa muy muy estúpida de hacer. Cambió mi forma de caminar, de reír, el trato de otras personas conmigo y cómo me sentía yo mismo.

Jared Leto en Chapter 27

Jared ya era una estrella en las salas de cine y los escenarios más importantes del mundo, mientras que la preparación para sus papeles se tornaba cada vez más intensa.

El peor de todos

Tras asumir como productor de los álbumes de Thirty Seconds To Mars en Love, Lust, Faith & Dreams (2013), interpretó a Rayon en la película Dallas Buyers Club (2013), una mujer transgénero que ayuda a Ron Woodroof (Matthew McConaughey) a traficar medicamentos para el VIH desde la frontera de México hasta Texas. Como ya era costumbre en sus personajes, Leto se transformó drásticamente: bajó 18 kilos y se afeitó las cejas y el cuerpo.

Rayon (Jared Leto) en Dallas Buyers Club

—Eso fue suficiente para hacer lo que yo quería, que era cambiar todo en mí. Me proporcionó cierta fragilidad, cambió mi forma de caminar, hablar, pensar y moverme. Cambié por dentro y por fuera —dice en una entrevista con The Guardian, en la que usa casi las mismas palabras que al referirse a Chapter 27 cinco años antes, pero en sentido inverso.

Su actuación lo llevó a ser nominado a los Golden Globes, los SAG Awards, los Indie Spirit y los Oscar, certámenes en los que ganó como “Mejor actor de reparto”.

Jared venía con una trayectoria más que extensa, por lo que el director David Ayer lo contactó para interpretar al Joker en Suicide Squad (2016), película que reúne a los villanos del universo DC. Aún así, el cineasta desertó al poco tiempo para enfocarse en otros proyectos, por lo que James Gunn asumió su posición.

Según Entertainment Weekly, el actor conversó con psiquiatras y sus pacientes para captar la personalidad sociópata de El Guasón. Asimismo, mandó paquetes inesperados al resto del elenco.

El Joker (Jared Leto) en Suicide Squad

Margot Robbie (Harley Quinn) recibió una carta de amor y una caja negra con una rata viva en su interior, mientras que a Will Smith le tocó un puñado de balas acompañadas de un escrito. Pero el resto del equipo también se llevó una sorpresa.

—Envió un cerdo muerto y un video, en el que se muestra como el personaje. Básicamente dijo “chicos, no puedo estar ahí, pero quiero que sepan que estoy trabajando tan duro como ustedes”. Nuestras mentes alucinaron, entonces nos dimos cuenta de que esto es real —cuenta el actor Adam Beach (Slipknot) en una entrevista con E! Entertainment.

Suicide Squad

Cuando terminaron las sesiones de filmación, obsequió más artículos a sus compañeros de trabajo, tales como revistas pornográficas, un consolador, una navaja y un condón usado.

—Fue su forma divertida de vengarse de todos nosotros, yo quería quedarme con todo —dice Karen Fukuhara (Katana) a Entertainment Weekly.

A pesar de los esfuerzos de Jared Leto por ser el más aterrador, las críticas no fueron del todo positivas. Medios como The New York Times, Variety, Squire, The Washington Post tuvieron una posición unánime frente a su actuación: todos lo posicionaron en el último lugar de sus listas como el peor de todos los Jokers.

Si bien, al año siguiente participó en Blade Runner 2049 (2017) y críticos como, Jordan Hoffman (The Guardian), Erik Davis (Fandango) y Simon Thompson (Variety) se refirieron a la cinta como “una estupenda continuación de la original”, “una obra maestra de la ciencia ficción” y “una película con actuaciones fuertes”, el éxito no duró mucho tiempo.

Niander Wallace (Jared Leto) en Blade Runner 2049

En 2018 protagonizó The Outsider con el papel de Nick Lowell, un estadounidense que pasa a ser parte del clan Yakuza, mafia japonesa que permanece activa desde el siglo XVII. El filme distribuido por Netflix fue calificado con 1 de 5 estrellas por The Guardian, mientras que Indiewire la marcó con una D y el erudito del cine, Roger Ebert, le dio 1.5 de 4 puntos en su página web.

—Saca a Leto de la pantalla y tendrás una película aún menos notable, un cuento yakuza con un déficit de originalidad —dice este último en su reseña.

Por otro lado, el periodista Frank Scheck de The Hollywood Reporter fue aun más explícito.

—Diseñada para ofrecer al público occidental la oportunidad de ver a una estrella de cine caucásica, un rompecorazones, en un escenario de género inusual. The Outsider rara vez logra superar su concepto de atraer al público —detalla.

Nick Lowell (Jared Leto) en The Outsider

Y los años siguientes se llevó nuevas sorpresas: ni Todd Phillips ni Cathy Yan lo incluyeron en las producciones de Joker (2019) y Birds of Prey (2020), mientras que en la primera Joaquin Phoenix ganó un Oscar como “Mejor actor” y en la segunda sí se incorporó a Margot Robbie como la Harley Quinn que interpretó en Suicide Squad.

Según declararon fuentes anónimas del círculo de Leto a The Hollywood Reporter, el actor se sintió “frustrado, molesto y aislado” al ver el éxito del personaje en la reciente versión de El Guasón y al enterarse de que no sería parte de la nueva secuela.

Quiso tomar un respiro.

Renacer al borde del abismo

En los primeros días de marzo, Jared Leto se reunió con su amigo, el escalador profesional Alex Honnold, para subir una pared rocosa en el cañón Red Rock, ubicado a 25 kilómetros al oeste de Las Vegas, Nevada.

Cuenta de Twitter de Jared Leto

Mientras trepaba, la cuerda que lo sostenía empezó a romperse, cuando ya estaba a más de 183 metros del piso.

El artista publicó el hecho en un hilo de Twitter, en el que manifestó que pensó que moriría, pero que a pesar del hecho, tanto él como su compañero se quedaron escalando hasta la noche. Asimismo, presentó un registro audiovisual con la situación.

—Fue un momento extraño: una mezcla de algo de miedo, pero con algo más de realidad y un sentimiento ligeramente melancólico —describe.

Los días siguientes, Leto se sumergió en un retiro espiritual silencioso en el desierto, en el que se mantuvo alejado de las redes sociales y la comunicación con otras personas.

Según informó a través de su Instagram, recién el 16 de marzo se enteró de la contingencia mundial en torno a la pandemia, mientras que sus amigos y familiares le informaron sobre el desarrollo del virus cuando terminó su aislamiento.

—Espero que ustedes y los suyos estén bien. Quiero enviar energía positiva a todos. Quédense en casa, manténganse a salvo —dice en el comunicado.

El 21 de octubre, el director Zack Snyder anunció a The Hollywood Reporter que el actor será nuevamente el Joker en su versión de Justice League (2021), una miniserie de cuatro capítulos que se estrenará el próximo año a través de la plataforma HBO Max.

A pesar de que el primer teaser oficial fue eliminado por problemas con los derechos de autor de la canción “Hallelujah” de Leonard Cohen, Rotten Tomatoes TV todavía lo mantiene en su cuenta de Youtube.

Junto a ello, el cineasta reveló en una entrevista con Beyond The Trailer que la apariencia de El Guasón (Jared Leto) será distinta a la de Suicide Squad, mientras que actualmente se encuentran afinando los últimos detalles para terminar la producción.

—Trabajar con Jared fue realmente asombroso, su atención al detalle, realmente le importa mucho que sea increíble —dice Snyder en la conversación.

Suicide Squad

Tras participar en más de treinta películas, llevar al límite la preparación de sus personajes, grabar cinco álbumes de estudio con Thirty Seconds To Mars, dirigir videoclips bajo el seudónimo Bartholomew Cubbins y ganar un Oscar por su interpretación de una mujer transgénero en Dallas Buyers Club (2013), el artista se encuentra frente a un nuevo desafío: reivindicar su papel del Joker y recuperarse de la vorágine laboral ininterrumpida que mantuvo desde que llegó a Los Ángeles.

—Tengo un largo camino por recorrer, porque he estado muy centrado en mis objetivos y ambiciones profesionales durante muchos años. Finalmente, estoy haciendo más tiempo para otras cosas en mi vida ahora —dice Jared Leto en una reciente entrevista con L’Officiel.

Respecto a su última película, no emitió declaraciones.

Esa es una de sus sorpresas para 2021.

Foto: L’Officiel

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