¿Walter Disney congelado?: el mito tras la muerte del genio

Como el supuesto fallecimiento de Paul McCartney o que Elvis Presley en realidad está vivo, otros de los mitos recurrentes en torno a celebridades de reconocimiento universal involucra al creador del maravilloso mundo de Disney. Tras el deceso del empresario y animador estadounidense, cada vez sonó más fuerte el rumor de su criogenización.



Los fanáticos de la saga Marvel bien saben la historia de Capitán América: el valiente estadounidense Steve Rogers, quien se sacrificó estrellando en la nieve el avión que piloteaba, y que décadas después, fue descongelado en perfecto estado de salud, como si el tiempo no hubiese transcurrido para él.

Caso similar para Philip J. Fry, uno de los protagonistas de la serie animada Futurama -creada por Matt Groening al igual que Los Simpson-. El joven fue a entregar una pizza en la noche de Año Nuevo de 1999, y por error terminó atrapado en una cápsula de criogenización, de la cual fue rescatado mil años después.

Por años, esta historia se transmitió por el boca a boca, pero ya no como el destino de un personaje de ficción, sino de una persona de carne y hueso altamente reconocida: Walt Disney.

Fue unos tres años antes de que comenzaron a circular los primeros rumores de la supuesta muerte de Paul McCartney, y al menos una década antes de que falleciera Elvis Presley.

A comienzos de 1967, apenas dos semanas después del deceso de Walt Disney -15 de diciembre de 1966-, un hombre aseguraba que el magnate del imperio animado fue congelado.

Según detalla el Dr. Howard Markel en su libro Literatim: ensayos sobre las intersecciones entre la medicina y la cultura, fue un reportero del periódico sensacionalista The National Spotlite, quien afirmó que ingresó disfrazado al Hospital St. Joseph en Burbank -ubicado frente a los estudios Disney- y vio a Walt Disney al interior de un cilindro de criogenización.

Un rumor que continuó su propagación dos años después, cuando en 1969 la revista Ici Paris -y luego la estadounidense The National Tattler- conjeturaron que Disney sería descongelado en 1975.

En simultáneo, hubo ex empleados de los parques y estudios Disney que alentaban los rumores, añadiendo que habían visto “un gran freezer”. Más de un libro que recoge la historia de Walt Disney y su imperio, citó a estos trabajadores como “fuentes cercanas”.

El origen de esta idea está en el cáncer al pulmón que le fue diagnosticado en noviembre de 1966, y su pasión por la ciencia ficción. Los millones de dólares en su cuenta bancaria y la fascinación por los adelantos tecnológicos, convencieron a varias personas de que tal excentricidad era posible.

Walt Disney sí era un gran admirador de la ciencia y la tecnología. De hecho, la existencia del centro EPCOT (Experimental Prototype Community of Tomorrow) fue idea suya. Claro que lo imaginó como un lugar de innovación diseñado para mostrar cómo vivirían los humanos en el futuro, y no como la suerte de feria de culturas internacionales que es hoy en día.

Si bien fue en 1962 el académico estadounidense Robert Ettinger, publicó su libro Los prospectos de la inmortalidad, en los que plantea ideas en torno a la criogenización y cómo este proceso permite conservar un cuerpo hasta que los científicos hayan desarrollado una cura que le permita vivir; lo cierto es que no hay evidencia de que Walt Disney haya leído tal texto, o siquiera que haya estado familiarizado con el concepto.

En 1972, su hija Diane, única descendiente biológica del matrimonio con Lillian, dijo: “No hay absolutamente ninguna prueba de que mi padre, Walt Disney, deseaba ser congelado. Dudo que mi padre haya oído hablar alguna vez de la criogenización”.

Walt Disney fue cremado el 17 de diciembre de 1966 y sus cenizas fueron a una urna, la que fue guardada en el mausoleo de la familia Disney en el Cementerio Forrest Lawn en Glendale, California.

Fue una ceremonia privada a la que solo asistieron su esposa Lillian, y sus hijas Diane y Sharon Mae -quien fue adoptada por el matrimonio- junto a sus respectivos maridos e hijos.

Los últimos días de Walt

Además de su pasión por el arte, las caricaturas, los cuentos de hadas y el público infantil; al artista y magnate también lo caracterizaba el hábito de fumar.

Por años, Walt Disney fue ávido consumidor de cigarros. De hecho, a medida que pasaba el tiempo, quienes trabajaban en los parques y estudios Disney, bien sabían que su jefe estaba cerca por la tos seca que desarrolló los últimos años.

Incluso quienes veían el programa Walt Disney’s Wonderful World of Color -transmitido por NBC- enviaron cartas al canal de televisión expresando su preocupación por el aspecto cansado y demacrado que Disney mostraba a través de las cámaras.

Tras el diagnóstico de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica y enfisema, y un daño severo en la columna cervical provocado por una caída desde un caballo al jugar polo; no fue hasta noviembre de 1966 que detectaron un tumor en su pulmón izquierdo.

Si bien el empresario fue sometido a una cirugía el 6 de noviembre para extirpar el tumor, los médicos detectaron que el cáncer se había extendido a los ganglios y otros órganos. Aunque Disney intentó volver a trabajar, la quimioterapia le impidió desempeñarse como antes.

Hacia finales de noviembre del 66′ fue llevado de urgencia al Hospital St. Joseph, donde falleció la mañana del 15 de diciembre del mismo año.

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