Amor y Anarquía: la osada comedia sueca de Netflix que arranca con una pornovenganza

Sofie es una profesional y madre de familia que acepta trabajar como asesora en una pequeña editorial en Estocolmo. Allí conoce a un joven informático que, tras sacar una comprometedora fotografía, da comienzo a un juego de seducción y desafíos que no solo la saca de su zona de confort: también la llevará a descubrirse a sí misma.



Sofie, una mujer en sus cuarenta y tantos, es una solicitada profesional dedicada al área de marketing, esposa de un director de comerciales y madre de dos niños. Al poco tiempo de ser contratada para modernizar una pequeña editorial en Estocolmo, conoce en la oficina a Max, un veinteañero encargado del área informática con quien comienza con el pie izquierdo.

Si bien Sofie tiene una exitosa carrera y una vida personal, en apariencia, perfecta; la realidad es otra: su matrimonio es más cercano a una relación tóxica, de la que escapa frecuentemente masturbándose a escondidas, y su padre se acerca peligrosamente a una vejez senil que pone en jaque su estabilidad familiar.

El intenso trabajo que tiene que hacer para actualizar la editorial, puede ser la distracción ideal para sus problemas personales, y en cierta forma lo es, pero no es sino cuando Max la descubre masturbándose en la oficina que su vida dará un giro en 180º.

Lo que comenzó como una pequeña venganza de Max contra la mujer que ve como una recién llegada con aires de jefa, evoluciona poco a poco en un excitante juego de desafíos que rayan en lo ridículo, a veces incluso perjudicando sus trabajos, pero que deja entrever el deseo existente entre ellos y lo que realmente quieren en sus vidas.

Amor y Anarquía -también disponible como Love & Anarchy- es uno de los más recientes estrenos de Netflix. Una comedia romántica de 8 episodios, de media hora cada uno, de manufactura sueca.

Con Ida Engvoll como Sofie y Björn Mosten como Max, los protagonistas configuran una historia de pasión rebelde y autoconocimiento, que demuestra al espectador que nunca es tarde para encontrar qué es lo que queremos realmente -sin importar la edad ni mucho menos las apariencias-, y que en esta vida no hay que soportar lo que nos hace infelices.

Más allá de los retos y jugarretas adolescentes que Sofie y Max se imponen, Amor y Anarquía también es ingeniosa al reflejar un tema escasamente tratado en las producciones populares, más en el género de la comedia romántica: el menosprecio a los adultos mayores, y la importancia del apoyo de las parejas cuando el o los padres de uno enfrentan problemas de salud.

Con una calificación de 73% de aprobación en Rotten Tomatoes, a tres semanas de su estreno Amor y Anarquía ha sido más bien relegado -injustamente- a los confines del catálogo de Netflix.

A diferencia de las comentadas Emily in Paris, La maldición de Bly Minor, o Gambito de Dama; la producción sueca ha pasado más bien desapercibida entre las joyas del servicio de streaming.

De hecho, entre los pocos medios que la han reseñado figura la crítica de Forbes, la que apunta: “Esta comedia romántica ambientada en el lugar de trabajo es sorprendentemente refrescante por su familiaridad. Lisa Langseth ha creado dos personajes intrigantes en Sofie y Max, ayudados por la fuerte química entre Ida Engvoll y Björn Mosten”.

Luego añade: “Ambos personajes crecen en complejidad y profundidad con cada episodio. No es hasta algunos de los capítulos más tardíos que uno llega a comprender completamente la motivación de Sofie para participar en este juego con un hombre mucho más joven. Sofie parece tener la vida familiar perfecta y ser una mujer segura de sí misma impulsada por su carrera, pero a medida que se desarrollan los episodios y los desafíos se vuelven más atrevidos, su personaje parece deshacerse de la persona que se espera que sea”.

En Decider, en su sección “veelo o ignoralo”, comienza su comentario interpelando al lector: “¿Por qué nos encanta ver a la gente sacudir sus aburridas vidas domésticas en nuestras pantallas de televisión? ¿Estamos aburridos nosotros mismos? ¿O estamos contentos con nuestra situación y simplemente nos encanta ver a la gente correr riesgos y oportunidades?”

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Y continúa: “Amor y Anarquía, una serie de comedia sueca, trata sobre riesgos y oportunidades, ya que dos compañeros de trabajo se desafían entre sí para burlarse de la sociedad en un coqueteo extraño, a veces sexy”.

Si bien el final de Amor y Anarquía quedó “abierto”, Netflix aún no ha confirmado una segunda temporada.

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