Encanto: viaje por la huella musical de Lin-Manuel Miranda

El actor, compositor y letrista vive su mejor momento como parte de la película Encanto, de Disney, rompiendo varios récords y anotando un par de hitos. Podría ingresa al prestigioso club conocido por ganar un Emmy, un Grammy, un Oscar y un Tony en esta temporada de premios. Aquí, parte de su historia.



Aunque todavía no se anuncian las nominaciones a la 94° versión de los premios Oscar, dispuestos a celebrarse en marzo de este año, todos los fans de Broadway están atentos a un aspecto importante: la posibilidad de que una de sus eminencias gane su primera estatuilla.

Lin-Manuel Miranda, actor y compositor de origen puertorriqueño podría formar parte del prestigioso club EGOT -ganadores de un Emmy, Grammy, Oscar y Tony- si es que logra alcanzar el galardón. Encanto, película de Disney en la que participó creando la banda sonora, se perfila para ser una importante nominada en la ceremonia.

Primera composición en español

La película que narra la historia de los Madrigal, familia colombiana que posee dones mágicos, fue estrenada a finales del año pasado, recaudando hasta US$223 millones.

Uno de los principales éxitos de la película se basa esencialmente en su banda sonora, la que cuenta con ocho canciones compuestas por Lin-Manuel Miranda. De acuerdo al medio Los Angeles Times, el soundtrack alcanzó los primeros lugares de las listas Billboard, algo que no ocurría desde 2019, e incluso superó a la recordada Let It Go de Frozen.

Seis canciones de la película lograron desplazar a la reina Adele del primer puesto de las lista 100 de Billboard y estas también se encuentran en las más escuchadas de Spotify. Por ejemplo, We don’t talk about Bruno, una de las más conocidas, tiene más de 100 millones de reproducciones.

Sin embargo, Disney postuló otra canción a la prestigiosa entrega de los Oscar. Dos Oruguitas, interpretada por Sebastián Yatra, es la canción elegida por la productora y, en una entrevista con el medio La Nación, Miranda aseguró que la intención del tema era que se sintiera como una canción de cuna.

“Quería que se sienta como algo que siempre existió, como una historia de dos oruguitas que se están aguantando y no quieren llegar a la próxima etapa de su vida. Me pareció súper romántico porque es exactamente lo que está haciendo esta familia, en donde se aman pero no quieren crecer y llegar al próximo nivel de vida” afirmó.

Esta es la primera vez que el actor compone en español, idioma que habla pero solo a nivel de conversación, lo que conllevó a que escribiera con el diccionario al lado. En otra entrevista, esta vez con el medio Wire, Lin-Manuel definió su proceso creativo como exageradamente lento. “Me hablo a mi mismo, frente a un piano, hasta que se siente real. Así de simple y así de complejo”.

Compositor desde el jardín

El puertorriqueño, que ha compuesto más de 500 canciones a lo largo de su carrera, dio sus primeros pasos en la música cuando era niño. A los siete años asistió a clases de piano y él mismo ha admitido en entrevistas que fue terrible. No le gustaba practicar y prefería improvisar e inventar canciones.

“Ella interpretaba a Tchaikovski y Schubert, y yo, con siete años, algo que llamé Tarantella, que compuse con música y letra… ¡Ni siquiera sabía lo que era una tarantella!”.

Además fue impulsado por sus padres, con quienes escuchaba salsa y obras musicales de Broadway en disco. Así lo llevaron en su cumpleaños, a ver musicales como Rent y El fantasma de la ópera. Sin embargo, afirma que el momento exacto para decidir dedicarse a componer fue a los 9 años cuando vio La Sirenita.

“Cuando Sebastián, el cangrejo, empezó a cantar Bajo del mar fue como una experiencia extracorpórea, yo nunca había visto algo así”.

Su primer musical de hecho, fue escrito a modo de homenaje al barrio en el que creció. Con 19 años escribió el primer borrador de In the heights, historia que narra la historia de un barrio latino en Nueva York que sufre por la crisis económica.

Foto promocional - Cast Original

“Yo aquí crecí, aquí practicaba mi español, salía con mi abuela a hacer compras, veía a la gente bailar en la calle y empecé´a tomar el subway a los siete años para ir a mis clases de piano”, afirmó el actor en una entrevista a Los Angeles Times.

La obra requirió dos años de trabajo -mientras él se desempeñaba como cajero en McDonald ‘s- cinco versiones y casi cien canciones para elegir en la versión final y se estrenó finalmente en 2005 en off Broadway. En 2008 cuando alcanzó el teatro principal fue nominada a 13 premios Tony, de los cuales ganó cuatro.

En 2020 fue adaptada a la pantalla grande y contó con la participación de Rubén Blades y Marc Anthony.

Haciendo historia

Sin embargo, la obra que le dio el vuelco a la vida de Miranda fue Hamilton. El musical, inspirado en la biografía homónima de Ron Chernow que leyó en sus vacaciones en Cancún, revolucionó el mundo musical al contar la historia de Alexander Hamilton, padre de la patria en Estados Unidos, con todo un elenco conformado por afroamericanos, latinos y filipinos.

Por medio del rap, Lin-Manuel Miranda logró formar la obra y batió varios récords. Es el musical más nominado, 16 veces, en la historia y logró 11 premios, entre ellos varios Tony y el Pulitzer al mejor drama. Mike Pence, incluso, la describió como “el sonido de la libertad”.

Su preparación se inició en 2009 cuando Barack Obama invitó al compositor a participar en el evento Saludo a la poesía, música y palabra, celebrado en la Casa Blanca. Ahí Miranda interpretó lo que más adelante se volvió la introducción del musical.

De acuerdo a lo expuesto por él en El País, escribir esa primera canción le tomó un año, al igual que la segunda. Sin la llegada del director Thomas Kail, asegura que no podría haber terminado el musical: “No es casualidad que Hamilton echase a andar solo cuando llegó Thomas. Fue el que ponía las fechas y decía ‘Deja de leer y ponte a escribir’”.

En 2020 la versión para pantalla pequeña se lanzó por medio de Disney+ donde todavía se encuentra disponible

Todavía queda un largo camino para que Dos oruguitas alcance la deseada estatuilla dorada pero, de lograrlo Lin-Manuel Miranda alcanzaría el prestigioso club de los EGOT, del que forman parte tan solo 15 artistas, entre ellos Rita Moreno, Audrey Hepburn y John Legend.

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