Oscuro, vengativo y con una tachuela asesina: la desechada película de Batman con Bill Murray

The Batman se titulaba el guión de 1983 escrito por Tom Mankiewicz. Se trataba de la primera adaptación de la pantalla grande del guardián de Ciudad Gótica, y ya proyectaba algunas líneas de acción; regresar al personaje a sus días más oscuros del cómic y plantear una historia de origen. Además, aparecían algunos villanos clásicos e incluso se presentaba a Robin. Esta es la historia de un filme frustrado, pero que dio algunas pistas de lo que ocurrirá en adaptaciones posteriores.



“Que dios te maldiga, Rupert Thorne!”. Tras exclamar esta frase, loco de furia, Batman toma una tachuela enorme y terriblemente afilada en una banda elástica gigante. La banda se tensa, lanza su munición y atraviesa por completo al mafioso quien cae muerto. A grandes rasgos era la escena cúlmine de The Batman, un guión de 1983 que bien pudo llegar a la pantalla grande y ser la primera película del caballero de la noche. Pero la historia fue diferente.

Hay que remontarse algunos años atrás. El éxito de la adaptación fílmica de Superman de Richard Donner, atrajo a los productores Michael Uslan y Benjamin Melniker, quienes adquirieron los derechos del personaje en octubre de 1979. Ese era el primer paso para la llegada a la pantalla del encapotado.

Uslan y Melniker tenían claro su punto de partida; de ninguna manera querían que el guardián de Ciudad Gótica se pareciera a su versión más cómica y colorinche de los sesentas, con un rollizo Adam West. Deseaban volver a los orígenes, al vigilante oscuro de los cómics, para el que ya había antecedentes en la era de Steve Englehart y Marshall Rogers en Detective Comics.

Tras negociar presupuestos, en 1983 se le encargó a Tom Mankiewicz la redacción de un guión para la película, que se iba a llamar The Batman. El escritor tenía experiencia; de su pluma salieron los guiones para cintas de James Bond como Live and let die y el The Man with the Golden Gun, además de ser incorporado como guionista y consultor creativo en las dos primeras películas de Superman.

Tom Mankiewicz en 2007

El caballero de la noche asciende

Así, Mankiewicz comenzó a trabajar en un guión que era en principio una historia de origen; se hacía cargo de la escena del asesinato de los padres de Bruce Wayne, a manos de Joe Chill, a la salida del cine. El padre, Thomas Wayne, se había postulado para el concejo municipal de Ciudad Gótica, e incluso se da a entender que Chill sabía quién era él (lo llama “Doc”). Tras balear a los padres, deja ir a un Bruce que promete venganza.

Tras consumarse los hechos, el criminal se reúne con su jefe, el Joker, a su vez, contratado por Rupert Thorne, quien deseaba deshacerse de Wayne; era un personaje de los cómics que si bien, no llegó a las adaptaciones cinematográficas, sí inspiró otros e incluso participa en algunos episodios de Batman, la serie animada.

Rupert Thorne
Rupert Thorne, en Batman la serie animada

En cuanto al Joker, se le proyectaba de forma parecida a los cómics (“humano de tez blanca como la tiza, labios rojo rubí y un sorprendente pelo verde”, detalla el guión), y se dijo que había dos nombres considerados para interpretarlo; David Bowie y Jack Nicholson.

Tras la muerte de sus progenitores, el guión desarrolla el proceso de entrenamiento e iniciación del joven Bruce Wayne. Luego lo muestra a sus veintes, cuando ha logrado incrementar la fortuna familiar y se ha labrado la imagen de Playboy con que se presenta de manera pública. Pero en el intertanto, con la ayuda de su mayordomo, Alfred -quien tiene solo apariciones esporádicas- ha preparado sus primeros artilugios para combatir al crimen.

La primera aparición ocurrirá durante una persecución policial. El guión lo detalla así: “De repente: ¡UN SILBATO en el aire! Los dos policías parpadean, chasquean sus cabezas hacia adelante mientras el reflector está enfocado en ¡BATMAN! Visto en su majestuosa totalidad por primera vez. Una figura realmente asombrosa desde su capucha negra hasta sus relucientes botas negras. Su enorme capa oscura ondea siniestramente detrás de él”.

Así comienza la cruzada del caballero de la noche contra el crimen. El guión detalla que el encapotado formará una alianza con el comisionado Gordon, quien en principio pensaba que estaba lidiando contra una pandilla de tipos que usaban el mismo disfraz. Hasta ese momento, solo se mostraba al hombre murciélago de forma rauda, pero solo desde la escena de la persecución se le puede ver en su verdadero aspecto.

Como en casi todas las películas del superhéroe, en este guión Bruce Wayne/Batman, tiene un interés amoroso; se trata de Silver St.Cloud, una asistente de Rupert Thorne, que ya existía en los cómics -aunque con otras caracteristicas- durante el período de Steve Englehart y Marshall Rogers. Ambos intercambian miradas y se conocerán durante una de las regadas fiestas en la mansión de Bruce Wayne. Ello despierta los celos de Thorne.

Silver St.Cloud en su versión cómic

Pero la fiesta será interrumpida por la repentina aparición del Joker. En la ocasión aparecerá con un grupo de matones, amenaza a los presentes y uno de ellos amenaza a Silver, lo que generará la reacción de Bruce en su defensa. Algo así, como la escena de The Dark Kinght (2008), en que el Joker de Heath Ledger irrumpe en la fiesta de recaudación de fondos de Havey Dent y amenaza -para luego lanzar por la ventana- a Rachel Dawes (Maggie Gyllenhaal).

Esa primera película no sólo tenía al Joker y a Rupert Thorne como villanos. También hay una aparición del Pingüino, quien junto a sus pandillas intenta atacar al murciélago. Sin embargo, el guión lo proyectaba muy distinto al interpretado por Danny DeVito, en la era de Tim Burton. “Este es un hombre elegante, vestido con una túnica blanca con un cuello negro, apoyado en sábanas de seda negra contra cuadros a cuadros en blanco y negro”, lo describe el guión.

De allí comienzan algunos enredos en que tanto Thorne como el Joker buscan destruir al caballero oscuro; el payaso anuncia que cada vez que Batman haga una aparición pública, morirá una figura pública importante. La idea es desacreditarlo mediante un impostor que cause desastres, para así potenciar el ascenso de Rupert a la alcaldía de Gotham; algo así como lo que planeaba Max Shreck (Christopher Walken) en su alianza con el Pingüino para Batman Returns (1992).

La irrupción de Robin

El guión también incluía una breve historia de inicio para Robin, el eterno acompañante. Ocurría cuando Bruce Wayne junto a Silver asistía al circo a ver a los Greyson Voladores, una familia de acróbatas cuyo hijo Dick, era parte del show. Entonces aparecía el falso Batman, mientras el Joker liberaba a un halcón entrenado que desequilibra a los padres de Dick, quienes morían al caer desde la altura. Para el muchacho de quince años -a diferencia del veinteañero Chris O ‘Donell, quien lo interpretó en Batman Forever (1995)- el responsable es Batman y jura venganza.

Conmovido por su dolor, Bruce se acerca al chico y lo adopta. Días después, él descubre la Baticueva y se entera que la responsabilidad en la muerte de sus padres no es de Batman, sino del Joker -a diferencia de la película Batman Forever, en que el crimen es atribuido a Harvey Dent/Dos Caras (Tommy Lee Jones)-.

Pero desde ese punto la historia entra en su clímax. El Joker y Rupert Thorne secuestran a Silver y la llevan hasta un museo. Allí llega Batman, pero -dice el guión- el encapotado se atasca en una máquina de escribir gigante, y queda a merced de los villanos. Cuando todo parece perdido, aparece Dick, vestido con su traje de acróbata; se presenta como Robin, el niño maravilla y salva a Batman. Allí comienza una trifulca con onomatopeyas incluidas, tal como la serie de los sesentas.

Pero no todo acaba bien. En un momento, Thorne intenta sacar a Silver y se dispone a atacar a Batman, cuando ella lo llama “Bruce” para advertirle. Ahí el criminal se da cuenta de la identidad del justiciero y ve la oportunidad de liquidarlo y así acabar con sus dos enemigos, que finalmente son la misma persona.

Le dispara, pero en ese momento uno de sus matones empuja a Silver, la expone a la línea de fuego y recibe el impacto de la bala que acaba con su vida. Allí se produce la escena en que el murciélago persigue a Rupert por el museo y acaba con él mediante la mentada tachuela y la banda elástica gigantes. En tanto, el Joker es arrestado por la policía. La película termina con Batman y Robin mirando la Batiseñal en la noche de Ciudad Gótica.

El guión finalmente nunca se llevó a la pantalla, porque fue desechado por los productores. Pero en su momento se especuló con que Mankiewicz había señalado algunas preferencias; quería a Ivan Reitman (Los Cazafantasmas) en la dirección, quien a su vez, deseaba a Bill Murray en el protagónico. En 2014, el mismo actor se refirió a esa posibilidad en charla con David Letterman. “Yo también escuché esa historia -señaló-. De verdad, sí. Dios, hubiera sido un Batman increíble”.

Todo quedó en nada. Finalmente el proyecto pasó a Tim Burton, quien inició la era del encapotado en la gran pantalla, pero con Michael Keaton -por entonces un actor de comedia- en el rol principal. Al menos, mantuvo la idea de llevar al personaje a su origen; a su leyenda como el caballero de la noche.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.