Guía: quién es quién entre los números principales de Lollapalooza Chile

Los headliners del festival que se hará el 17, 18 y 19 de marzo en el Parque Bicentenario de Cerrillos van desde el hip hop y el pop más contemporáneo hasta la neo psicodelia. Revisa aquí cómo llega y qué traen los nombres protagónicos de la cita.



*Drake

Aubrey Drake Graham, nacido en 1986 en Toronto, es de esos artistas que acumula logros y récords oceánicos, con cifras que marean y cortan el aliento. ¿Un ejemplo? En 2017 agrupaba un total de 20 canciones entre los puestos 1 y 89 del ranking Billboard, dejando atrás a Justin Bieber -que había conseguido 17- y hasta a los propios Beatles, que en abril de 1964 sumaban 14.

¿Más? En 2016 logró el cuarto puesto en el ranking Forbes de los cantantes de hip hop con más ganancias del mundo, con una cifra anual de 39 millones de dólares. En 2015 y en 2016 logró consecutivamente el primer puesto como el artista más escuchado de la plataforma Spotify (junto con Rihanna y Justin Bieber).

Un largo camino al éxito que partió a los 15 años, cuando conoció al padre de un amigo de la secundaria que era agente y lo ayudó a iniciarse como actor.

A partir de ahí se hizo conocido por interpretar en una serie canadiense de televisión llamada Degrassi: The Next Generation a un joven afrodescendiente en silla de ruedas en más de cien episodios. Los años siguientes, Drake cambió el rumbo hacia la música. Rápidamente pasó de ser un gran admirador de figuras como Jay Z, Lil Wayne, Nicki Minaj y Kanye West a trabajar con todos ellos.

Ese salto late en su entrega debut, Thank me later (2010), el que cuenta con las colaboraciones de Timbaland, Swizz Beatz, Nicki Minaj, Lil Wayne, The Dream y Kanye West, entre otros.

Ahí también late su fórmula: hip hop de fraseo equilibrado -aunque por instantes verborreico-, de alta producción, en cruce constante con ambientes más pop, donde a momento puede ser tan duro y áspero, como sutil y atmosférico.

Su último trabajo, Honestly, Nevermind, es un ejemplo de esa evolución: un título donde el rap le deja mayor protagonismo a los contornos electrónicos, con ambientes que remiten al house ochentero y al lenguaje que se hablaba en la pista hace cerca de tres décadas.

*Billie Eilish

Una de las artistas ineludibles de los últimos años. ¿Razones? Una estética sin grandilocuencia -maquillaje mínimo, pelo verde, ropa ancha- y una música labrada de forma autodidacta la convirtieron en un símbolo de los años recientes, con una obra que no deja de ser elástica, ambiciosa, saturada de colores estilísticos.

Su debut, , When We All Fall Asleep, Where Do We Go? (2019), arrasó en los premios Grammy de la temporada siguiente, gracias a una propuesta melódica que cruza del indie hasta el pop de trazos minimalistas, todo grabado en casa junto a su hermano, Finneas O’Connell.

Hasta esa ceremonia llegó con 18 años recién cumplidos, lo que incluso le hizo exclamar a Rolling Stone: “Es tan de la Generación Z que hace que los veinteañeros se sientan antiguos”. Por lo demás, también se subrayó su mundo, ese que aparece en las letras de sus tracks: le canta a los antidepresivos y a los trastornos de todo tipo que ha debido enfrentar.

Su siguiente disco, de elocuente título Happier Than Ever, modificó su look, la mostró platinada, con más carácter y un sonido más ampuloso, corroborando su estatus de figura contemporánea.

Después de un fallido debut en 2020 en Chile -cancelado debido a la pandemia-, es su debut en escenarios nacionales, con un espectáculo que hasta ahora ha mostrado 22 temas, repasando sus dos producciones a la fecha.

*Blink - 182

Íconos del punk pop que empezó a dominar los gustos planetarios hacia fines de los 90, esa mezcla entre guitarras afiladas y de alto voltaje, que cruzaban como navajas melodías radiales, inofensivas y juguetonas, hasta salpicadas con ironía y sentido del humor. Blink-182 se hicieron de la fórmula y rotaron por todos lados.

Poco tiempo después de lanzar su primer álbum de estudio en 1995, Cheshire Cat -su primer lanzamiento oficial, ya que antes habían grabado tres demos-, debieron cambiar su nombre de Blink a Blink-182, debido a su coincidencia con un conjunto irlandés de techno.

Tras el primer éxito de Blink-182 con Dude Ranch, de 1997, su segundo álbum de estudio, el guitarrista y cantante Tom DeLonge y el bajista Mark Hoppus decidieron expulsar a su baterista original, Scott Raynor.

Las razones de su despido nunca han sido aclaradas oficialmente por los dos primeros, aunque Raynor aseguró en varias entrevistas que fue culpa de su alcoholismo. Travis Barker, baterista entonces de The Aquabats, reemplazó a Raynor y con él la banda logró acceder al mainstream y al éxito mundial con las superventas de Enema of the State, lanzado en 1999, donde aparecían hits como What’s My Age Again?, All the Small Things y Adam’s Song.

El lanzamiento de su primer álbum en 1995 coincidió con el éxito del resurgimiento del punk rock californiano y del lanzamiento en ese mismo año de discos clásicos del punk de la costa oeste como Dookie, de Green Day; Smash, de The Offspring y Punk in Drublic, de NOFX.

Su paso por Lollapalooza Chile es parte de una gira mundial que marca el retorno de su formación clásica a los escenarios. Es su primera vez por Santiago.

*Tame Impala

Para muchos, una de las agrupaciones más interesantes surgidas en la escena rockera de la última década, responsables de revitalizar la piscodelia, los mundos caleidoscópicos, las voces distorsionadas y esa cultura colorida propia de la segunda mitad de los años 60.

Originarios de Perth, Australia y creados en 2007 por su líder hasta hoy, el carismático cantante y compositor Kevin Parker, su ascenso empezó tres años después con el esencial Innerspeaker, donde dejaban establecidos sus principios estilísticos, su lenguaje de guitarras etéreas y ensoñadas. El trabajo habitualmente aparece entre los 100 mejores de esa década en distintas publicaciones.

Como una fila de piezas de dominó que sorprende a la escena musical, luego fueron cayendo Lonerism (2012), Currents (2015) y su travesía más reciente, The Slow Rush (2020), obra rica en detalles que para gran parte de la crítica significó la madurez total de Parker como creador.

“Es seguro decir que The Slow Rush solo expandirá la audiencia de Tame Impala”, se atrevió a postular The Guardian gracias a un entramado sónico donde también hay pop, beats electrónicos y vestimenta retrofuturista.

Es su quinta vez en el país, luego de presentarse en 2012, 2013, el festival Primavera Fauna 2014 y el mismo Lollapalooza 2016.

*Lil Nas X

Uno de los raperos más exitosos de los últimos años y genuino representante musical de nuestra era. Para comprobarlo: ganó reconocimiento a fines de 2018 con su tema Old town road, el que se hizo viral en TikTok y alcanzó el número 1 en al menos veinte países, entre estos Canadá y Estados Unidos, donde también fue certificado con disco de diamante.

Con 18.4 millones de unidades, fue la segunda canción más vendida del 2019 a nivel global.

En su propuesta hay fraseo melódico, composiciones ricas en arreglos y coros, y encuadres que limitan con el pop e incluso con parajes que por momentos asoman distantes, como la música country.

Todo ello lo demuestra en su debut, Montero (2021), desde donde han emergido hits como Montero (Call me by your name).

Por otro lado, también se ha declarado homosexual, lo que le ha servido para reclamar en torno a la homofobia que aún late fuerte en la escena vinculada al rap y al hip hop.

*Rosalía

Segunda escala de la española en el evento chileno. Ya estuvo en la edición de 2019, con un espectáculo sólido, consagratorio e imponente, aunque esta vez existe una gran diferencia: llega como una artista absolutamente global, de fama planetaria, no sólo remitida a los territorios hispanohablantes.

Tres discos -Los ángeles (2017), El mal querer (2018) y Motomami (2022)- dan cuenta de un fenómeno fulminante, que va del flamenco a lo urbano, de la búsqueda inventiva de géneros diversos a la viralización vía TikTok.

Incluso lo acaba de comprobar en Santiago, en su reciente paso por el Movistar Arena de agosto, donde cada una de sus canciones fue coreadas a altísimo volumen, partiendo por ese inicio letal con Saoko, Candy, Bizcochito y La fama. Su audiencia cayó rendida sin contemplación.

Aunque en el último tiempo lanzó una versión extendida de Motomami, se presume que su show en Lolla 2023 no marcará una diferencia tan abismal con lo exhibido en el recinto de Parque O’Higgins durante esta temporada.

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