Culto

Christián Henríquez y la segunda vida de Ruperto: “Hoy es un personaje icónico”

El comediante repasa con Culto sus 20 años de carrera, desde el inesperado salto de Ruperto del circo a la TV, recuerda su vínculo con Kike Morandé, explica por qué decidió permanecer en Chilevisión y adelanta las claves de su próximo programa propio.

Fue la insistencia la que hizo que Christián Henríquez, pasara desde el espacio del circo Modelo, a la televisión. Todo sucedió cuando los productores de Morandé con Compañía lo fueron a ver a una función para un circo que levantó una conocida cadena de supermercados.

En esa función, Henríquez hacía el personaje de Ruperto, un borrachito algo ingenuo. “El personaje tuvo mucho éxito y no sé como, pero me fueron a ver los productores del Morandé. Les gustó lo que yo hice, se acerca el productor, obviamente con permiso de los dueños del circo, y me preguntaron si me interesaba trabajar en televisión".

En ese momento, Henríquez tuvo sus dudas. Eran los primeros años 2000 y Morándé con Compañía dominaba las noches por su mezcla de humor adulto y números de comedia inspirados en el género revista, con modelos y mucha piel.

“En ese entonces yo no tenía en mi mente el hacer televisión y todo lo que conlleva todo ese cuento, porque yo sentía que no encajaba en ese mundo -recuerda-. Porque aparte que en ese tiempo también la televisión era otra, era un humor más fuerte, más agresivo. Y el personaje, es como bien blanquito”.

Christián Henríquez

Los productores de Morandé no claudicaron. Días después, le pidieron grabar su rutina y luego, llegaron con una invitación de Kike Morandé para ver el programa en vivo. “La verdad que lo encontré bien entretenido. Y en eso quedamos. Me fui de nuevo, seguí con la temporada con el circo, terminé la temporada y me vuelven a llamar para decirme si ya quería grabar un programa. Entonces yo recuerdo que lo hablé con mi mujer, Carolina, y ella me dijo que fuera”.

Conscientes de las aprensiones iniciales, a Henríquez le propusieron grabar su participación, por entonces el programa iba en vivo. Era octubre de 2005 y al comediante le cambió su vida para siempre. “Viajé, me acuerdo que llegué a Chilefilms, ahí se grababa el programa, y me hicieron grabar. Hice a rutina que yo hacía en el circo, la adaptamos un poco...y fue un éxito al tiro, fue algo explosivo, le gustó a la gente, le gustó a los directores, productores, al público sobre todo. Y de ahí no salí más”.

Desde entonces, Henríquez se ha vuelto un nombre ineludible en la televisión, gracias a varios personajes. El más conocido es Ruperto, un personaje que originalmente hacía su primo, Patricio Henríquez, en el circo, pero debido a un accidente no pudo continuar. “Era tan potente ese acto del borrachito que el dueño del circo se acerca y me pregunta si yo me atrevía a reemplazarlo -recuerda-. Yo tenía la materia prima porque yo era payaso y trapecista, lo veía siempre a él cómo lo hacía. Entonces le dije que lo podía hacer, pero que lo iba a hacer a mi manera, a mi estilo, para que no fuera igual”.

“Ya de aquí a muy corto plazo vamos a comenzar a grabar el programa propio. Y esperamos que antes de fin de año, ya lo lancemos al aire”.

Christián Henríquez

Una vez en Morandé, inicialmente lo contrataron por un mes, pero tras un par de semanas, lo llamaron a la oficina para extenderlo al año completo. “Y ahí empiezan a sacarme trote; aparece la Rupertina, aparece el Maikel Pérez Jackson, Luis Migel, hice un gitano que se llamaba Melolailo, hice una parodia de Lindorfo, Sebastián Jiménez, que se llamaba Chantolfo. Y después aparece otro golpe muy fuerte que fue Pablo Escobar, el Patrón del Pan”.

-No venías del mundo de la televisión. ¿Qué fue lo que te resultó más complejo de asimilar de este nuevo mundo que se te abría?

Me costó bastante porque al comienzo, los primeros años. Me costaba entender o aceptar las críticas, pero ya después lo asimilé; como al tercer, cuarto año ya me di cuenta que el mundo de la tele funcionaba así. Y bueno, también dentro de todo era cuestión de tiempo para ganarse un piso, un respeto de los pares, de los colegas, y darse cuenta de lo que uno estaba haciendo era muy profesional. Y eso me ayudó mucho a crecer; yo soy muy disciplinado, muy responsable con lo que yo hago, con mi horario, con todo. Eso también va de la mano con lo que he logrado hasta hoy.

-¿Consideras a Kike Morandé como una suerte de mentor para tí en la TV?

Mira, siempre tuve a mi productor, Esteban Arancibia, con él he hecho todos los personajes prácticamente, pero Kike Morandé sin duda es como un padre en la televisión para mí. Yo lo quiero mucho, lo respeto bastante, es un tipo demasiado sabio y extremadamente buena persona. Y por supuesto siempre él me aconsejaba y él estaba muy contento, hasta el día de hoy él está muy contento con mis logros. Yo tengo la mejor opinión sobre Kike Morandé, porque es un tipo que siempre está preocupado de su gente, siempre está preguntando qué necesita, qué le falta, que cualquier cosa está presto a ayudarte. Y la verdad que es un tipazo, extraordinario. Por algo está donde está también.

-Hoy estás con Ruperto y otros personajes en el Club de la Comedia. ¿Cuán diferente es para ti hacer a Ruperto hoy, comparado con los inicios?

Si tú revisas los videos para atrás, cuando recién entró, Ruperto era un borrachito, pero en calidad de bulto prácticamente. Hoy día, Ruperto ya es un personaje icónico. Ya prácticamente es como una caricatura. Pero sí, hemos crecido bastante en el tema del libreto. Yo soy mucho de la improvisación. Tengo muy claro que tengo un libreto, pero dentro del libreto hay mucho de la improvisación mía también. Porque el personaje me lo permite. Obviamente respetando los pies para poder entregárselo al compañero. Antes tenía que decir a la pata todo lo que me decía el libreto, lo tenía que decir. Hoy en día no, hoy me pongo a jugar, lo domino a la perfección el personaje y eso me permite también hacer cosas que a la gente le gusta mucho.

Christián Henríquez

-En el Club haces el “Leit de Ruperto”. ¿Cómo se prepara ese segmento?

Yo ensayo con los invitados, y en el ensayo yo les digo mis locuras, les digo, mira, aquí yo me voy a salir, yo voy a decir tal estupidez, y les pido que me esperen un poco de lo que yo hago, y después retomo y te entrego el texto como tiene que ser. Y aparte que todos los invitados que van al programa, les encanta el personaje, les gusta la entrevista de Ruperto. Ha habido algo súper extraño; hay invitados que llaman al programa para decir que les gustaría ir...pero a la entrevista con Ruperto.

-En El Club compartes con gente más joven, Claudio Michaux, estuvo Diego Urrutia, más ligados al stand up comedy. ¿Cómo fue compartir con gente que venía de otros mundos, de otras experiencias?

Claro, es distinto, pero fíjate tú que yo soy de esas personas que no tengo mucho problema en adaptarme. Yo me adapté rápidamente al formato. Ahora, es cierto que a mí me pedían lo que yo sabía hacer y no hacer cosas que no estaban dentro de mí. Entonces, en ese sentido, yo me quedé súper tranquilo.

“Sentía que todavía podía hacer más cosas y me ofrecen este programa, que es un programa propio y me encantó en demasía. Lo comenté con mi familia y sentí que era el momento de seguir con mi carrera en paralelo al Kike”.

Cristián Henríquez

-Con el Club, CHV vuelve a programar espacios de humor, pero también hay en Mega, lo hubo hace poco en Canal 13. ¿Cómo ves este momento del humor en la TV?

Yo lo encuentro extraordinario, la verdad, porque hubo un tiempo que no había humor. Estábamos viviendo en un país amargado, prácticamente. Había esa necesidad de volver a reír, de volver a sonreír. Aparte que para mí, la comedia es una sanación mental, es algo muy importante para la salud. Y me puse muy contento cuando el programa Detrás del Muro vuelve a la televisión en CHV. Primero en la Teletón y fue un exitazo. Lamentablemente yo no pude estar ahí por temas de trabajo, pero me puse muy contento porque yo tenía mucha fe de que después de eso podría volver el programa. Y así fue, lo hizo en Chilevisión, que nos abrió las puertas, y volvimos a marcar como en antaño. La gente lo recibió de una manera increíble, fue genial.

CHV se portó un 10 con nosotros, nos trató muy bien, nos arropó. La verdad, es que fue un renacer increíble del programa. Bueno, y era un espacio absolutamente probado y muy probado donde cayera y así lo demostramos nosotros. Entonces me pone muy contento. Y después que se hayan abierto más puertas para poder seguir haciendo humor en otros canales, ya sea en Canal 13, y en este caso nosotros acá en CHV con el Club de la Comedia, creo que está perfecto porque se necesita reír

-El hecho de que CHV se haya portado “un 10″, ¿fue clave en tu decisión de quedarte ahí y no irte a Mega con El Muro?

Sí, bueno, cuando se escucha este rumor de pasillo de que podíamos, que el programa se podía ir a otro canal, yo fui el primero, el primero del elenco que di a conocer mi punto de vista al Kike. Le dije que me encantaría que nos pudiésemos quedar en CHV un año más, para cerrar un ciclo, porque yo sentí que el canal a nosotros nos dio una oportunidad y nos abrió las puertas para volver. Y yo quería quedarme, la verdad, quería quedarme, pero con el correr de las semanas y los meses empezó a tomar más fuerza de que el programa se iba para otro lado. Y yo tomé la decisión de volver a conversar con el Kike y decirle que si había una opción de poder quedarme yo acá, le dije yo que me gustaría pensarlo porque me sentía muy bien en el canal. Yo nunca me sentí tan bien en un canal de televisión, por el trato que nos daban. Y cuando se confirmó que el programa se iba a Mega, me llaman, me ofrecen quedarme y también me ofrecen un proyecto propio. Y eso me encantó.

Yo también estaba buscando, sentía que todavía podía hacer más cosas y me ofrecen este programa, que es un programa propio y me encantó en demasía. Lo comenté con mi familia y sentí que era el momento de seguir con mi carrera en paralelo al Kike. Tomé la decisión y no me arrepiento porque creo que fue la mejor decisión que pude haber tomado. Me quedé porque iba a tener dos proyectos, uno que era un late con Julio César Rodríguez, el que lamentablemente no se pudo hacer porque se fue y ahí me piden participar en el Club, y también mi programa propio, el programa de Ruperto. Y bueno, El Muro se fue a Mega y sigue brillando como siempre y lo va a seguir haciendo porque la verdad que ellos son un tremendo equipo.

-¿Cómo viene el programa propio? ¿Cuándo se estrena?

La verdad que todo esto se atrasó un poco por el tema que todos ya saben, por el tema de cambio de jefe del canal, que se fue Julio César. Entonces esto atrasó un poco todo ese cuento, pero te puedo decir con mucho orgullo, que vamos viento en popa. Ya de aquí a muy corto plazo vamos a comenzar a grabar el programa. Y esperamos que antes de fin de año, ya lo lancemos al aire. Obviamente, el personaje principal es Ruperto, pero esporádicamente van a ir apareciendo personajes que tengo que estar haciendo dentro de ese programa.

-En El Club has tenido la chance también de compartir con tu hija, Antonella -quien es participante de Fiebre de Baile-. ¿Cómo te resultó esa experiencia?¿tenías alguna aprensión?

Mira, al comienzo fue muy difícil para mí porque yo soy súper aprensivo con mis cachorros, no me gusta exponerlos demasiado, pero Antonella nació para brillar. Ella de chiquitita siempre fue artista, a los 6 años ya se vestía sola, se maquillaba sola, salía al escenario a cantar con el circo, entonces ella siempre tuvo como esa pasta de artista. Le aparece esta oportunidad de entrar a la televisión en Fiebre de Baile y yo tenía miedo, yo no quería, yo hablé con ella, le dije que es muy complicada la exposición, tenía que prepararse para el tema de las críticas, que en un momento iba a sentir que tocaba el cielo, pero en otro también podía sentir que tocaba el infierno. Entonces, tenía que estar preparada. Con mi experiencia la preparé bastante, bastante. Y afortunadamente le ha ido muy bien en el baile y después incursionó conmigo en la comedia. Y eso también parte porque ella se lo ha ganado.

Ahora, la invitación al sketch, la propuesta siempre la hace el director, no la hacemos nosotros. Y a mí me sorprendió cuando un día me dice: Cristian, quiero que venga la Antonella para que haga un sketch con la Rupertina. Y yo nuevamente me compliqué un poco, le dije: chuta, ¿no será muy luego?, pero él me dice que podría funcionar muy bien el padre e hija, todo eso. Y la verdad que lo hicimos y fue así, la verdad que fue así. La recepción del público fue increíble. Y claro, la Antonella es muy comediante fuera de la pantalla, es muy chistosa. Ella también hace voces, hace muy bien a los colombianos, lo imita perfecto. Entonces tiene como esa chispeza, como se dice, de la comedia. Yo soy un papá chocho, estoy orgulloso de Antonella porque creo que lo ha hecho bastante bien y está recién comenzando, es un camino largo que le gusta y pretende continuar.

Lee también:

Más sobre:Cristián HenríquezRupertoKike MorandéMorandé con CompañíaEl Club de la ComediaCHVAntonella HenríquezTelevisiónMagazineMagazine Culto

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE