Culto

John Lennon, Eric Clapton, cocaína y un avión: la historia del caótico regreso de un Beatle a los escenarios

En septiembre de 1969, Lennon aceptó casi a último minuto tocar en un festival de rock and roll en Toronto. El único ensayo ocurrió durante el vuelo, la banda apenas se conocía y el músico llegó al escenario tras consumir cocaína. Esa noche nació la Plastic Ono Band y se registró el disco Live Peace in Toronto 1969.

En algún punto, el promotor John Brower pensó en cancelar el festival que estaba trabajando. Su idea era reunir a los pioneros del rock and roll, las leyendas de los 50 en un solo gran evento, pero la venta de entradas marchaba muy lenta.

A pesar de tener poco más de 20 años, Brower tenía algo de experiencia organizando conciertos. En el verano boreal del 69′ logró levantar el primer gran festival pop en Toronto que tuvo en el cartel a Sly and the Family Stone, The Band y Blood, Sweat & Tears y a Chuck Berry, quien pese a rozar los 40 años, fue una de las estrellas de la noche. Así surgió la idea de hacer un festival de Rock & Roll Revival.

Entusiasta, Brower movió fondos entre familias de amigos. Pero no contó con que para entonces, Little Richard, Bo Diddley, Jerry Lee Lewis y Gene Vincent ya no estaban en su momento y apenas podían llenar un club. Desesperado, se jugó por fichar a The Doors, pagándoles US$25.000. Pero el grupo estaba en un mal momento tras el arresto por exhibicionismo de Jim Morrison por lo que las ventas de entradas apenas subieron.

Brower se acercó a pedir ayuda al productor Kim Fowley, quien ya tenía un nombre trabajando en Los Angeles. Y aunque probaron algunas fórmulas la venta no despegó. Rondó por un momento la decisión de cancelar pero fue entonces que Fowley le propuso a Brower una idea que sonaba descabellada ¿y si llamaban a John Lennon?

Los Beatles habían tocado con algunas de esas leyendas de los 50 en sus días de Hamburgo y aunque ya no tocaban en vivo. Por entonces, Lennon deseaba despegarse de la sombra de los Beatles y tenía ganas de volver a tocar en vivo; la experiencia de grabar en vivo los promos de Hey Jude y Revolution le había recordado lo mucho que lo disfrutaba.

Brower llamó a Lennon, en principio para tantearlo como presentador, pero el músico se entusiasmó y vio una oportunidad para armar su propia banda; llamó a su viejo amigo de los días de Hamburgo, el bajista Klaus Voorman y al baterista Alan White.

Lennon buscó en su agenda el número de Eric Clapton. Tardó en cerrarlo, pero lo logró sumar. Así, junto a Yoko Ono ofreció una rueda de prensa en Heathrow para anunciar su presentación en el Toronto Rock and Roll Revival. Las entradas, por fin, se agotaron, aunque nadie sabía muy bien qué esperar. Lennon tampoco.

La premura fue tal que el único ensayo se hizo arriba del avión, acomodando las guitarras como podían entre los asientos. A tono con el cartel del show, prepararon un set con viejos estandards de rock and roll, en su mayoría parte del set de directo de los Beatles en sus primeros años, por lo que Lennon los conocía bien.

Una vez en el Festival, Brower pensó que lo mejor era que Lennon cerrara el evento, pero este estaba muy nervioso ante la expectativa de enfrentarse en solitario al público. “Little Richard exigió cerrar el evento, proclamando “¡Yo soy el rey!”, detalló el productor a The Guardian años después.

A Lennon la situación la tenía mal. Los nervios lo consumían y estaba preocupado de dar un buen show. Entonces le pidió a Brower que le consiguiera cocaína. “Era lo más puro posible. Así que, sin duda, John estaba bastante colocado”, recordó al mismo diario inglés.

En esos años, Lennon pasaba por una espiral de adicción. De hecho, admitió que en ese concierto estaba colocado. “Estábamos llenos de basura también. Vomité durante horas hasta que salí al escenario”, le dijo a Jann Wenner en 1970.

Ya hacia la noche del 13 de septiembre, la Plastic Ono Band, con Lennon y Yoko Ono al frente, salió a escena ante el aplauso del público. Para la mayoría del público era la chance única de ver a un Beatle en directo. “Ok, vamos a hacer unos números que todos ustedes conocen, nunca hemos tocado juntos antes”, dijo al empezar. Y de inmediato arrancaron con un clásico, Blue Suede Shoes de Carl Perkins. Siguieron con Money y Dizzy Miss Lizzy.

Lennon, quien solía olvidar las letras de las canciones de los Beatles en los shows, improvisó mucho de lo que cantó. “Lo ridículo fue que no me sabía ninguna de las letras. Cuando tocamos Money y Dizzy Miss Lizzy, simplemente inventé las palabras sobre la marcha”, contó tiempo después. “La banda estaba tocando como loca detrás de mí. Yoko subió al escenario con nosotros, pero no iba a hacer su parte hasta que hubiéramos tocado nuestras cinco canciones. Luego, después de Money, hubo una pausa, y me giré hacia Eric y le dije ‘¿Qué sigue?’ Él solo se encogió de hombros, así que grité ‘¡Vamos!’ y empecé con otra cosa”.

Continuaron con Yer Blues, un tema Beatle original del White Album que Lennon y Clapton ya habían tocado juntos en el Rolling Stone Rock & Roll Circus. “Tocamos Yer Blues porque ya la había tocado con Eric antes. Nos dejó boquiabiertos”, recordó el mismo músico.

A continuación, la banda sorprendió con dos temas solistas de Lennon. Toda una revelación pues hasta entonces no eran demasiado conocidas a nivel público las diferencias que consumían a The Beatles -el quiebre se anunció recién en abril de 1970-. Así, ocurrió el debut en vivo de Cold Turkey, un rockero y ácido tema sobre el síndrome de abstinencia que tomó por sorpresa al público. Fue publicada poco después, en octubre de ese año, aunque la versión de estudio tenía algunos cambios respecto a la que se escuchó esa noche. “Esta es la última canción que John escribió”, presentó Yoko.

“Tocamos una canción llamada Cold Turkey que nunca habíamos tocado antes y les encantó“, recordó Lennon. Pero Brower tenía un recuerdo distinto. ”No fue una actuación con la que el público conectara musicalmente", dijo a The Guardian. “Fue simplemente la admiración y el asombro de tener a un Beatle allí”.

También sonó una versión de Give Peace a Chance, la canción de protesta de Lennon a la que, como no, le cambió la letra en el escenario. “Fue simplemente increíble. Estaba inventando las palabras sobre la marcha. No tenía ni idea”, recordó.

El show cerró con dos números experimentales, Don’t Worry Kyoko (Mummy’s Only Looking for Her Hand in the Snow) y John John (Let’s Hope for Peace). Dos cortes que tuvieron a Yoko en la voz, interpretando en su estilo vocal, muy suelto, mientras la banda desplegaba riffs muy saturados y sonidos de retroalimentación desde los amplificadores. “Yoko hizo un número que era mitad rock y mitad locura”, resumió Lennon.

La actuación fue grabada y puesta a la venta como el disco en vivo Live Peace in Toronto 1969. En general, su sonido crudo logró buena aceptación en un momento en que el rock vivía su primera gran ola revisionista. En las páginas de Rolling Stone, el célebre Greil Marcus lo alabó. “La voz de John es aterradora y la guitarra de Clapton es absolutamente feroz”, escribió. Quienes siempre hayan querido escuchar a Clapton tocar rock and roll de excelente calidad encontrarán lo que buscan en este disco”.

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