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Adam Sandler y Happy Gilmore: la historia real de cómo se gestó un clásico del cine

En el marco de los 60 años de Adam Sandler este 9 de septiembre, describimos cómo un amigo de la infancia y un potente tiro de hockey inspiraron su personaje más icónico, y qué motivó su regreso casi tres décadas después.

Cuando lo vio, al joven Adam Sandler, entonces un muchacho de 12 años, le llamó la atención. Era lo que más fascinante que había visto en un campo de golf, al que lo llevaba su padre, Stanley, para que lo acompañara. Pero el golf aburría sobremanera al adolescente Adam. Entonces el padre tuvo una idea: si Adam no disfrutaba tanto de la actividad, quizás podía convidar a un amigo suyo. Así lo hicieron. Ese amigo era Kyle McDonough.

McDonough era el clásico compañero de curso que destaca en los deportes. Ante todo, era un jugador de hockey. No había jugado golf antes. Pero cuando tomó un palo y golpeó la pelota, ocurrió algo que quedó grabado en la memoria de Sandler: la pelota salió disparada mucho más lejos de lo que cualquiera esperaba.

“Nunca había jugado antes, pero le estaba pegando a la pelota muy lejos”, recordó años después en una entrevista. Mucho tiempo después, cuando Sandler ya había comenzado a hacer comedia y compartía departamento en Nueva York con Tim Herlihy, aquella escena regresó.“¿No sería divertido un golfista con mentalidad de jugador de hockey?”, le planteó a Herlihy.

La pregunta terminó convirtiéndose en una película. Y la película terminó convirtiéndose en una parte inseparable de Adam Sandler, acaso el filme y personaje más famoso de su carrera: Happy Gilmore.

Dirigida por Dennis Dugan, cuenta la historia de Happy Gilmore, un frustrado jugador de hockey sobre hielo que sin embargo domina un poderoso golpe. Ello lo hace creer que le podría ir bien en el golf, sobre todo pensando en hacer una carrera que le permita ganar el dinero suficiente para salvar la casa de su abuela (Frances Bay) del embargo por no pago de impuestos. Y como todo héroe tiene su rival, este es Shooter McGavin (Christopher McDonald) quien ve a Gilmore como una amenaza, e intenta impedir que este gane a como de lugar.

Para Sandler, que entonces no llegaba a los 30 y aún no había fundado Happy Madison Productions ni tenía esposa ni hijos, el personaje representó el despegue definitivo después de Billy Madison y su paso por Saturday Night Live. Happy era un desvalido agresivo y tierno a la vez, un adulto con alma de niño que se sobreponía a las circunstancias a base de golpes potentes y un temperamento volcánico. Ese rol consolidó su estilo de comedia física y de personajes exagerados que dominaría la siguiente década.

El verdadero McDonough fue un destacado jugador de hockey, llegó al nivel profesional y desarrolló una carrera en Europa. También terminó trabajando como profesor. No tenía la personalidad explosiva del personaje de Sandler, ni su tendencia a insultar rivales, romper reglas o desafiar a todo el mundo.

Lo que sí tenía era aquel golpe. “Happy Gilmore está muy basado en mí”, explicó McDonough años después. “Su padre nos llevaba a jugar golf y yo podía golpear la pelota más lejos que ellos, así que pensaron que era por el hockey”.

Estrenada en 1996, con un presupuesto de 12 millones de dólares, la cinta recaudó más de 41 millones y se convirtió en un fenómeno de culto, especialmente entre los aficionados al golf y a la comedia de los años noventa. El elenco incluía al mencionado Christopher McDonald, Julie Bowen como Virginia Venit, Carl Weathers como el mentor Chubbs Peterson y cameos memorables de Bob Barker y otros.

“Ahora soy un señor mayor”

Y como suele suceder en Hollywood, no hay película exitosa que no tenga una segunda parte. Pero por casi 30 años, Sandler se resistió a una secuela. En múltiples entrevistas ha insistido en que nunca pensó en volver. “Ni siquiera creo que hubiéramos pensado alguna vez en hacer una secuela. Si alguien nos lo planteaba, nuestra respuesta era: ‘No vamos a hacer eso’”, declaró en comentarios recogidos por Associated Press. ”No hubo un momento en el que de repente dijéramos: “¡Ajá, hagámoslo!”. Simplemente sucedió”.

El regreso, según explicó, surgió de conversaciones con Herlihy en los últimos años: la idea de un Happy “down and out”, que no había vivido una vida de leyenda permanente, sino que la vida le había golpeado y volvía a luchar. “De alguna manera conectaba con nuestras vidas, con nuestra edad y con el deseo de hacer una comedia pura y dura”, añadió.

Happy Gilmore 2. (L to R) Benito Antonio Martínez Ocasio as Oscar Mejias and Adam Sandler as Happy Gilmore in Happy Gilmore 2. Cr. Scott Yamano/Netflix © 2025. Scott Yamano/Netflix

En la antesala del estreno de Happy Gilmore 2 en Netflix, Sandler profundizó en el significado del personaje durante una conversación con Culto. “Sabíamos que la película tenía que tener amor y que debía estar Shooter McGavin. Ese fue el comienzo de todo”, señaló, destacando la importancia de reunir a Julie Bowen y Christopher McDonald. Sobre la evolución del personaje, ahora un hombre mayor con familia, explicó: “Queríamos asegurarnos de que Happy tuviera un sentido de propósito y que no estuviera en la cima. Necesitábamos que empezara en un lugar del que quisiera salir. Así que esa fue la idea desde el principio. [...] También nos dimos cuenta de que mi personaje soy yo, y ahora soy un señor mayor”. Y sobre el futuro del rol, fue claro: “Happy Gilmore no vivirá para siempre”.

Más adelante subrayó el enfoque respetuoso: “Creo que lo único en lo que pensamos fue en ser respetuosos con la última (cinta). Para quienes les gustó, incluimos algunos aspectos que conectaban las dos películas y simplemente queríamos hacerla lo más divertida posible”.

La secuela, estrenada en julio de 2025, muestra a un Happy que ha ampliado su vitrina de trofeos y criado una familia numerosa, pero que enfrenta un giro que lo deja a la deriva. El rodaje estuvo marcado por la familia real de Sandler: su hija Sunny interpreta a la única hija mujer del protagonista, y el propio actor ha reiterado su deseo de incluir a los suyos. “Siempre quiero tener a la familia cerca, y si tiene sentido para la película, encontramos la manera de incluirlos”, confesó a Entertainment Tonight.

Happy Gilmore 2. (L to R) Christopher McDonald as Shooter McGavin and Adam Sandler as Happy Gilmore in Happy Gilmore 2. Cr. Scott Yamano/Netflix © 2024. Scott Yamano/Netflix

El proyecto también debió reescribirse tras la muerte de Carl Weathers en 2024. “Tuvimos un cambio doloroso. Carl tuvo un papel fundamental. Hablaba con él y estábamos emocionados, pero luego falleció. Tuvimos que reescribir mucho, incluso la historia”, explicó Sandler. Aun así, la película incluye homenajes a Chubbs.

En otra reflexión, el actor enfatizó el deseo de retratar a una persona real: “Queríamos contar la historia de una persona real y lo que sucede incluso cuando estás en la cima”. El nuevo Happy ya no se mueve solo por la ira, sino por el amor paternal y la necesidad de encontrar un propósito, algo que conecta con la etapa vital de Sandler a sus casi 60 años.

El impacto cultural de Happy Gilmore trasciendió la pantalla. El personaje inspiró a un golfista adolescente real llamado Landon, que adoptó el apodo “Happy” desde niño y recibió un saludo público de Sandler cuando se comprometió con la universidad: “Go get em Happy. Pulling for you” (“Ve por ellos, Happy. Hinchando por ti”), escribió el actor en redes. El swing característico —esa carrera previa al golpe— se volvió un gesto icónico que aficionados al golf intentan imitar en campos de todo el mundo.

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