“¡Lleva una cámara!”: la íntima y divertida complicidad entre John Lennon y Elton John en Nueva York
Risas, grabaciones veloces y una apuesta que obligó al exbeatle a vencer su pánico escénico. Un repaso por la amistad que convirtió a Sir Elton -que hoy cumple 79 años- en el padrino de Sean Lennon.
Dos ingleses en Nueva York, dos músicos, dos amigos. Así se podría resumir la manera en que John Lennon y Elton John acabaron coincidiendo en Estados Unidos, a mediados de la década de 1970. “Conocí a Lennon cuando acababa de salir de su fase de locura y había entrado en su periodo de las risas. Él cantaba mis canciones y yo tocaba las suyas”, contó a Vanity Fair en 2025 el hombre de Rocket man.
De alguna manera, ambos siendo extranjeros en Estados Unidos congeniaron muy bien, no solo porque eran casi de la misma edad (Lennon era 7 años mayor), sino porque se hicieron compañeros de farra. Así lo relató Elton John en la citada entrevista a Vanity Fair. “¡Nos reíamos tanto! Él, Rod Stewart y Freddie Mercury son las personas con las que más me reí“. De hecho, Sir Elton se dio tiempo para recordar una anécdota junto con el exbeatle.
Un día, mientras él y Lennon alojaban en un hotel de Nueva York, alguien llamó a la puerta. “Tardé unos diez minutos en llegar hasta la puerta y mirar por la mirilla. Entonces le susurré a John: ‘¡Es Andy Warhol!’”.
Cualquiera hubiese abierto la puerta de inmediato al padre del Pop Art, pero Lennon lo disuadió. Recordando sus sufridos años dentro del huracán de la Beatlemanía, le dijo: “¡Siempre lleva una maldita cámara encima! No hay nada privado cuando Andy está cerca”.
En esa bisagra de 1973 y 1974, Lennon pasaba por un momento muy particular de su vida. Recapitulando: eran los días de su frenético período del “lost weekend”, una etapa de 18 meses entre 1973 y 1975, en que Lennon, deprimido, se alejó de Yoko Ono, básicamente para irse de juega y montar lamentables escenas totalmente ebrio junto a músicos como Harry Nilsson y Ringo Starr.
Pero tras la resaca, Lennon se ponía a trabajar. Así, en ese período de tiempo publicó los álbumes Mind Games (1973), Walls and Bridges (1974) y Rock ‘n’ Roll (1975). Fue en el segundo cuando John decidió convidar al estudio a su nuevo amigo.
Para ese 1974, Elton John ya era una estrella de la música. Había tenido álbumes número 1 como Honky Château (1972), Don’t Shoot Me, I’m Only the Piano Player (1973), o el clásico Goodbye Yellow Brick Road (1973) y con ellos se había anotado hits como Rocket Man (I Think It´s Going to Be a Long, Long Time), Daniel, Crocodile Rock, Bennie and the Jets, Goodbye Yellow Brick Road, Saturday Night’s Alright for Fighting. Por esos años, el pianista era una máquina de éxitos.
Por ello, no es de extrañar que Lennon haya convidado a su exitoso colega a grabar con él. Elton John tocaría piano y haría coros en su canción Whatever Gets You Thru the Night. Una vez que Lennon le mostró a Elton las maquetas de su nueva canción, fijaron un encuentro en el estudio. Probaron algunas versiones preliminares -hay una disponible en el Anthology de Lennon-, pero en poco tiempo ambos músicos acabaron el trabajo.
“John produjo el disco y trabajó a toda velocidad. Todo el mundo cree que John era un tipo se tiraba años experimentando en el estudio, por lo que hizo en Sgt. Pepper’s y Strawberry Fields Forever, pero era rápido y se aburría con facilidad, que era lo que me pasaba también a mí”, señala Elton en su autobiografía Yo Elton John (2019, Reservoir Books).
Elton John lo pasó en grande durante la grabación del tema, mal que mal, Lennon era uno de sus ídolos y cantar junto a un exbeatle debió parecerle cumplir un sueño. Entonces, lleno de confianza como se encontraba en aquellos días, le dijo a Lennon que el tema se iría directo al número 1. Lennon rió socarronamente, como solista no había conseguido tal honor. Pero Elton John estaba tan convencido que le hizo una apuesta: si la canción efectivamente alcanzaba la cima, debería subirse a cantarla con él en su gran concierto del Día de Acción de Gracias en Nueva York. Lennon, pensando en que no tendría que hacerlo, aceptó.
Pero ocurrió nomás, y Whatever Gets You Thru the Night alcanzó efectivamente el número 1. Cuando ello pasó, Elton le recordó a Lennon que debía cumplir lo pactado. El exbeatle, viéndose perdido, debió resignarse y aceptarlo. Así, el 28 de noviembre de 1974, un nervioso Lennon se presentó en escena para acompañar a Elton John.
Por supuesto, ambos interpretaron la canción que acababa de llegar a la cima. Luego, se lanzaron con una versión del Lucy in the sky with diamonds, el tema que Lennon compuso para el álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1967) en base a un dibujo de su hijo Julian. De hecho, Elton John había registrado su propia versión del tema. Para cerrar, tocaron un tema que Lennon presentó como ”una vieja canción de una antigua novia, que se llama Paul”. Se refería a la frenética I Saw Her Standing There, que Paul McCartney compuso para el álbum Please Please Me (1963).
Pero esa noche Elton John no se conformó solo con tocar junto a su amigo, también hizo de “celestino” para Lennon, pues en las primeras filas del show reservó un asiento para Yoko Ono. Esa noche, tras bastidores, Lennon y Ono se reencontraron. Se sentaron, se cogieron de las manos y charlaron largo rato mientras sus respectivos acompañantes –May Pang y David Spinozza– tuvieron que quedarse esperando al fondo, como incómodos actores de reparto.
Poco después, bajo el pretexto de enseñarle el método con el que dejó de fumar, John volvió al edificio Dakota para ver a Yoko. Habían pasado semanas de cortejo, salidas, flores. Todo desde cero. Tras una maratónica jornada en que fumaron varios Gitanes uno tras otro, al punto de llegar casi a las náuseas, John lanzó la pregunta. Tras unos segundos que transcurrieron expectantes, que a Lennon le parecieron eternos, Yoko por fin le dio la respuesta que estaba buscando escuchar hace rato. “Vale, puedes volver”. En ese instante, Lennon fue a buscar sus bártulos y se reinstaló en el edificio Dakota, y al mismo tiempo canceló un vuelo a Nueva Orleans, donde participaría en la grabación del nuevo álbum de Wings, invitado por el mismísimo Paul McCartney.
Pero aún faltaba un episodio más en la amistad John Lennon-Elton John. Al año siguiente, en 1975, nació el hijo de Lennon junto a Yoko, Sean. ¿El padrino? nada menos que el mismísimo Elton John. De acuerdo al libro John Lennon, la biografía del beatle escrita por Philip Norman (Anagrama, 2009), la decisión de convertirlo en su compadre no solo pasó por la gran amistad entre ambos músicos y por lo que Elton hizo por la pareja. “John pidió a Elton que fuera el padrino de Sean, en agradecimiento a la generosidad y apoyo con que había colaborado a la reconciliación con Yoko. En los recuerdos de Yoko, en esa invitación había también un toque de astucia de Liverpool. ‘John dijo que como Elton era gay no tendría hijos a los que dejar su dinero’”.
Años después, en 2023, Sean le hizo una entrevista a Sir Elton, y le confidenció algo: ”Mi padre, cuando escuchó tu voz por primera vez, creo que ya estaba en Estados Unidos, y pensó que era el primer nuevo tipo de canto británico que realmente le gustaba y le fascinaba. Creo que dijo que le encantaba tu música y tus canciones, y que le gustaba especialmente Your Song“.
Sir Elton devolvió la gentileza con una revelación: “Para mí, fue simplemente un sueño hecho realidad. Nos reímos muchísimo porque hablamos de los años 50 y 60 y de dónde crecimos, ya sabes, Round the Horne en Inglaterra, de los programas de radio que nos gustaban, de las canciones que nos gustaban, de las que no, y tu padre era una fuente inagotable de conocimiento. Fue una conexión perfecta y nunca pensé que eso llegaría a suceder”.
“No tenía aires de grandeza. Odio a los impostores y odio los aires de grandeza, y tu padre no tenía nada de eso.”
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