Para entender la elección...

La baja participación y el mapeo de los votos obtenidos por Claudio Orrego y Karina Oliva son algunas de las claves que permiten descifrar los resultados de la elección de ayer, que definió la nómina final de los primeros gobernadores electos por votación popular.


Histórica baja votación

En medio del debate por la restitución del voto obligatorio -que ya se discute en el Congreso-, las elecciones de ayer encendieron una nueva alerta por la baja participación ciudadana. Para el registro histórico quedará que la segunda vuelta de gobernadores regionales -un cargo por lo demás debutante- han sido los comicios menos votados desde la instauración del voto voluntario en 2012. A nivel nacional la concurrencia a las urnas alcanzó un 19,6%, equivalente a 2,5 millones de votos. Las cifras en algunas regiones -sin embargo- apenas superaron el 10%: Antofagasta y Atacama, con poco más de 12% de afluencia ciudadana, y Tarapacá y Biobío, apenas sobre el 13%. Fue la Región Metropolitana la de mayor participación, y pese a que la contienda entre Claudio Orrego (DC-Unidad Constituyente) y Karina Oliva (Comunes- FA), que se dirimió a favor del primero, alcanzó altos niveles de politización debido a la disputa entre la centroizquierda y la izquierda radical, se alcanzó el 25,7% de los ciudadanos habilitados para votar. A pesar de ello, Orrego logró incrementar en 128 mil sus votantes, mientras que Oliva hizo lo propio con 102 mil votos.

Unidad Constituyente, la gran ganadora

La oposición estará gobernando 15 -incluida la Región Metropolitana- de las 16 regiones que conforman el país, augurando un escenario al menos incierto para el oficialismo. Fue -sin embargo- la Unidad Constituyente, que agrupa al PS-PPD-DC, entre otros, quien pondrá a la cabeza de las gobernaciones a sus líderes. Jorge Díaz (Arica), Ricardo Díaz (Antofagasta), Claudio Orrego (RM), Pablo Silva (O’Higgins), Cristina Bravo (Maule), Óscar Crisóstomo (Ñuble), Luis Cuvertino (Los Ríos), Patricio Vallespín (Los Lagos), Andrea Macías (Aysén) y Jorge Flies (Magallanes) dirigirán sus respectivas regiones. Cuatro socialistas, cuatro DC, un radical y un independiente al interior del pacto. A ellos se suman Rodrigo Díaz (Biobío) y Miguel Vargas (Atacama), exintendentes durante el gobierno de Michelle Bachelet que esta vez -sin embargo- levantaron candidaturas alternativas. Las victorias de Unidad Constituyente revitalizan la amplia supremacía del bloque en la oposición, la que había sido eclipsada por las sorpresivas victorias de Frente Amplio en las municipales. Este conglomerado -en tanto- alcanzó un nuevo gobernador regional, José Carvajal (Tarapacá), que se suma a la victoria de Rodrigo Mundaca en Valparaíso.

Vitacura, Las Condes y Lo Barnechea fueron clave en el triunfo de Orrego

Un 94,85% de los votantes de Vitacura que ayer participó en la segunda vuelta de gobernadores regionales marcó a favor de Claudio Orrego (DC).

El dato no es aislado, el sector oriente de la Región Metropolitana se inclinó marcadamente por la carta de Unidad Constituyente que ayer se impuso sobre Karina Oliva (Comunes). Así, el ahora gobernador electo obtuvo el 90,93% en Lo Barnechea, 88,63% en Las Condes, un 71,84% en Providencia y un 71,13% en La Reina. Esas mismas comunas, a su vez, son las que muestran los mayores niveles de participación del proceso, con un 52% en Vitacura, 47% en Lo Barnechea, 43% en Las Condes y 41% en La Reina.

Mientras que los apoyos más nítidos de Oliva estuvieron en las comunas de Tiltil (83,1%), Puente Alto (65%), Pudahuel (63%), Quilicura (62%), Lo Espejo (67,91%), La Pintana (62,7%), Maipú (60, 29%) y La Granja (60, 2%). En Santiago, que en las elecciones del 15 y 16 de mayo se impuso como alcaldesa la carta del PC Irací Hassler, Oliva obtuvo el 52,28% de las preferencias.

En las comunas del sector poniente que optaron por Oliva se evidencia una menor participación en el proceso. En Puente Alto, por ejemplo, votó el 21% del padrón, lo mismo que en Pudahuel y Quilicura.

Una negra jornada para Chile Vamos

La de ayer fue una jornada para olvidar en Chile Vamos.

La coalición gobernante, que agrupa a la UDI, RN, Evópoli y el PRI, llegó a la segunda vuelta de gobernadores con nueve candidatos, siete competían contra Unidad Constituyente y otras dos cartas contra independientes. El único candidato del sector que sobrevivió a la jornada fue el independiente Luciano Rivas, que sorprendió al vencer a un histórico concertacionista como Eugenio Tuma (PPD) con un 57% de los votos. Apenas se conocieron los resultados del conteo, el independiente -que compitió en un cupo de Evópoli- aparecía junto a los presidenciables Ignacio Briones y Sebastián Sichel, que acertaron al trasladarse a La Araucanía para ver los resultados de las elecciones.

En el camino quedaron otras cartas que parecían más seguras para el oficialismo, como la RN María José Gatica, que en primera vuelta obtuvo un 36% de los votos. Su contrincante PS, Luis Cuvertino, ayer se quedó con el cargo al obtener el 58% de los votos.

En Arica también existía la esperanza de que el independiente Enrique Lee se impusiera sobre el DC Jorge Díaz, pero el médico cirujano -que antes quiso llegar al Senado- solo obtuvo el 42% de los sufragios

En Antofagasta, Marco Antonio Díaz también estuvo lejos de la meta, pues el candidato de Unidad Constituyente, Ricardo Díaz, logró el 78%.

Dos proyectos en disputa

Principalmente en la Región Metropolitana la disputa entre Claudio Orrego (DC) y Karina Oliva (Comunes) puso sobre el mapa el duelo entre dos proyectos de oposición. La candidata del Frente Amplio intentó por todos los medios de relevar ese dilema al aludir continuamente a los “30 años” como una de las principales críticas sobre su contendor. Orrego, en tanto, optó por destacar el carácter local y de gestión de la contienda. El trasfondo -en todo caso- fue ineludible. Así, la derrota de Oliva propinó un duro golpe a Daniel Jadue y Gabriel Boric, que debieron flanquear a su derrotada carta cuando ésta asumió la victoria de su contendor.

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