Una reforma previsional en punto muerto: ¿Cuánto incide la llegada de Melero al Ministerio del Trabajo?

Mientras en la oposición recuerdan que la UDI ha sido el partido que más ha defendido el sistema de las AFP y no ven posibilidades de alcanzar un entendimiento, el nuevo ministro ya anticipó: "Al final de cuentas, será la comisión mixta la que terminará por resolver".


“Ayer estábamos votando las indicaciones de la reforma previsional y ni siquiera sabíamos si se iba a mantener la ministra que estaba sentada al frente y con quien estábamos conversando”, se lamenta la presidenta de la Comisión de Trabajo, senadora Carolina Goic (DC).

Unas horas después de esa sesión, el diputado UDI Patricio Melero asumía como ministro del Trabajo, mientras María José Zaldívar daba un paso al costado, quedando como asesora del tema en el Segundo Piso.

Aunque antes de jurar como ministro el parlamentario UDI hizo el gesto de llamar a Goic y al diputado PPD Tucapel Jiménez (titular de la misma comisión en la Cámara) para contarles que asumiría este cargo, en la oposición hay escasa expectativa de que las negociaciones en torno a que el proyecto que eleva la cotización en seis puntos con cargo al empleador vea la luz, pese a que todos los sectores lo califican de prioritario.

Anteayer no había ninguna posibilidad de llegar a acuerdo, por lo tanto, la llegada de Melero no agrega ni quita nada, señalan tanto en Palacio como en las filas parlamentarias. Salvo que el nuevo ministro dé una sorpresa en virtud de su experiencia parlamentaria y de su capacidad de diálogo. Pero hoy nadie hace apuestas en ese sentido.

“El Presidente con sus decisiones cada día hace más difícil la posibilidad de acuerdo. Quiero darle la posibilidad al ministro de demostrar si la voluntad de acuerdo es real, con hechos concretos y no solo palabras bonitas. Y permítame ser escéptica, porque los grandes llamados al diálogo de parte del Presidente los hemos escuchado varias veces, mientras una y otra vez tenemos cambio de interlocutor”, recalca Goic.

Desde que el proyecto llegó al Senado en 2020, la única vez que los bloques parlamentarios estuvieron a punto de un mayor entendimiento fue en enero de este año, pero la partida de Ignacio Briones desde el Ministerio de Hacienda para ser precandidato presidencial volvió todo a fojas cero. “La percepción es que hay un retroceso con Melero. Pero tampoco nos engañemos, porque más allá de la buena relación con la ministra, desde que le sacaron el piso a la construcción de un acuerdo nadie pensaba que ella iba a lograr algo distinto, porque el Presidente no quiere otra cosa”, constata, a su vez, el expresidente de la comisión legislativa, senador Juan Pablo Letelier (PS).

El gobierno reactivó el tema en marzo de este año basado en las columnas que se habían cimentado en la Cámara, es decir, distribuyendo la mayor cotización en 3% para la cuenta individual en las AFP y 3% para un fondo colectivo administrado por un ente autónomo que se creará vía indicaciones. En ese momento, desde el Segundo Piso de La Moneda advirtieron que se realizaron todos los esfuerzos por llegar a acuerdo con la oposición, pero ellos han estado cerrados con que el 6% total se vaya a ahorro colectivo, y que esperan que cada uno asuma el efecto de su voto en un año electoral.

Desde esa instrucción los acontecimientos no han variado nada.

Todos culpan al otro de no querer llegar a acuerdo y ninguno transa su postura. Ello es visible en la Comisión de Trabajo del Senado, donde ya comenzaron a votar el proyecto con la oposición actuando en bloque como mayoría (3 a 2), rechazando algunas propuestas del gobierno y aceptando otras, como el aumento de la cobertura solidaria al 80% de la población, o el ahorro colectivo voluntario.

A este escenario llega Melero, e incluso más empoderado que la autoridad anterior, a formar dupla con el ministro de Hacienda, Rodrigo Cerda, a quien en el Congreso se le ve muy cercano a la UDI.

La exministra Zaldívar como independiente estaba sola. Melero es un histórico de la UDI, tiene un partido que lo respalda y va a tratar de alinear al oficialismo tras la propuesta del gobierno. Ellos tienen una posición clara que es sacar su proyecto”, indica Tucapel Jiménez.

Igual percepción revela Letelier: “Melero es la expresión, la encarnación de los coroneles de la UDI, por ende, es el Segundo Piso “revisit”. Aquí primero se cambió al ministro de Hacienda y pusieron a alguien pro UDI, y en Trabajo, a alguien UDI, lo cual quiere decir que la UDI y el Segundo Piso han logrado imponer su visión”.

Más allá de la discusión respecto del destino del 6%, hay otro debate en el fondo que es seguir entregando recursos o no a las AFP y cuánto se modificará su institucionalidad. La oposición sigue la corriente señalada por una exministra de Bachelet de “ni un peso más a las AFP”, mientras que en el gobierno la UDI ha sido la que más ha defendido el sistema de capitalización individual, siendo la extitular de ese partido Jacqueline van Rysselberghe quien echó por tierra el acuerdo al que estaba llegando Briones en enero con la oposición.

“El ministro deberá demostrar si viene a generar acuerdos, pero no nos olvidemos que la UDI ha sido la principal barrera para ello y para hacerse cargo de los abusos del sistema de AFP. Todo lo que se ha demorado un acuerdo es por la tozudez de mantener un sistema fracasado”, recalca la senadora Goic.

A mixta todo

Acá hay otro punto que nadie pasa por alto y es que si bien Melero encarna a la UDI histórica, también ha sido parlamentario durante 20 años, período en que ha moldeado relaciones, y buenas, con la mayoría de quienes tendrá al frente para negociar. Excepto quizás con la diputada Gael Yeomans (CS), con quien se enfrentó en reiteradas ocasiones cuando ella ejercía como titular de la Comisión de Trabajo, en muy duros términos.

“Con todo lo duro que es él, con Pato me llevo bien. Él sabe quién soy yo, y yo sé quién es él. Hemos trabajado como diputados desde los 90, en momentos bien críticos y complejos, y hemos terminado llegando a un entendimiento en diferentes leyes, como la de pesca”, admite el senador Letelier.

El lunes, a las 9 horas, llegará el exdiputado a sentarse al frente en la Comisión de Trabajo del Senado, que seguirá votando la reforma previsional. “Espero escuchar al ministro. Él conoce la dinámica parlamentaria y el gobierno sabe cuáles son nuestro puntos, porque estuvo en las conversaciones de la reforma”, precisa Goic.

Así como están las cosas, lo único cierto es que esta reforma se resolverá en un tiempo más como ya lo anticipó Melero en entrevista con radio Cooperativa: “Ahora nos queda la tarea del aporte contributivo y lo que está en la reforma. Espero que avance legislativamente, y al final de cuentas, creo que será la comisión mixta la que terminará por resolver qué queda y qué no en la futura ley”.

El procedimiento legislativo para llegar a la mixta es largo y podría tomar unos cuantos meses, pues cuando Trabajo termine de votar, el proyecto debe ser analizado por la Comisión de Hacienda, y luego ir a sala del Senado. Una vez cumplido ese trámite debe volver a la Cámara para que rechace los cambios introducidos y ahí enviarlo a una comisión mixta, la cual será integrada por cinco diputados y cinco senadores, quienes deberán intentar llegar a un entendimiento.

“El criterio es dejar los temas para la mixta, sabemos que ahí se va a generar la discusión y ojalá un acuerdo, por tanto no tiene sentido generar el debate ahora”, admite la senadora Goic al mencionar que entre esos temas estarán la distribución del 6%, la regulación de las utilidades de la industria, la institucionalidad pública para administrar el porcentaje que se irá a un ahorro colectivo, las cobranzas de las imposiciones no pagadas, entre otros.

“Todos conocemos a Melero. Si uno ve sus votaciones siente que hay menos esperanza de llegar a acuerdo, pero ¡ojalá nos sorprenda! El gobierno ha defendido el modelo y si no hicieron los cambios en el peor momento con el estallido social, ahora que quedan ocho meses ¿por qué van a cambiar?, es bien difícil. Creo que nos vamos a ver enfrentados en la mixta a la disyuntiva de aprobar que sólo un 3% se vaya a solidaridad o no se haga nada, y dejar la reforma al próximo gobierno”, concluye Tucapel Jiménez.

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