Bélgica se queda con la gloria en el último segundo

Bélgica

AFP

Los europeos remontaron un 0-2 y con un gol de Chadli en la agonía del partido, lograron el paso a cuartos de final, donde enfrentarán a Brasil




Ficha del partido: Bélgica 3-2 Japón

Bélgica: Courtois; Alderweireld, Kompany, Vertonghen; Meunier, De Bruyne, Witsel, Carrasco (65', Chadli); Mertens (65', Fellaini), Lukaku, E. Hazard. DT: R. Martínez.

Japón: Kawashima; Sakai, Yoshida, Shoji, Nagatomo; Hasebe, Shibasaki (81', Yamaguchi); Haraguchi (81', Honda), Kagawa, Inui; Osako. DT: A. Nishino.

Goles: 0-1, 48', Haraguchi, con remate cruzado tras pase de Haraguchi; 0-2, 52', Inui, con remate desde fuera del área; 1-2, 69', Vertonghen, con un cabezazo de gran distancia; 2-2, 74', Fellaini, de cabeza tras centro de Hazard; 3-2, 90+4', Chadli, después de conectar un centro de Meunier desde la derecha.

Árbitro: Diedhiou Malang (SEN). Amonestó a Shibasaki.

Estadio: Rostov Arena. Asistieron 41.466 espectadores.

Uno de los partidos más emocionantes de este Mundial regalaron esta tarde Bélgica y Japón, dos selecciones que fueron muy consecuentes a la hora de tomar riesgos, a través de interesantes y decididas propuestas de juego.

El conjunto europeo es uno de los pocos del certamen que plantea un dibujo táctico distinto al 4-2-3-1 de la mayoría de los equipos. Sin embargo, su prometedor 3-4-3 se quedó sólo en una buena intención durante los primeros 45 minutos, mientras el cuadro asiático apuntaba a aprovechar la velocidad de sus volantes externos y a la gran solidaridad de sus jugadores para hacer frente a su linajudo rival.

Pero esa laxa primera mitad se transformaría en una segunda fracción inolvidable, con vértigo, emociones y varios goles, que dejaron a los hinchas que llegaron a Rostov con una gran sensación tras el pitazo final.

Paulatinamente el control del balón lo fue tomando el elenco dirigido por Roberto Martínez. De Bruyne, Hazard y Carrasco se convirtieron en permanentes abastecedores para Lukaku. Pero, en el inicio del complemento, los nipones se encargarían de contestar con mucha contundencia a esas insinuaciones belgas.

Corría el minuto 48, cuando Inui recuperó un balón. Shibasaki se encargaría de meter un extraordinario pase entre líneas, para que Haraguchi definiera cruzado y abriera la cuenta.

El gol sacudió el partido. Al minuto siguiente Hazard, impactó el vertical izquierdo con un remate a la carrera. Pero a los 52', la sorpresa se agrandó. Inui tomó el esférico y venció a Courtois desde fuera del área.

Sin perder la calma, Bélgica redobló los esfuerzos para ir a buscar un rápido descuento, que llegó de la manera más insólita. Un rechazo de la defensa japonesa encontró la cabeza de Jan Vertonghen, quien nunca tuvo la intención de buscar el arco desde tan larga distancia. Pero esa imperfección terminó siendo una genialidad, que dejó absolutamente sorprendido al arquero Kawashima.

Martínez ordenó el ingreso de Fellaini. El jugador de la cabellera frondosa ingresó para generar mayor volumen ofensivo. Y cumplió. A los 74', Hazard sacó un centro perfecto que encontró la cabeza del recién ingresado. Un golpe seco y a la vez tranquilizador.

Con la paridad, el encuentro se abrió aún más. Los de Martínez se empeñaron en la búsqueda del 3-2, mientras que los del sol naciente buscaban sorprender en el contraataque, mediante transiciones rápidas. Los dos arqueros tuvieron mucho trabajo.

Y, precisamente, en el último segundo, un inteligente Courtois apuró la salida y, en una perfecta jugada de contra, Meunier sacó un centro preciso, previa pantalla de Lukaku, para que Chadli, otro de los sustitutos, definiera y le diera la gloria al equipo belga, conquistando una inédita remontada en una fase de eliminación en Mundiales.

Ahora, el desafío es mayor: imponer su vistoso juego ante el gigante Brasil.

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