Chile se cuelga el bronce en una contundente final

Tomás Parraguirre

Parraguirre despacha un furibundo remache. Foto: Mauricio Palma/ COCh

El sexteto nacional se impuso ante Venezuela por un rotundo 3-0.




Chile comienza a hacerse fuerte dentro de Sudamérica. El cuarto lugar obtenido en Lima 2019 ya demostró el nivel que presentan los dirigidos por Daniel Nejamkin, pero ahora el sexteto nacional volvió a celebrar, esta vez colgándose el bronce en el Sudamericano de Vóleibol adulto, al derrotar a Venezuela por un rotundo 3-0.

Los nacionales arrancaron perdiendo los primeros 2 puntos, pero el buen ánimo siguió intacto, hasta la primera anotación a favor. Ahí se desató la euforia del recinto, ahí arrancó el juego, ahí los nacionales comenzaron a disputar y ganar el partido.

Cuando en el primer set el marcador iba empatado en 10, tres bloqueos consecutivos de Chile, liderados por su capitán Dusan Bonacic y Simón Guerra, le dieron uno de sus mejores puntos, otorgándoles la ventaja. Se disputó todo, esa fue la tónica del conjunto dirigido por el argentino Daniel Nejamkin, levantar una muralla por sobre la malla, que no permitiera anotar a la Vinotinto.

En el final del primer set, con el marcador 24-21, Venezuela sacó a favor. La presión no era menor. Cada saque nacional se hacía en un silencio absoluto o entre gritos de ánimo. Los del visitante, entre pifias. El tiro se fue afuera, y sin exigirse en ese último punto, Chile dio el primer golpe para tomar la ventaja por 1-0.

En el segundo set, los locales continuaron con su ofensiva agresiva, mientras que la visita, que no pudo pasar arriba en el marcador, parecía perder la concentración y las esperanzas del bronce. Los chilenos estuvieron intratables en sus remates, sobre todo Bonacic y Tomás Parraguirre, que le permitieron quedarse con el set por 25-18.

Y para el tercer y último set, los nacionales sellaron el trámite y fiesta. Los buenos pases de su armador, Matías Banda, culminaban con remates avasalladores. Nuevamente Chile agarró la ventaja y no la soltó. Era paliza, Venezuela resistió, pero la superioridad de su rival, no le permitió mostrar ese buen juego que le dio la victoria sobre Chile en la fase de grupos.

Con el marcador 24-12 los chilenos tuvieron su primer punto de partido, pero no lo concretaron y fue para la Vinotinto. En su segundo intento, un bombazo de Guerra selló la victoria. Fue un 3-0 sin mayores difícultades, pero con una alegría inmensa para un equipo que comienza a soñar en grande.

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