Del cielo al abismo: los motivos que marcaron el adiós entre Dominic Thiem y Nicolás Massú

Massu-Thiem
Dominic Thiem alcanzó su mejor nivel de la mano de Nicolás Massu.

El austriaco vivió sus mejores días en el tenis con el chileno como entrenador. Sin embargo, aquellos triunfos hoy son parte del pasado, por lo que decidieron separar caminos tras cuatro años de trabajo en conjunto. Lesiones y malos resultados fueron los factores de esta ruptura.



“Qué viaje tan increíble”. Con esa frase, Dominic Thiem (111° en el ranking ATP) anunció que Nicolás Massú deja de ser su entrenador. El austriaco y la leyenda del tenis chileno estuvieron cuatro años siendo pupilo y maestro. Juntos conquistaron títulos y el europeo llegó al tercer lugar de la clasificación mundial. Sin embargo, la evidente baja de rendimiento del tenista lo llevó a tomar la decisión.

La ruptura profesional no se da en malos términos. No obstante, es evidente que ya no existía esa chispa que los llevó a tener un éxito sorprendente en el primer nivel del tenis mundial. El pasado viernes, Thiem cayó en los cuartos de final del ATP 250 de Estoril, ante el francés Quentin Halys (80°). Esta derrota fue la última jornada que compartieron los exsocios. Al día siguiente, el oriundo Wiener Neustadt anunció la determinación que tomaron.

Dominic Thiem y Nicolás Massú, juntos.
Dominic Thiem y Nicolás Massú, juntos.

En la presente temporada, el rendimiento del austriaco ha sido pobre. Inició el año compitiendo en el Australian Open, despidiéndose en la primera ronda. En Buenos Aires solo avanzó una fase y se fue en octavos de final; en Río, Chile, Indian Wells y el Masters de Miami, no superó el primer encuentro. El declive es evidente. Los últimos dos años han sido un martirio. Estuvo mucho tiempo fuera y cuando jugaba, perdía más que antes. En un momento salió del top 300. Luego estuvo cerca del puesto 100, pero el chico que hizo temer al Big Three estaba lejos.

Este lunes, sin embargo, volvió al triunfo. Lo hizo en Montecarlo, lugar en el que aprovechó la oportunidad para volver a recordar a Massú. Mis emociones y mis pensamientos han sido únicamente positivos, porque todo lo que quiero retener en mi mente con Nico son los cuatro años increíbles que hemos tenido, el viaje tan impresionante que hemos recorrido juntos”, comentó Thiem luego de su victoria en la primera ronda del Masters 1000, la primera en dos años en eventos de esta índole.

Y en ese mismo tono siguió valorando el vínculo con Massú. “Solo después de finalizar es cuando me he dado cuenta de todo el éxito que obtuvimos juntos, y eso es lo que se queda conmigo. Ahora es momento de iniciar un nuevo capítulo, tanto para mí como para él. Intenté que el final fuese lo mejor posible”, expuso.

Días de gloria

El primer certamen que Dominic Thiem ganó con Nicolás Massú como entrenador fue el Indian Wells 2019. En el Masters 1000, el austriaco venció al legendario Roger Federer en la final. Fue un mes inolvidable en el que se impuso por 3-6, 6-3 y 7-5 en la definición. Desde ese instante, se notó que la conexión traería resultados.

“Entrenamos intensamente, con mucha calidad, con mucha conciencia, entregando cada día el cien por ciento. Llegamos dos semanas antes a Indian Wells, para que él se pusiera fuerte. Estuvimos haciendo una preparación tenística y física espectacular y obviamente tiene el talento, una cabeza de campeón y un tenis privilegiado. Eso, cuando las cosas están en orden, más lo que uno pueda aportar con la visión, nos permitió preparar el torneo de la mejor manera. Cada partido era distinto y cada vez fue creciendo en confianza. Y cuando demuestra su tenis y juega bien, no tiene límites”, declaraba el viñamarino a El Deportivo, solo días después de que su expupilo venciera al suizo.

Nicolás Massú y Dominic Thiem constituyeron una sociedad exitosa.
Nicolás Massú y Dominic Thiem constituyeron una sociedad exitosa.

Thiem parecía no tener techo. A fines de ese año, Massú fue nominado a entrenador del año. Cuando llevaban 18 meses trabajando juntos, el deportista aseguraba que el chileno le “cambió le mente”. Antes, en diálogo con La Tercera, el tenista analizaba que: “Mi juego se ha vuelto más impredecible. Tenía algunos problemas en el pasado porque tenía unos tiros increíbles desde la línea de fondo, pero tenía la sensación de que mis rivales podían leerlos, sabían dónde iba a jugar y ya estaban ahí, posicionados para responderme”, y esos cambios se los atribuía al medallista olímpico.

Las complicaciones

El tiempo no le jugó una buena pasada al austriaco. Con 29 años, se ve lejos los días descritos. El calvario de los últimos dos años tiene una explicación principal: las lesiones. El 22 de junio de 2021, en un partido ante Adrian Mannarino, por el Mallorca Open, un dolor en su muñeca derecha lo obligó a retirarse del encuentro. Un dolor que extendió por más de un año.

Nicolás Massú y Domicic Thiem entrenando en la burbuja sanitaria del US Open 2020, trabajo que se coronaría con el título.
Nicolás Massú y Domicic Thiem entrenando en la burbuja sanitaria del US Open 2020, trabajo que se coronaría con el título.

Recién a mediados de 2022 volvería a la competencia. En ese instante figuraba en el lugar 352 del ranking. Se sabía que era por su lesión que no estaba viendo acción deportiva. Sin embargo, una vez de vuelta en la competencia, no logró recuperar el nivel que exhibía en el pasado. La motivación constante entregada por Nicolás Massú y los intensos entrenamientos no bastaban. Las derrotas fueron, y han sido, la tónica del último tiempo para Dominic Thiem.

Hace un mes, estando en Chile, el tenista tuvo una entrevista con El Deportivo, en la que se refirió a su período con el exnúmero 9 del mundo. “Lo conozco hace cuatro años, así que ya no me sorprende, pero, al principio, su pasión, su energía eran llamativos. Lo positivo que era. Es apasionado en hacerme mejorar cada día y hacer buenos entrenamientos”, apuntaba en marzo.

La final del US Open de 2020 fue su última gran hazaña juntos. Se trata de uno de los Grand Slams y el europeo lo ganó “a lo Massú”. Iba dos sets abajo frente a Alexander Zverev. No obstante, tuvo una levantada histórica y terminó imponiéndose. Tras el resultado de 2-6, 4-6, 6-4, 6-3 y 7-6, no hubo persona que no recordara las hazañas de su entrenador al verlo quedarse con la corona en Estados Unidos.

En el Torneo ATP de Amberes de 2022, ya de vuelta en el circuito, el austriaco llegó a semifinales. Fue una de sus últimas buenas actuaciones. También llegó a la final del Open de Rennes. Sumando esos puntos, logró reposicionarse cerca del top 100, pero no ha sido suficiente para competir en el primer nivel. Ahora, sin el Vampiro ha su lado, buscará retomar la senda del éxito.

“El camino está llevando su tiempo, pero no me estreso, trato de hacerlo lo mejor posible sobre la pista, vivir el momento, sin pensar en lo que venga después”, expresaba a este medio, al ser consultado por sus viejas glorias.

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