La nueva familia de Alexis

El Inter celebra el cumpleaños de Antonio Conte, el pasado 31 de julio.

Cuando el Manchester United solo quería deshacerse de Sánchez y ningún otro equipo quería hacerse cargo del bulto, el Inter apostó y vino al rescate del chileno. ¿Cuál es la historia del lugar donde AS7 recuperó su paz, donde Zamorano triunfó? Una mirada profunda a la nueva casa del delantero.




Fue tras asegurar su pase a cuartos de final de la Europa League que el Inter de Milán hizo oficial el fichaje de Alexis Sánchez. “Alexis Sánchez se ha unido a los ‘nerazzurri’ en un traspaso gratuito”, informó la escuadra italiana a través de sus redes sociales. El chileno llevaba en las filas lombardas desde agosto de 2019, tras ser cedido por el Manchester United debido a su bajo rendimiento. Casi un año después, rebosante de confianza, con una nueva sonrisa en su rostro, con la esperanza de dejar atrás aquellos días malogrados; su incorporación se hace realidad.

“Hola, hinchas del Inter. Estoy muy feliz por poder quedarme aquí con ustedes. Realmente me quería quedar. He encontrado una familia aquí, donde el equipo técnico es genial. Todos quieren ganar grandes cosas, luchar por el equipo. Realmente quiero ganar algo para así poder hacerlos felices a todos ustedes. Yo estoy contento de estar acá, para así poder ganar algo juntos. Mucho amor para ustedes, el Niño”.

Eso fue lo que dijo el tocopillano a través de sus redes sociales luego de confirmarse su contratación en el Inter. En un italiano bastante fluido, Sánchez realizó toda una declaración de amor al club que apostó por él cuando en la Premier League se hablaba y se habla hasta ahora de su fichaje por los Diablos Rojos como el peor en la historia de la liga inglesa. Antonio Conte, un público admirador de su juego, acaso por cariño o por necesidad de plantel, se lo llevó a San Siro cuando por él nadie daba un peso. Y lo hizo para revivirlo. Para recuperarlo. Porque era inconcebible para Conte que un futbolista de esas características estuviese en el suelo, siendo vilipendiado por todos. Como en la saga de Rocky de la cual Sánchez es fanático, lo ayudó a recuperar su ojo de tigre.

No es la primera vez que el máximo goleador de la Roja expresa amor a sus nuevos clubes. Lo hizo en Barcelona, en Arsenal, y en el pomposo y mediático arribo a Old Trafford. Sin embargo, en su discurso disertado frente a la pantalla de su celular, ataviado con la vestimenta de entrenamiento, sudado, lejos de todo glamour; se observa a un Sánchez comedido y sincero. Que ha entendido que menos es más. Con tranquilidad mental. Agradecido de la segunda oportunidad que el fútbol, y por sobre todo el Inter, le han otorgado.

¿Qué tiene el Inter que ha podido -al igual que con Lukaku- volver a sacar lo mejor de Sánchez? ¿Cómo es el lugar donde Iván Zamorano, otro chileno, pudo convertirse en ídolo a punta de goles y títulos? Tal como señaló Alexis en su video de redes sociales, parece tener que ver con el concepto de familia. Un concepto que está relacionado estrechamente con otro: la integración. Y este último es, en definitiva, la esencia de la existencia del Internazionale: la acogida de los descartados.

A comienzos de 1900 el club más importante de Milán, el Milan Cricket and Football Club actualmente conocido como AC Milan, el segundo club con más Champions League ganadas no permitía que jugadores extranjeros participaran en el club. A un grupo de 43 militantes no les parecía esta medida, razón por la cual decidieron fundar su propio club, uno cuyas puertas estarían abiertas para todos. Así, un 9 de marzo de 1908, en el restaurante L’Orologio, estos 43 disidentes le dieron vida a la institución que nombraron como Internazionale, en honor a aquellos futbolistas foráneos a quienes no se les dejó militar en el AC Milan.

El pintor y caricaturista Giorgio Muggiani fue uno de los fundadores de la nueva institución. Como la idea era diferenciarse a toda costa del AC Milan, Muggiani no encontró mejor forma que crear el escudo del club con los colores opuestos al del Milan, que utilizaba el rojo. De ahí la utilización del azul

“Es una familia. El nombre mismo te lo dice. Internazionale, que abarca todo el mundo. Es una familia donde te dan todo, solo te tienes que preocupar de lograr los objetivos. Te obligan a exigirte, a estar siempre compitiendo y tratar de estar en los primeros lugares”, señala a La Tercera Fabián Carini, exarquero uruguayo que estuvo en el cuadro neroazzurro tres años, durante la exitosa época de Roberto Mancini.

Luis Jiménez concuerda con la visión de Carini. El jugador nacional que actualmente milita en Palestino vistió la camiseta negra y azul del Inter entre el 2007 y 2009, cuando fue cedido desde la Lazio. En aquel período el Mago también fue testigo del ambiente fraterno que envuelve al club. “Cuando estaba yo era realmente una familia. En ese momento estaba la familia Moratti al mando del club, y tú veías al presidente del club hablar con cualquier persona. Era una persona muy querida y respetada por todos los hinchas y los trabajadores del Inter. Creo que es un club que le puede entregar mucho a Alexis, así como Alexis mucho al Inter”, comenta Jiménez.

Que el Inter se considere una familia no resulta antojadizo. Su época dorada fue precedida por la adquisición del club por la Familia Moratti, el 28 de mayo de 1955. Así nació el Gran Inter, con figuras como Luis Suárez y Mario Corso, que de la mano de Helenio Herrera obtendría el Scudetto durante los años 1963, 1965 y 1966. A nivel internacional, los neroazzurri también alcanzaron la gloria. Fue en 1964 cuando consiguieron su primera Copa de Europa tras vencer por 3-1 al Real Madrid en la final. El año siguiente, el Inter revalidó su supremacía europea frente al Benfica. También ganó una Copa Intercontinental.

El patriarca de la familia, Angelo Moratti, fue el presidente del club hasta 1968. No fue sino hasta 1995 cuando un Moratti su hijo Massimo volvió a tomar las riendas de la institución. Y lo hizo en dos oportunidades: de 1995 a 2004 y de 2006 a 2013. Fue en esta última etapa donde la gloria del Internazionale volvió en su máximo esplendor, como en los tiempos del Gran Inter. Primero con Mancini, técnico italiano que obtuvo tres Scudetti de forma consecutiva, además de dos Copas Italia; y luego con José Mourinho, entrenador portugués que le devolvería a la institución el éxito internacional.

Y es que con el luso el Inter consiguió un triplete histórico que ningún otro equipo italiano ha logrado en la historia. Se proclamaron campeones de la Serie A, de la Champions League y de la Copa de Italia. Tras la partida de Mou al Real Madrid, Rafael Benítez se hizo cargo del plantel. Con el español ganaron la Supercopa de Italia y el Mundial de Clubes, completando así un quintuplete sin precedentes en el fútbol italiano.

El problema es que desde el 2010 que el Inter no gana un título. La decadencia tras el éxito se ha prolongado por más de una década y la hinchada neroazzurra se impacienta. Añora las glorias pasadas que alguna vez los alzaron por encima de sus rivales, la Juventus y el Milan.

Jiménez describe así a los tifosi del Inter: “El hincha es muy exigente. Que apoya al club en las buenas y en las malas, pero que siempre exige. Entonces uno como jugador siempre tiene que estar dando el máximo”. Carini complementa: “Es espectacular. Siempre están alentando y yendo a ver los entrenamientos. A mí me tocó estar en una época de éxito, pero puede que en una donde no se gane tanto los hinchas vayan a presionar un poquito más, como en todo club grande”.

Cuando las malas campañas comienzan a sucederse, muchos equipos ven en los derbys una manera de salvar el año. Un premio de consuelo que para muchos hinchas dentro y fuera del club vale igual que un título. En el caso del Inter, el Derby della Madonnina denominado así por la estatua de la Asunción de la Virgen que está ubicada en lo alto de la catedral de la ciudad contra el AC Milan es uno de los más populares y antiguos del mundo, que se originó en el momento en que aquellos 43 disidentes decidieron fundar el Internazionale. No obstante, de acuerdo al Mago, ganarle al archirrival no tapa una mala campaña.

“Es importante, pero no es que te salve el año. Hay clubes de otras ciudades donde puedes ganar el derby y estar más tranquilo durante el año. En el Inter no. Es un partido importante, que siempre se quiere ganar porque es el equipo de la ciudad con el que se comparte el estadio, pero la gente es muy respetuosa. Y si das todo en la cancha no pasa a mayores”, relata el chileno.

En 2013, la familia Moratti vendió el 70% del Inter al magnate indonesio Erick Thohir, por aproximadamente 300 millones de euros. La búsqueda por revivir a un grande de Italia no ha cesado desde entonces en un club que todos los años se pone siempre como objetivo ganar la Seria A. “La idea como equipo grande es tratar de ser campeón. Obviamente hay momentos en los que puede y en otros no. Los rivales a veces están mejor armados y se hace difícil, pero tanto el Inter como el Milan deben esa ilusión de cortarle los años a la Juventus porque son equipos importantes con buenos jugadores”, complementa Carini.

El Inter de Milán, la nueva familia de El Niño. Que llega gratis tras rescindir su contrato con el United y rebajarse el sueldo de manera significativa. Que busca no cometer los errores del pasado, aunque sí retomar el nivel que alguna vez lo tuvo entre los mejores del mundo. Pero por sobre todo, retribuir la confianza de un club que apostó por él durante el peor momento de su carrera.

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